Las últimas imagenes de Rocío de Miguel son las difundidas por el regimen chavista como prueba de vida en diciembre de 2024. E.E.
Reportajes El infierno de Rocío San Miguel, la presa española liberada: "Pasó cinco meses con el hombro roto sin atención médica"La abogada y activista ha pasado justamente 700 días privada de libertad, sufrió una caída que le provocó la rotura del hombro y estuvo 4 meses sin recibir atención médica, lo que le ha dejado secuelas en un brazo.
Más información:Maduro envía al “centro de tortura” a la opositora Rocío San Miguel en una última ola de represión
Laura Garófano Publicada 10 enero 2026 01:40hHan sido 700 los días exactos en los que Rocío San Miguel Sosa ha estado presa en el Helicoide. Fue apresada un 9 de febrero de 2024. La abogada y activista hispanovenezolana fue detenida en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cuando se disponía a viajar fuera de Venezuela.
Justamente 23 meses después, Rocío, de 59 años, fue liberada, trasladada a la Embajada de España en Caracas, y sin tiempo que perder fue conducida al mismo aeropuerto en el que fue detenida hace casi dos años. Allí embarcó en un vuelo de la aerolínea ‘Laser’, el número QL2981, hacia Colombia.
Cuando llegó al Aeropuerto Internacional ‘El Dorado’ de Santa Fe de Bogotá, en un vuelo de dos horas de duración, la diferencia con Venezuela le hizo recuperar una. No obstante, tuvo que esperar tres horas para despegar en un vuelo de Avianca hacia Madrid. Llegó a Barajas casi 10 horas después, sobre las 13.50, hora española.
Su estado de salud, tanto físico como mental, debe ser evaluado. Y sobre todo debe "recuperarse". El entrecomillado no es de ella. Es de su portavoz en España, el periodista venezolano Sergio Contreras.
Rocío ha llegado a España en el mismo vuelo de Avianca que José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena y Ernesto Gorbe Cardona. Todos ellos, libres del Gobierno chavista desde este jueves.
Ni a Rocío ni a ninguno de los liberados por el régimen se les ha permitido hacer declaraciones a su llegada a Barajas.
Delcy Rodríguez libera a "un número importante" de presos políticos, entre ellos españoles, y da las gracias a Zapatero y LulaTampoco se han podido tomar imágenes de su llegada al aeropuerto, donde a todos los esperaban familiares dispuestos a darles un emocionado abrazo. Una delegación del Gobierno español se ha reunido con ellos en el interior de la terminal y los ha sacado del aeropuerto por una salida lateral.
Es ahí donde se les ha informado de que estaban bajo "restricciones impuestas por parte de las negociaciones que se dieron para su liberación", para no hacer declaraciones a la prensa, según ha contado Contreras.
A EL ESPAÑOL ya había narrado antes que Rocío "estuvo meses sin visitas. Nunca tuvo una defensa jurídica escogida por ella".
Las imágenes que abren este reportaje fueron las facilitadas por el gobierno de Nicolás Maduro, días después de ser detenida, como prueba de vida. En una de ellas le están tomando la tensión arterial.
Algo paradójico, porque Rocío, en el Helicoide, "estuvo muchos meses sin acceso a atención médica" cuando, además, lo necesitaba imperiosamente.
Quién es Rocío
Rocío San Miguel Sosa es hija de José Manuel San Miguel Alonso, un chicuco cántabro que nació en plena Guerra Civil y que abandonó España para prosperar. Salió de Santander un 4 de septiembre de 1954, con tan solo 17 años, y emigró solo a Venezuela a bordo del 'Marqués de Comillas'.
Se convirtió así en un jándalo. Aunque allí todos son gallegos. Luego de llegar al puerto de La Guaira, se esforzó y trabajó duro. Mucho. Tanto, que estudió la carrera de Medicina. Luego se casó y tuvo tres hijos.
Registro de viajeros a bordo del 'Marqués de Comillas', con el padre de Rocío como pasajero hasta La Guaira. E.E
La familia se estableció en Higuerote, una población cercana a Caracas, donde José Manuel trabajó como médico. Amó tanto su profesión que la ejerció hasta mucho más allá de la edad de jubilación: hasta el año anterior a su muerte. Falleció a los 83 años, víctima de la Covid-19, el 10 de septiembre de 2020.
Su hija dejó escrito en sus redes sociales, a modo de epitafio, que su padre, nada más llegar a Venezuela, la convirtió en "su segunda patria”.
Rocío San Miguel Sosa nació en Caracas el 6 de mayo de 1966 y, por tanto, posee doble nacionalidad, venezolana y española. Se formó como abogada con especialización en Derecho y Política Internacional, orientando muy pronto su carrera al estudio de la Seguridad y la Defensa.
Trabajó en el sector público venezolano, y entre otros cargos, fue directora general de despacho en el entonces Ministerio de Infraestructura. También, en instancias vinculadas a asuntos estratégicos del Ministerio de Defensa en el año 2000.
Fue precisamente esa experiencia dentro del gobierno venezolano la que marcó su mirada crítica sobre el uso del poder militar y la necesidad de control democrático sobre las Fuerzas Armadas.
En 2005 fundó la ONG Control Ciudadano, dedicada a investigar compras de armas, normas militares y políticas de seguridad, siempre desde la perspectiva de la transparencia y los derechos humanos.
Rocío San Miguel Sosa en una audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), EFE
La organización documentó desde entonces abusos, opacidad y militarización de la vida pública, ganando reconocimiento entre defensores de derechos humanos y generando una creciente incomodidad en el poder.
