El exministro José Luis Ábalos, esta semana en el banquillo del Tribunal Supremo. J.J. Guillén Efe
Política El juicio a Ábalos desmonta el relato de Sánchez contra la 'fachosfera' y la 'máquina del fango': toda España habla de elloEl PSOE renuncia a desmentir las acusaciones que le relacionan con la corrupción y se limita a poner distancia con quien fue el hombre fuerte del partido y del Gobierno.
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Fernando Garea Publicada 12 abril 2026 02:25hLas claves nuevo Generado con IA
"Tenían una vida paralela que no sé dónde terminará, pero no tiene nada que ver con el PSOE, aunque usaran la sede del PSOE. No sé dónde va a llegar lo que hizo esta gente, ni para qué utilizaron la sede. Sí sabemos que tenían una vida paralela al margen del partido".
Así responde un miembro destacado de la cúpula de los socialistas en relación a los hechos que van conociéndose durante el juicio en el Tribunal Supremo a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama.
Es decir, ya no se trata de desmentir las acusaciones que relacionan al partido con los hechos, sino de poner distancia con quien fue el todopoderoso responsable de Organización del PSOE y ministro de Transportes y, como tal, mano derecha de Pedro Sánchez durante años.
Supone presentarse casi como víctimas de un grupo que se aprovechó del partido y del Gobierno —si es que aún es posible mantener esa tesis—, omitiendo quién le nombró, quién le mantuvo y quién no vigiló.
Y en gran medida se trata también, según fuentes de la Moncloa, de hacer como si nada pasara, de ignorar el tema en lo posible, de centrar la actividad en asuntos "ganadores" como la guerra de Irán y de dejar claro que, diga lo que diga la sentencia del Tribunal Supremo, ya no habrá que asumir responsabilidades políticas.
Con esta posición pretenden curarse en salud ante una condena que parece cada vez ven más probable.
Mientras, diferentes ministros responden siempre que no están siguiendo los detalles demoledores de la vista oral en el Supremo y que el precio político ya se pagó hace más de un año, cuando empezaron a conocerse los detalles de la trama. La consigna seguida por todos es mirar para otro lado como si nada pasara.
Las empresarias Pano confirman ante el TS pagos a Ábalos y ratifican entregas de 45.000€ en metálico en Ferraz"De este tema no hablamos entre nosotros", asegura uno de los ministros importantes.
Esta actitud de cierta pasividad provoca inquietud en algunos miembros del Gobierno y dirigentes del PSOE, especialmente en determinadas comunidades autónomas. Admiten que no es fácil deslindar al partido de estos hechos, porque Ábalos era entonces el partido y pudo hacer todo esto precisamente por su manto en la organización.
Explican que les gustaría una acción política más proactiva, que no se dejaran pasar algunas acusaciones que se están haciendo sin que haya siempre un desmentido o alguna valoración oficial de alguien autorizado para disolver las dudas y evitar que, como está ocurriendo, se solidifique la idea de que todo esto realmente ocurrió.
Por ejemplo, cuando Carmen Pano declaró por primera vez que llevó dinero a la sede de Ferraz, hubo comunicados de los socialistas negando que tal cosa ocurriera, con detalles como la seguridad en el edificio o la distribución de pisos y despachos.
Desde el partido se respondió oficialmente vinculando esas manifestaciones con la estrategia de defensa de Víctor de Aldama, "consistente en lanzar sin pruebas falsas acusaciones, para ganarse el favor de las partes acusadoras y el apoyo del Partido Popular, personado en los procedimientos".
Hubo además un comunicado del partido y Enma López, una de las portavoces, reclamó a la empresaria que aportara las pruebas que decía tener para no someter a la "indefensión" a personas con "acusaciones muy graves" que deberían ser probadas.
"Si dice que tiene pruebas, que las muestre, porque si no, estaríamos en una acusación en falso. Lo que no se puede, perdónenme, es someter a esta indefensión donde uno acusa a otra persona y el daño parece que ya queda hecho. No", señaló.
"Estamos hablando de delitos muy graves y, por tanto, tendrían que ser probados", aseguró en línea con la posición oficial del partido que hablaba de "fachosfera" y "máquinas del fango" y ridiculizaba estas acusaciones.
