Ilustraciones del campamento en el informe de la Ertzaintza. EL ESPAÑOL
España EXCLUSIVA El polémico campamento para niños de Álava, por dentro: duchas mixtas, carteles contra la Policía y odio a EspañaUn informe de la Ertzaintza describe el ambiente como un amalgama de ideología política radical, dinámicas de adoctrinamiento y cuestionables prácticas de convivencia.
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Íñigo ZuletJavier Corbacho Publicada 7 septiembre 2026 02:16h Las clavesLas claves Generado con IA
A través de cartas dirigidas a sus padres, los menores que participaron en el campamento Euskal Udalekuak, ubicado en Bernedo (Álava), describrieron situaciones dantescas.
Monitores —y hasta un cocinero— permanentemente semidesnudos, duchas mixtas que causaban incomodidad a niños y niñas, comida escasa o de mala calidad...
Pero hay más. EL ESPAÑOL ha tenido acceso al sumario de la causa judicial abierta para investigar estos hechos y que contiene decenas de imágenes del interior de estas colonias de verano.
Un informe de la Ertzaintza —la Policía autonómica vasca pudo registrar las instalaciones de Bernedo— describe el ambiente como un amalgama de ideología política radical, dinámicas de adoctrinamiento y cuestionables prácticas de convivencia.
Según el documento, los baños contaban con duchas mixtas —al igual que varios menores relatan, entre quejas, en las cartas a sus padres— y los espejos estaban tintados al completo.
¿Para qué? Para impedir que los niños se mirasen. ¿Por qué? Según relataron algunos menores, los y las monitoras pretendían que no "perdieran el tiempo arreglándose". Todo ello, bajo el supuesto lema feminista Ez zaude polita eta berdin du ("No eres guapa y da igual", en euskera).
Una de las imágenes del campamento. EL ESPAÑOL
El sumario también describe que las polémicas duchas mixtas también eran colectivas y compartidas de forma obligatoria, bajo amenaza de castigo, por niños y niñas de varias edades y por los monitores de ambos sexos.
Algunos menores relataron que, al dirigirse desde las habitaciones a la zona de aseo, los encargados —ahora, investigados por un Juzgado de Vitoria— no les dejaban cubrirse con la toalla, obligándoles a caminar completamente desnudos ante la vista de todos.
En una ocasión, según relató un menor a la Ertzaintza, éste se quejó y pidió ducharse con el bañador puesto. De acuerdo con la versión del niño, recogida en un informe policial, una monitora se levantó la camiseta y le enseñó un pecho, antes de decirle: "¿Qué pasa, que no has visto una teta en tu vida?".
Asimismo, según las imágenes tomadas por la Policía vasca en su inspección ocular de Bernedo, las instalaciones contaban con representaciones de mujeres desnudas con las piernas abiertas que mostraban sus pechos y genitales, acompañadas de leyendas como "On egin" ("Buen provecho").
El expediente policial recoge la denuncia de una educadora social y el testimonio de los menores tutelados, quienes afirmaron que durante el campamento de 2024 el consumo de marihuana entre los monitores era notable.
Los niños testificaron que por las noches las instalaciones y los monitores olían constantemente a marihuana, y que en muchas ocasiones era evidente que sus cuidadores "no se encontraban en buenas condiciones" para hacerse cargo de ellos.
"Los encargados van en pelotas, con ropa de puticlub; ¡sacadme de aquí!": las cartas de auxilio de niños del campamento de ÁlavaAsimismo, los menores denunciaron que los monitores consumían alcohol por las noches en su espacio privado.
Y según relataron varios niños, uno de los juegos grupales ideados por estos educadores consistía en pelear por capturar una bandera de España a la vez que, por grupos, trataban de conservar varias ikurriñas.
¿El obejtivo? Acabar quemando la enseña nacional a la vista del resto de los participantes.
Varios menores también denunciaron que para despertarles por las mañanas, en lugar de música infantil o alarmas comunes, los monitores les hacían cantar repetidamente el siguiente lema: "España es una mierda de norte a sur, España huele a culo".
Durante el registro judicial y la inspección ocular realizada por la Ertzaintza en el albergue de Bernedo el 24 de octubre de 2025, los agentes hallaron diversos adhesivos y carteles de corte político radical.
En la cocina, pegados en un corcho, se incautaron dos pasquines: uno con la frase "munipa idiota" (en referencia a la Policía Local) y otro con el acrónimo "A.C.A.B.", siglas de All Cops Are Bastards("Todos los policías son unos bastardos").
La Policía también localizó y fotografió un adhesivo con la imagen de un agente de policía con los ojos tapados bajo el lema en euskera "Sistemaren txakurrak zarete" ("Sois los perros del sistema"), firmado por la organización disidente de la izquierda abertzale Jarki.
Descripción de otro de los murales. EL ESPAÑOL
Ante la Policía, los niños denunciaron que en las charlas cotidianas de los monitores se les inculcaba la idea de que "la Policía no protege, sino que hace todo lo contrario".
De hecho, según la versión de varios menores, estos educadores les repetían, constantemente, que "el DNI no valía para nada", como una forma de crítica hacia España.
