- EEUU amenaza con una guerra económica "nunca vista" a Irán
- El gasóleo se dispara un 15,7% y activa la rebaja fiscal de 20 céntimos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto anunciar esta semana en qué consistirá el nuevo bloqueo a Teherán y si cuenta con algún plan para mantener abierto el tráfico de mercancías por el estrecho de Ormuz.
La tregua entre Estados Unidos e Irán concluyó ayer sin lograr ningún avance en las negociaciones para la paz o la reapertura del estrecho de Ormuz. Al contrario, Trump amenaza esta semana con desatar una guerra económica total contra la República Islámica. Todo ello podría prolongar de forma indefinida el cierre de la principal arteria mundial del tránsito de petróleo y gas y catapultar los precios de ambas materias primas en la recta final del año, de acuerdo con las estimaciones de los analistas.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, sigue al alza y ayer superó los 90 dólares por barril, después de encadenar una racha de ascensos de más del 15% en las últimas dos semanas. Mientras, el gas TTF en el hub holandés, que constituye la principal vía de entrada al Viejo Continente, se eleva a 62,3 euros por megavatio/hora, un 19% por encima de las cifras de principios de agosto. Y los expertos alertan de que la escalada de precios no ha hecho más que empezar, ya que los almacenes energéticos de los países occidentales se encuentran en mínimos.
Para la reapertura del estrecho de Ormuz, el fin del alto al fuego, cuya extensión ha sido descartada de plano por Irán por el agotamiento de las negociaciones desde los primeros compases de la tregua, se ha notado enormemente en el tráfico naval en el canal este fin de semana. Así, este domingo apenas se registró el paso de tres buques por el estrecho, una cifra que contrasta con los datos de los últimos días (entre 15 y 20 buques diarios, según la empresa de análisis comercial Kpler) y que palidece en comparación con los 130 navíos que cruzaban diariamente esta vía antes del estallido de la guerra, en febrero.
Los próximos días serán muy intensos en torno a la situación del golfo Pérsico. El presidente estadounidense, Donald Trump, tiene que anunciar esta semana en qué consiste la guerra económica total que quiere imponer a Irán y cómo puede evitar que la medida se vuelva en contra de la propia economía estadounidense. La semana pasada, el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, amenazó a Irán con medidas económicas "nunca vistas" hasta ahora. "Será una combinación de aislamiento económico como nunca antes se ha visto en el mundo y el bloqueo continuo del estrecho de Ormuz, que impedirá la entrada o salida de cualquier cosa de los puertos iraníes", añadiendo que Trump daría más detalles esta semana.
Bloqueo indefinido
El objetivo sería obligar a Teherán a dar su brazo a torcer en las negociaciones en los meses posteriores. Algo para lo que en esta ocasión podría apostar por un "bloqueo indefinido" del estrecho, tal como dejó entrever también la semana pasada el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, que señaló que el ejército estadounidense estaba capacitado para hacerlo rotando los efectivos desplegados en la zona, "tal como lo hemos hecho y seguiremos haciendo", con el objetivo de limitar el cansancio entre las tropas y asegurar las buenas condiciones materiales del armamento.
Sin embargo, más allá de que el ejército esté capacitado para mantener este bloqueo, Washington también tendrá que evaluar si es económicamente viable. Hasta el momento, la guerra en Irán ya habría costado, hasta la fecha, más de 40.000 millones de dólares al Tesoro, que habría generado pérdidas indirectas a la economía estadounidense superiores a 80.000 millones de dólares, según las estimaciones más conservadoras. Y en el caso de que Washington quiera implementar una operación a gran escala para mantener abierto el tráfico en Ormuz a su favor, el coste también sería muy elevado, ya que los cálculos de los analistas para el Proyecto Libertad, que apenas llegó a ejecutarse unos días en mayo, lo situaban en unos 500 millones de dólares al día. Y, además, se trata de una misión con grandes riesgos militares, civiles, económicos y reputacionales para el ejército estadounidense.
Por su parte, Irán no solo ha rechazado la extensión del alto al fuego, en vista de la escasa disposición de Estados Unidos a negociar, en su opinión, sino que también está escalando el conflicto. En concreto, Teherán anunció ayer que establecía una recompensa de 30.000 dólares por la captura de cada soldado estadounidense en Oriente Próximo, una cifra que se duplica para las mujeres. Desde la República Islámica también han señalado que en esta ocasión Irán tomaría la ofensiva, aunque está por ver que su ejército cuente con capacidad suficiente como para hacerlo.
Además, Trump también amenazó ayer en una entrevista en la cadena Fox con bombardear "sin piedad" Omán si el país árabe "se interpone en el diálogo" entre Washington y Teherán sobre el control del estrecho de Ormuz. Las palabras de Trump llegan después de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, asegurara a medios que Teherán había llegado a un acuerdo con este país para establecer rutas marítimas seguras a través del estrecho de Ormuz, paso estratégico clave por el que transita parte importante de los hidrocarburos que se exportan en el mundo, con lo que esperaba sortear el posible bloqueo estadounidense. Con ello, la extensión de este conflicto a cada vez más países en Oriente Próximo complica la sostenibilidad de la ofensiva.
Cuenta atrás para la escalada del petróleo y el gas
Aunque el precio del petróleo se había mantenido relativamente estable en las dos últimas sesiones de la semana pasada, en la jornada de ayer registró una nueva subida de cierta envergadura, hasta superar los 90 dólares por barril. Y los analistas señalan que este incremento no es nada en comparación con lo que se puede ver en los próximos meses. Al contrario de lo que sucedía en febrero, cuando los países desarrollados contaban con enormes reservas de crudo y productos refinados, los almacenes de petróleo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se encuentran en mínimos desde 1990, y la Agencia Internacional de la Energía apunta a un déficit de 1,8 millones de barriles diarios en el tercer trimestre del año, por lo que, en caso de que el estrecho de Ormuz siga cerrado, pronto se llegaría a un punto crítico que podría catapultar el petróleo. En concreto, los analistas hablan de ascensos hasta el entorno de los 140 dólares si el bloqueo de esta vía de paso se prolonga otros tres meses. Y lo mismo sucede con el gas, donde los inventarios de la UE se sitúan en mínimos de los últimos cinco años en esta época del año, cuando Europa todavía no temía hacer frente a un invierno sin suministro ruso y, por lo tanto, no se apresuraba a abastecerse en verano. Así, los almacenes europeos están al 62% de su capacidad, cuando lo habitual en estas fechas es que se sitúe sobre el 80%. Por ello, si el estrecho de Ormuz sigue bloqueado en los próximos meses, Europa llegaría a noviembre sin las reservas suficientes como para afrontar con garantías la temporada invernal, lo que provocaría fuertes subidas de la factura eléctrica e incluso cortes de suministro en algunos países.
El gasóleo se dispara un 15,7% y activa la rebaja fiscal de 20 céntimosLa AIE rebaja la oferta de petróleo y apunta a un déficit históricoLa caída de reservas anticipa un crudo a 140 dólares en otoño Comentar ÚLTIMA HORA-
00:59
Los dueños de Duro Felguera 'enchufan' la española en una central de 1.000 MW
-
00:40
Gaiarooms entra en Cantabria y adquiere siete hoteles
-
00:34
El BCE advierte de una corrección de las tecnológicas de EEUU
-
00:33
Reino Unido flexibiliza la separación de banca de inversión y minorista
-
00:28
Barclays renueva su banca corporativa en menos de tres años