«Si Dios quiere, en junio nos encontraremos en Cibeles». Con estas palabras despejaba el sábado el propio León XIV una de las incógnitas mejor guardadas de la visita del Papa el próximo mes de junio a Madrid: la ubicación de la gran vigilia ante una asistencia de fieles que se espera masiva.
Tras descartar varios puntos a lo largo de la Castellana, los organizadores han optado por la emblemática plaza en la que confluye la calle Alcalá, habitual punto de concentraciones, marchas, conciertos y celebraciones, para establecer el altar de un encuentro que contará, como ya avanzan desde el Ayuntamiento, con una asistencia «multitudinaria» de «cientos de miles de personas».
La convocatoria obligará a la Administración madrileña a redoblar sus esfuerzos ese sábado 6 de junio. La vicealcaldesa, Inma Sanz, desgranó ayer parte del operativo especial de este gran acto: pantallas gigantes no sólo en Cibeles, sino también en calles y avenidas aledañas ante la previsión de un centro de la capital desbordado por la afluencia de fieles.
Ello implicará, además, importantes medidas de seguridad, que se reforzará de manera extraordinaria para los tres días que el Pontífice pase por Madrid, antes de acudir a Barcelona y Canarias. Los organizadores ya trabajan con Delegación de Gobierno, Ayuntamiento y Comunidad para el diseño de este plan, inspirado en otros grandes acontecimientos, como la cumbre de la OTAN de 2022. «Está todo perfectamente estudiado para que no haya ningún problema», aseguró la vicealcaldesa de Madrid.
De hecho, un precedente gana importancia a la hora de la organización: la misa que dio arranque a la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, última ocasión en que un Pontífice pasó por la capital, ya se celebró en Cibeles. Lo aprendido de aquella y otras celebraciones en las que una multitud se congregó en torno a la célebre fuente de la diosa ayudará a perfilar el plan de actuación para el 6 de junio.
Aún así, el «reto logístico» que afrontará la capital esos días ha obligado que todos los equipos técnicos del Ayuntamiento lleven trabajando en este viaje «desde hace semanas», reconoció Inma Sanz. No sólo para que la celebración de esta vigilia masiva sea un éxito, sino también para que la agenda de León XIV en la capital se cumpla al pie de la letra.
A pesar de que la vigilia en Cibeles -anunciada por el propio Papa en una carta enviada a la Asociación Católica de Propagandistas, que el sábado celebró la Fiesta de la Resurrección precisamente en la plaza- será el acto central de su visita, el Papa también celebrará otros macroeventos en dos ubicaciones cerradas: el estadio Santiago Bernabéu y el pabellón Movistar Arena.