Frialdad. Distancias. Buenas palabras por la intención pero nadie corre para alistarse. El plan de Gabriel Rufián para crear un frente común de todas las izquierdas, incluidas las independentistas, para las elecciones generales como freno a Vox sigue sin conseguir la adhesión de los principales partidos interpelados. Unos prefieren hacer contorsionismo para esquivar la respuesta a la oferta. Otros directamente la rechazan. Y los menos, la saludan.
En resumen, que a Rufián tampoco le está funcionando el haber concretado por primera vez en qué consiste exactamente su propuesta. Que es la siguiente: que los partidos de la izquierda alternativa renuncien a competir entre sí en las urnas y que lleguen a un gran acuerdo para repartirse provincia por provincia quién se presenta en función de su arraigo y su fortaleza territorial. Después, todos esos diputados que salgan actuarían coordinados en el Congreso con una misma línea de acción política. Que sería, dijo, "antifascismo, derecho a la autodeterminación y dignificación de las condiciones de vida de todos".
En resumidas cuentas, dejar vía libre a EH Bildu en el País Vasco, a BNG en Galicia, a Compromís en la Comunidad Valenciana, a Chunta en Aragón, a Más Madrid en la Comunidad de Madrid, a Més en Baleares o a ERC en Cataluña, con la salvedad de que tendría que ceder la provincia de Barcelona a Comunes. Mientras que para IU, Sumar y Podemos, entre otras fuerzas, quedaría el resto del mapa.
La izquierda estatal tendría que renunciar a vertebrar un proyecto nacional y entregaría al independentismo sus comunidades autónomas, quedando reducida a representar a catalanes, vascos y gallegos y concurrir sólo por Andalucía, las Castillas, Extremadura, Murcia, Asturias, Cantabria o La Rioja. En Navarra y Canarias estaría por ver.
IU o Movimiento Sumar han dedicado buenas palabras al intento de Rufián por agitar el árbol para movilizar al electorado progresista pero ninguno de los dos ha expresado su entusiasmo por impulsar ese frente. Al contrario, han respondido destacado la importancia que tiene para las próximas elecciones la candidatura que se presentará este sábado, por la que IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes construyen una nueva alianza. Donde se supone que acabarán llegando fuerzas de ámbito autonómico como Compromís, Chunta y Més.
El líder de IU, Antonio Maíllo, ha evitado apoyar el plan de Rufián y ha centrado todo el foco en destacar que el sábado se presenta una propuesta unitaria que concurrirá a las elecciones respondiendo al "clamor popular". "No van a ser ni grandes personajes políticos que tienen mucha solvencia ni solo las organizaciones. Va a ser la síntesis y la edición de todos. Y por eso el acto del sábado es un acto importante porque cuatro organizaciones obedecemos el mandato del pueblo, nos conjuramos para ir juntos en las próximas elecciones porque el momento histórico exige que no se pierda un voto que permita que la extrema derecha llegue al Gobierno", ha celebrado en declaraciones en Chiclana. Por tanto, ha dejado claro dónde pone IU todos sus esfuerzos, que es ahí.
En Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Diaz, dicen que les gusta la "música" a falta de que se escriba la "letra" pero inmediatamente reivindican que lo que propone Rufián ya lo hizo Yolanda Díaz en 2023 con Sumar, donde se juntaron 15 partidos. Y como pasaría ahora también con la nueva alianza. Además, se advierte de que Sumar superó al independentismo en Galicia o Cataluña de manera global, enmendando de facto la propuesta de Rufián de entregar esas autonomías a BNG o ERC.
La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha expresado que quieren seguir "profundizando" en la nueva alianza que se presenta el sábado pero se ha mostrado abierta a "explorar y hablar" de "nuevas fórmulas de entendimiento con la izquierda plurinacional". Que no es lo mismo que pretender presentarse juntos a las elecciones según el plan de Rufián. Más bien parece referirse a colaborar en el Congreso bajo la lógica de que hay muchas cosas que les unen, como por ejemplo las demandas sobre políticas vivienda.
