Pese a que Reikiavik sigue «siendo un aliado fiable», la posición de Bruselas queda debilitada en la pugna por controlar el Ártico
Regala esta noticia Añádenos en Google El sector pesquero ha sido clave en el rechazo islandés a Europa. (Efe) 30/08/2026 a las 19:05h.Los islandeses no quieren que su Gobierno retome las negociaciones para la adhesión a la Unión Europea. El referéndum celebrado el sábado reflejó la división ... de este país nórdico de apenas 400.000 habitantes. Tras una tensa noche, el 'no' obtuvo el 52,8% de los votos, mientras que el 'sí' se quedó en el 47,2%. Este resultado es un varapalo para la UE, que aspiraba a integrar a este nuevo miembro de gran valor estratégico por su situación en la ruta del Ártico. Debido al deshielo, va camino de convertirse en una nueva autopista marítima de mercancías. Estados Unidos, con Donald Trump al mando, no deja de reclamar el control de esa inmensa región. El 'no' islandés a Europa le quita una valla el camino.
Bruselas mantuvo, en cambio, un perfil bajo en su respuesta. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, se limitó a decir que la UE «respeta totalmente la decisión democrática del pueblo islandés», que sigue siendo «uno de los aliados más estrechos y fiables» de los Veintisiete. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ni siquiera se pronunció, síntoma del abatimiento que ha producido esta votación en las instituciones comunitarias.
Los ultras Farage y Le Pen salieron de inmediato a celebrar este revés para la institución comunitaria
El referéndum islandés se celebró bajo la sombra de las reiteradas amenazas de Trump de invadir o adquirir la vecina Groenlandia. Aunque Islandia es miembro de la OTAN, los partidarios de la adhesión a la UE argumentaron que la solidaridad europea brindaría mayor protección ante Washington. Pero el mensaje no caló lo suficiente, sobre todo en las poblaciones pequeñas, donde la mayoría vive de la pesca y la agricultura, dos sectores que se niegan a someterse a las regulaciones europeas. La votación puso de manifiesto una marcada división entre las zonas rurales y urbanas. La capital, Reikiavik, donde vive la mitad de la población, fue la única zona donde la mayoría se decantó por el 'sí'.
La puerta está cerrada
La primera ministra, la socialdemócrata Kristrum Frostadottir, defendió siempre la integración y tanteó a Bruselas para lograr privilegios en la pesca, pero aceptó el resultado de las urnas sin matices. «Está claro que este asunto no avanzará bajo este gobierno», zanjó. El gobierno de Reikiavik había planteado la integración como si fuera «ahora o nunca». Era un «paso necesario» que ya no se dará. El Ejecutivo de Frostadottir queda tocado.
Hulda Porisdottir, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Islandia, señala en el diario 'The Guardian' que este resultados no es una sorpresa dado el tono de las últimas jornadas de la campaña. Asegura que la desinformación y el mayor músculo financiero de los defensores del 'no' tuvieron una gran influencia. «Ganaron debido a una combinación de factores, entre ellos, la firme convicción de que el Espacio Económico Europeo (al que pertenece Islandia) es todo lo que necesitamos, el sentimiento de excepcionalidad islandesa, el interés económico propio y la desinformación, con mensajes como que nuestros hijos tendrían que unirse al ejército de la UE», detalla.
- Temas
- Unión Europea
- Islandia