Su enfrentamiento con el gobierno chavista viene de más atrás: en 2004 fue despedida de ese ente público tras apoyar el referendo revocatorio contra Hugo Chávez, lo que la llevó a litigar ante el sistema interamericano.
En 2018 obtuvo una sentencia favorable de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que declaró violados sus derechos políticos y de expresión.
Aquello fue un precedente clave frente a la represalia estatal que empezó a sufrir por su disidencia. De hecho, tanto Nicolás Maduro como Diosdado Cabello, en sus intervenciones públicas, la señalaron en varias ocasiones.
Fue entonces cuando las autoridades venezolanas la vincularon con la supuesta trama conspirativa 'Brazalete Blanco', presentada oficialmente como un plan para atacar una base militar en el estado Táchira y atentar contra Nicolás Maduro.
La detención
Tras ser detenida junto a su hija el 9 de febrero de 2024, de ella nada se supo hasta 5 días después. Que estuviera en paradero desconocido fue duramente criticado por distintas organizaciones pro derechos humanos, que denunciaron que se trataba de una desaparición forzada.
La Fiscalía, entretanto, la calificó públicamente de “espía”.
Pero Rocío y su hija, que finalmente fue liberada, no fueron detenidas solas: el operativo chavista alcanzó a varios de sus familiares, incluido su exmarido, Alejandro González y a sus dos hermanos, que también fueron detenidos, lo que multiplicó el impacto del caso. De hecho, su exmarido "aún sigue en prisión", abunda Sergio Contreras.
"Ser preso político en Venezuela tiene los bordes elásticos", explica Contreras, quien, como periodista, también fue encarcelado por el régimen venezolano y sometido a torturas. "Porque te persiguen a ti, pero tus familiares también son perseguidos. Y eso se sabe cuando se está en la celda".
Manifestación en Madrid pidiendo la liberación de Rocío de Miguel, en una imagen de archivo.
El chavismo ha venido aplicando el sippenhaft, una táctica de escarmiento y tortura colectiva utilizada por los nazis para castigar también a parientes que poco o nada tuvieron que ver con los hechos de la acusación principal. Y además, se lo contaban a sus víctimas principales, para multiplicar exponencialmente su sufrimiento.
Lo señaló la ONU en el punto 73 del informe elaborado por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos en Venezuela, y que expuso ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en 2020.
El infierno en el Helicoide
Rocío ha pasado 23 meses recluida en El Helicoide, la sede del SEBIN en Caracas. Un lugar señalado por organismos internacionales como espacio de torturas y tratos crueles.
Su hija, Miranda, pudo visitarla días después y transmitir que Rocío se mantenía firme en su inocencia, pese a no poder designar libremente a su defensa. De hecho, nunca se le concedió.
En estos meses, en las puertas del espantoso lugar se sucedieron vigilias, pronunciamientos y protestas de defensores de derechos humanos que exigían su liberación y denunciaban la criminalización del trabajo de las ONG.
La presión internacional creció: la Comisión Interamericana recordó las medidas cautelares que la protegían y ONG globales pidieron su excarcelación inmediata e incondicional.
Manifestantes en la puerta del Sol piden la liberación de Alejandro Jose Gonzales De Canales Plaza y Rocío San Miguel en 2024. Cedida
En el infierno del Helicoide, Rocío enfermó de laberintitis. Una infección, que puede ser vírica o bacteriana, del laberinto, situado en el oído interno. Por supuesto, no recibió atención médica ni tratamiento alguno.
Aquello le provocó síntomas incapacitantes como vértigos, mareos y problemas de equilibrio. En agosto de 2024 la activista pro derechos humanos se cayó, debido a una pérdida de equilibrio, y se rompió el hombro. No recibió asistencia médica hasta el mes de diciembre de 2024.
Estuvo, por tanto, cinco meses padeciendo dolores y un sufrimiento indecible, hasta que finalmente personal médico diagnosticó la rotura de la escápula. Era tan grave que tuvo que ser intervenida.
Secuelas
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, la falta de asistencia médica y la demora en la intervención quirúrgica, así como la imposibilidad de realizar un seguimiento postoperatorio y la consiguiente rehabilitación, le han provocado que haya perdido movilidad en el brazo.
Por ello, las prioridades ahora son "que reciba asistencia médica", para que esa lesión sane en la medida de lo posible. Además debe pasar "por un periodo de adaptación tras la privación de libertad", señala Sergio Contreras a este periódico.
En este tiempo, "se han realizado gestiones para su liberación al más alto nivel, y todas fueron negadas. Y desde luego esta liberación no se habría dado si Marco Rubio [secretario de Estado del Gobierno estadounidense] no hubiera presionado. Y si existe cualquier otra gestión que haya hecho cualquier persona, es menester agradecérselo".
Delcy libera a un excandidato presidencial y a presos políticos cercanos a María Corina a los 3 días de llegar a la presidenciaLa excarcelación de San Miguel se interpreta como un gesto político del gobierno venezolano en medio de fuertes presiones diplomáticas.
Sin embargo, numerosas organizaciones de derechos humanos recuerdan que la libertad condicionada no borra las acusaciones de fondo ni las graves denuncias sobre desapariciones forzadas y torturas ligadas a El Helicoide.
Rocío San Miguel sale de la cárcel convertida en una de las voces más reconocidas de la sociedad civil venezolana, con un peso político que trasciende su propia biografía.
Su historia enlaza varios hilos de la Venezuela reciente: la militarización del poder, la persecución de defensores de derechos humanos y el uso de la justicia penal como herramienta de castigo a la crítica.