Por su parte, Podemos restó de primeras importancia a la charla de Rufián y Emilio Delgado y tampoco se ha sentido interpelado por la propuesta. Ni siquiera envió a alguien del partido para escuchar lo que tenía que decir. Su hoja de ruta es otra.
Desde los Comunes celebran el "necesario debate" para revalidar el Gobierno y por eso dicen estar impulsando la candidatura unitaria que se presenta el sábado. Y marcan distancias con el plan de Rufián. Fuentes oficiales recuerdan que Comunes fue la segunda fuerza en Cataluña en 2023, por delante de ERC, y recalcan que "muchas personas apuestan en las generales por una izquierda con capacidad de proyección estatal y con capacidad de transformar la vida de la gente desde el Gobierno".
"El reto que tenemos por delante va mucho más allá de las fórmulas electorales: se trata de construir un proyecto político que articule y movilice las aspiraciones de una mayoría social que nos está esperando", aseguran. En todo caso, apuntan que siempre están "dispuestos" a debatir con todos los que quieran cerrar el paso a la extrema derecha. Puesto que "construir sinergias y sumar voluntades es imprescindible".
Por parte de Más Madrid, la portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha fijado el sábado como el punto de partida de un "gran frente democrático" que se opondrá al "bloque reaccionario" y ha evitado entrar a valorar la propuesta de Rufián, prefiriendo centrar el tiro en la nueva alianza. Eso sí, ha reivindicado a su formación como la alternativa al PP en la región y en su "autonomía" para ejercer ese papel en la reconfiguración de la izquierda.
En cuanto a los partidos independentistas. La negativa más clara es la de ERC, el partido de Rufián. El presidente de los republicanos, Oriol Junqueras, rechazó anoche de manera inmediata la propuesta de su compañero de filas. Ratificó que su partido se presentará en las cuatro provincias catalanas. "Y si tuviera 25 provincias, ERC se presentaría en las 25", ironizó para desautorizar a su portavoz en el Congreso. Cabe recordar que en las últimas elecciones generales la de los comunes y no la de ERC fue la lista más votada en la provincia de Barcelona. Eso, según el plan Rufián, daría pie a cedérsela a ese partido y dejar a ERC sin presentarse en la provincia más poblada de Cataluña.
En EH Bildu, Oskar Matute ha reivindicado que su formación "ya es un frente amplio de la izquierda soberanista vasca" que se ha construido "desde abajo". Por eso marca distancias diciendo que desde Euskadi no imponen a nadie "cómo tiene que organizar su casa".
"Lo hemos dicho desde el primer minuto: mano tendida para la unidad de acción política de las izquierdas y para frenar al fascismo. No hay que confundirlo con una unidad organizativa, sin cimientos ni comunidad política sólida", ha dicho en Radiocable, limitando esa cooperación a la acción política en el Congreso pero no en las urnas.
En Compromís, donde la idea de Rufián cayó anoche mejor que en otras formaciones porque les entregaría por completo la Comunidad Valenciana en este frente común, han enfriado un poco los ánimos en el día después. Joan Baldoví ha pedido "menos focos, menos titulares y menos declaraciones" y "más discreción". Si bien ha celebrado que Rufián haya agitado el "gallinero" con vistas a movilizar, informa Europa Press.
En cuanto a Chunta, fuentes del partido consideran que se lanzaron "ideas" y no una propuesta "firme". En todo caso, la posición de la formación aragonesa es apostar por una "única" candidatura en las provincias de la comunidad "sin dejar fuera a nadie". CHA considera que tiene ese "mandato" para liderar ese proceso después de las recientes elecciones y estará en eso "contando con todo el mundo". A la charla acudió de manera personal Jorge Pueyo, pero Chunta no mandó como tal a un representante de la dirección.