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Un escolar se dispone a sacar un producto de una máquina que vende bebidas energéticas. J. L. BORT El Gobierno va a prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 añosLa medida, apoyada por el 90% de españoles, afectará también a los chicos de 16 y 17 años cuando el producto tenga un alto contenido de cafeína
Madrid
Miércoles, 25 de febrero 2026, 11:13
bebida energética a los menores de 16 años en todo el país. ... La nueva regulación, según detalló hoy el ministro de Consumo, ampliará la prohibición de venta también a los chicos de 16 y 17 años cuando este tipo de preparados contengan un concentración especialmente alta de cafeína, que tasó en más de 32 miligramos por cada 100 mililitros. dudas y debates entre ministerios del Ejecutivo, en los daños para la salud de los menores que produce el consumo habitual de este tipo de bebidas, que contienen altas dosis de azúcares y excitantes como la cafeína o la taurina, y en algunos casos también añadidos de ginseng o de gingko. Los otros colectivos que corren un mayor riesgo para la salud por su consumo habitual son las embarazadas y las madres lactantes.La ingestión habitual de estos preparados produce desde alteraciones del sueño a problemas psicológicos y cardiovasculares
La medida, como certificó hace pocos días el barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas que elabora la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), tiene un enorme apoyo ciudadano, que se puede tildar casi de unánime. Nueve de cada diez españoles dijo respaldar la prohibición de la venta de estas bebidas a los menores de 16 años e incluso más de la mitad, el 54%, apostó por proscribir la entrega también a menores de 18 años. El apoyo a la prohibición no solo es mayoritario entre los adultos sino también entre los más jóvenes. El 88% de los encuestados de 18 a 35 años respaldaron prohibir las bebidas energéticas a adolescentes.
El veto general a la compra por los menores de 16 años se sumaría así a la prohibición de la venta de bebidas energéticas en los centros escolares de todo el país (tanto en cafeterías como en comedores o máquinas de vending) que ya impulsó Bustinduy el año pasado y que se materializó con la aprobación en primavera del real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles.
Los jóvenes, los grandes consumidores
La nueva regulación afecta a unos productos con un notable consumo en España y cuya venta ha crecido casi un 40% en lo que va de década. Uno de cada cuatro ciudadanos toma bebidas energéticas dos veces por semana de media. La mitad de quienes las compran toman al menos una lata al día y la mitad de ellos las mezcla regularmente con alcohol, lo que puede exacerbar la borrachera ya que los excitantes camuflan los síntomas del alcohol. Pero lo más preocupante son los datos de consumo juvenil, pues los estudios oficiales señalan que de cada diez latas que se venden en España siete las toman jóvenes, que el 43% de los adolescentes de 14 a 18 años las beben con frecuencia (con tasas más altas entre los varones), que un 15% las mezcla con alcohol y que incluso hay consumos relevantes entre niños de 3 a 10 años.
El veto en los centros escolares y la futura prohibición para menores viene precedida de un informe sobre los riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas que elaboró el comité científico de la Aesan en 2021. Señala que un consumo excesivo de cafeína (y los demás excitantes de estos productos) puede provocar efectos fisiológicos no deseados que van desde la alteración del sueño (tanto en el tiempo necesario para conciliarlo como en su duración), en consumidores moderados, hasta daños psicológicos (sobreexcitación, ansiedad o depresión) y alteraciones del comportamiento, así como trastornos cardiovasculares, en los usuarios diarios de más de una lata.
La prohibición que prepara Consumo está en línea con las medidas que han adoptado diferentes países europeos, como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría o Lituania, y ampliará a todo el territorio español una normativa que ya ha implantado el ejecutivo autonómico de Galicia y que tiene en vías de aprobación el Principado de Asturias.
Jaque a los alimentos no saludables
El departamento que dirige Bustinduy, en paralelo al veto a la bebidas energéticas, según anunció la semana pasada, pondrá también en marcha una regulación para fijar límites rigurosos a la publicidad de alimentos no saludables destinada a niños y adolescentes. Unos productos que consumen el 80% de los menores españoles, buena parte de ellos ultraprocesados y preparados con un alto contenido en grasas, azúcares o sal y una alta ingesta calórica, que suponen un riesgo para su salud y un terreno abonado para el sobrepeso y la obesidad infantil.
La futura normativa pretende acabar con el bombardeo publicitario de productos insanos que soportan los menores. Se calcula que cada niño español recibe más de 4.000 anuncios de comida no saludable al año solo a través de la televisión, lo que significa que ve casi 11 anuncios de este tipo al día, que serían el triple (30) si se agregan los que le llegan por otros canales de comunicación como las redes sociales.
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