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Política

El plan Z de Zapatero que Maduro no aplicó antes de intervenir Trump

El plan Z de Zapatero que Maduro no aplicó antes de intervenir Trump
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'Julito' detalló en una libreta las propuestas del ex presidente que el dictador bolivariano no impulsó pero hoy ejecuta Delcy Leer

La agenda de Julio Martínez, 'Julito', intervenida por el juez Calama, confirma el trascendental peso político de José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela, tanto en la administración de Nicolás Maduro como, multiplicado, en el gobierno encargado de Delcy Rodríguez. La gran paradoja es que el socialista vive su mejor momento político en Venezuela en paralelo a la imputación judicial en España. Porque de las anotaciones del presunto testaferro del ex presidente de gobierno se constata que el «Plan Z» confeccionado el año pasado para legitimar al dictador sirve hoy para atornillar en el poder a los hermanos Rodríguez, que fueron desde 2015 su principal nexo con la revolución bolivariana.

«Maduro Plan Z», aparece destacado en la agenda, una propuesta cuyo objetivo principal en enero de 2025 consistía en legitimar al tirano tras su autocoronación fraudulenta, seis meses después del mayor fraude electoral de la Historia de América Latina. Zapatero acudió como observador a las elecciones pero guardó silencio pese al obsceno montaje de la dictadura, cuya candidatura cayó derrotada por 7 millones contra 3 millones de votos.

El propio Zapatero ha reconocido a varios de sus interlocutores, según pudo saber EL MUNDO, que su plan inicial, que incluso contenía una profunda reforma constitucional, no fue aceptado por Maduro, quien apostó por profundizar la represión brutal: lo que no estaban presos huyeron del país o pasaron a la clandestinidad, como la propia María Corina Machado.

En el segundo punto del Plan Z, como recoge la agenda de Julito, aparece la «amnistía», reconvertida en una ley muy polémica y llena de trampas, que no alcanza aún a unos 400 prisioneros políticos.

La agenda de Julio Martínez, amigo de Zapatero, intervenida por la Udef.EM

El punto 5 destaca los «nombramientos independientes en el gobierno (no chavistas)», que Delcy ha llevado a cabo incluso con viceministros antiguamente opositores y con tecnócratas que no militan en el partido revolucionario. Esta propuesta es una de las «favoritas» de Washington. El objetivo de entonces, «fortalecer la legitimidad y el futuro político del país», como se describe en la agenda, es el mismo de ahora, con la gran diferencia de que es Washington quien supervisa y da su visto bueno a los planes de los tres Rodríguez.

Lo más llamativo es que el Plan Z también adelanta una de las estrategias que el chavismo trumpista sopesa en la actualidad: la convocatoria de elecciones regionales a gobernador para ganar tiempo frente a la oposición democrática y para retrasar unas elecciones presidenciales para las que no hay fecha. La idea es imponer unos comicios donde la revolución solo pueden perder 24 cargos (23 gobernadores y el alcalde del Distrito Capital). O sea, el menor impacto posible.

El tema se debatió el fin de semana pasado en la cumbre opositora que se realizó en Ciudad de Panamá, en donde se llegó a la conclusión de que la apuesta principal son las presidenciales, pero donde quedó claro que algunos partidos opositores no quieren renunciar a participar en esos comicios.

«Ecarri tiene todos los datos», se destaca en la agenda a continuación. Con el traslado a Madrid como futuro embajador de Venezuela de Timoteo Zambrano, el diputado Antonio Ecarri se ha convertido en la principal ficha de Zapatero en Caracas. Ecarri forma parte de un grupo de supuesta oposición en la Asamblea Nacional, imprescindible para las maniobras parlamentarias de Jorge Rodríguez, el hermano mayor de Delcy.

Otro de los puntos del Plan Z es la reforma constitucional para que las legislaturas sean de cuatro años (anteriormente eran de cinco años y Maduro las había estirado a seis). El socialista también apostaba por la creación de la figura de un primer ministro, «modelo Francia». ZP también advertía entonces que la administración de Biden actuaba «muy duro». Faltaban unos días para que Donald Trump regresara a la Casa Blanca. Maduro sí aceptó este consejo y se lanzó a confeccionar una reforma constitucional distinta a la planteada por Zapatero, que apuntaba al estado comunal, uno de los sueños de Hugo Chávez para restar poder a alcaldes y gobernadores y relanzar la figura presidencial y concentrar aún más el poder bolivariano.

«Delcy ha retomado el proyecto de las comunas como una forma de reorganizar la militancia interna y garantizar su control. Envió a Diosdado Cabello a las regiones y luego se lanzó a la precampaña llamada peregrinación. Delcy lo ve como una garantía para controlar al partido de gobierno en las comunidades, pero el apoyo popular a esta iniciativa no ha existido», sintetiza para EL MUNDO el sociólogo Gianni Finco.

En la agenda de Julito aparecen citados personajes clave como Rafael Tudares, yerno de Edmundo González Urrutia. «Hace mucho daño al gobierno», se cita en la agenda. Tudares fue encarcelado días antes de la toma de posesión de Maduro. También se cita a Rocío San Miguel, figura de la sociedad civil venezolana -«D detalla lo que tiene que hacer Z», se apunta en la agenda-; Enrique Márquez -candidato en la sombra de Zapatero en el lado opositor-; o Ricardo Albacete, empresario encarcelado días antes de las presidenciales de julio de 2024 y señalado en la agenda como «hombre de María Corina Machado».

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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