Cambio de respuesta
Hoy, sin embargo, en el PSOE se dice que ese dinero no fue al partido, que las cuentas han sido revisadas y auditadas, y se deja en el aire la duda de lo que pudieron hacer Ábalos y los suyos. Siempre intentando la complicada contorsión argumental de diferenciar al que era responsable de Organización de la estructura del partido.
Y ahora, cuando esas acusaciones se han expuesto en la vista oral del primer juicio con Ábalos, ya no ha salido el PSOE a desmentir, por lo que la idea que se transmite es la de atribuir todo al ex responsable de Organización y su "equipo", insistiendo en que no era dinero para el partido.
Así, María Jesús Montero, número dos del PSOE, se limitó el viernes a asegurar que se trata de unas "declaraciones que el juez tendrá que ver si tienen credibilidad o no la tienen, y yo no voy a hacer valoración sobre un testigo o sobre una persona que declara en un juzgado". Ya no hay desmentido o descalificación.
La dirección del PSOE asegura que no pueden presentar ninguna denuncia sin que haya ningún perjuicio para el partido. La denuncia, según explican, tendrá que esperar a que se produzca esa situación, además de que hay otra causa en la que se investigan las cuentas del PSOE.
Sánchez: “Hay una ‘fachosfera’ que polariza para desmovilizar y derrotar al Gobierno”En un juicio es muy difícil que surjan hechos nuevos, pero suelen servir para teatralizar, unir y dar contexto a testimonios, indicios y relatos que se han ido conociendo de forma fragmentaria durante el tiempo de instrucción. Contribuye a actualizar la pantalla, a que todo reaparezca unido y contextualizado.
En este caso, además, sirve para que la información dé el salto de lo que el Gobierno tacha como "fachosfera" al resto de medios, y también a la agenda política, según explica un miembro del Ejecutivo.
Por ejemplo, del relato de Carmen Pano sólo se hicieron eco en su momento unos pocos medios y ahora eso está ya en todos, incluidos los que pueden ser considerados más próximos al Gobierno. Y, por supuesto, copa la agenda política con manchones imposibles de ocultar.
Así, hasta completar un lienzo del funcionamiento de una parte del Gobierno y del partido que incluye enchufes, dinero en metálico y complicidades muy poco favorables para el Ejecutivo de Sánchez.
Un ministro explica que esto ahora les pilla más fuertes por el efecto de la oposición a la guerra de Irán y el juicio que se celebra en paralelo contra el Gobierno de Mariano Rajoy por la llamada operación Kitchen.
Sobre todo, se busca una actuación "potente" de Sánchez en política internacional y la insistencia en la humanización del presidente en redes, con presencia en lugares inesperados, en una estrategia que creen exitosa en la Moncloa y que arrancó en septiembre, como adelantó EL ESPAÑOL.
Ocurre todo esto también en plena operación de nuevo cambio de piel política de Sánchez hacia un Gobierno cuya imagen sea Carlos Cuerpo, ajeno al PSOE y a los asuntos de los que se habla en la agenda judicial. La economía como parapeto de lo peor de la política.
No ocultan la inoportunidad de las elecciones andaluzas, pero lo cierto es que, según avanza la precampaña, lo ven cada día más negro y con la única esperanza de un tropezón de Juanma Moreno que le impida renovar la mayoría absoluta. Ninguna esperanza más.
En todo caso, casi dos años después del retiro de Sánchez en abril de 2024 por las primeras acciones judiciales contra Begoña Gómez, el juicio contra Ábalos diluye el argumento de la "maquinaria del fango", usado entonces por el presidente del Gobierno, y pone sobre la mesa el elefante que el Ejecutivo y el partido no quieren ver en la habitación: ¿Hasta dónde conocía el presidente las actividades de su mano derecha, José Luis Ábalos?
Ese elefante asomará de forma más o menos explícita en la sentencia futura del Supremo y, además, quedan aún muchos capítulos, como los sumarios por las finanzas del PSOE, el caso hidrocarburos, el de las comisiones por obras y, especialmente, la investigación al también ex responsable de Organización del partido, Santos Cerdán.