Según describe el sumario, ciertas actividades, inspiradas en la mitología vasca, sirvieron de pretexto para escenificar dinámicas de desnudez integral de adultos ante los niños, tal y como algunos de ellos relataron en las cartas dirigidas a sus padres.
Misivas que nunca llegaron a los progenitores mientras sus hijos estaban en el campamento, sino una vez había finalizado éste.
Realizaban "akelarres"
En uno de estos akelarres —relata un informe policial—, dos monitoras se desnudaron por completo, se colocaron pelucas y se envolvieron el cuerpo únicamente con papel film transparente para representar a unos seres mitológicos.
Después, durante la hoguera, se retiraban el plástico que les cubría y corrían desnudas delante de los niños.
Asimismo, dos encargadas de los menores se disfrazaron de elfos con el torso completamente desnudo. Para la caracterización, se restregaron barro y cacao en polvo por los pechos, de acuerdo con lo narrado por varios niños.
El informe de la Ertzaintza también recoge un suceso especialmente grave durante el transcurso de este akelarre nocturno alrededor de la hoguera: los monitores metieron en el círculo a bailar a un menor, que comenzó a llorar porque no quería participar.
Acto seguido, una de las monitoras desnudas le realizó un baile de perreo restregando su zona íntima contra la parte trasera del niño mientras éste intentaba zafarse llorando.
Uno de los informes policiales incluidos en el sumario también señala, en base a lo manifestado por una menor tutelada por la Diputación de Gipuzkoa, que los niños y niñas debían enseñar las nalgas a los monitores o chuparles un dedo del pie para conseguir la merienda.
15 investigados
En esta causa judicial hay 15 adultos investigados por delitos que incluyen exhibicionismo ante menores, provocación sexual, coacciones y agresión sexual.
De ellos, 14 son monitores, auxiliares o personal vinculado al funcionamiento de los campamentos. La decimoquinta investigada es Saioa Etxezarreta, presidenta y gestora de Sarrea Euskal Udalekua.
Otra de las imágenes que vieron los niños. EL ESPAÑOL
Entre los 14 monitores y trabajadores investigados figuran Iñaki E., Yara L., Haizea L., Ane N., Maier E., Ane A., Mireia B., Izaro E., Garazi M., Izaro S. d. I., Izaro I., Libe U., Saioa G. y Nagore A.
El 1 de octubre de 2025, acompañada por su madre, una de las menores prestó declaración ante la Policía vasca. Y relató que una de estas monitoras, que estaba en topless, "se chupó los dedos índices de ambas manos" y se "frotó los pezones" frente a otro encargado.
Asimismo, señaló que esta investigada "pedía masajes a cambio de una onza de chocolate"
Sobre el monitor que ejerció de cocinero en las colonias de 2024, otro de los niños declaró que preparaba la comida vistiendo únicamente un delantal y que la servía, sin más ropa que ésa, en los merenderos y comedores.
"Y que, un día, su amigo [nombre omitido, también un menor participante en los campamentos] se negó a comer puré porque vio como el cocinero se rascaba sus genitales mientras cocinaba", relata el acta de denuncia con la declaración de este menor.
También en Navarra
El ertzaina que redactó uno de los informes del conocido ya como caso Bernedo también quiso subrayar que, además de los ya citados, podrían haberse producido "presuntos delitos de omisión del deber de impedir delitos y/o de delitos de comisión por omisión en relación con la indemnidad sexual".
"Podrían haber incurrido [en este ilícito penal] tanto los monitores investigados, como aquellos que, aun no participando en las actividades presuntamente delictivas, no habrían informado de las mismas", indicó el agente tras recabar los testimonios de los menores.
La investigación judicial también salpica —en su caso, como figuras jurídicas— a las asociaciones Sarrea Euskal Udalekua Elkartea, Pitxilore Aisialdi Elkartea y Dorrekoa Kultur Elkartea, vinculadas, respectivamente, a los campamentos de Bernedo, Abaigar y Goñi (estos dos últimos municipios, situados en la Comunidad Foral de Navarra).
Aunque aparecen bajo tres nombres distintos, las diligencias apuntan a que forman parte del mismo entramado organizativo, porque comparten responsables, canales de coordinación, medios y una estructura común, según consta en la documentación del procedimiento judicial.
De hecho, cuando la Diputación de Álava vetó a Sarrea para organizar el campamento de Bernedo este 2026, los promotores intentaron continuar la actividad bajo las siglas de Dorrekoa.
La Diputación concluyó que ambas entidades estaban conectadas y que el cambio de nombre podía constituir un fraude de ley.
El veto de la Diputación de Álava impidió que el campamento de Bernedo volviera a celebrarse este verano. La sanción, aprobada el 4 de junio, incluye una inhabilitación de tres años para organizar actividades de tiempo libre con menores, una multa de 9.000 euros y la pérdida del acceso a ayudas públicas en Álava.
Pero el cierre no afectó a Navarra. Los mismos promotores han podido continuar este verano, el de 2026, con sus campamentos en Goñi y Abaigar, donde la actividad siguió programada pese a la investigación abierta por la Ertzaintza.
Además, el Gobierno foral, presidido por la socialista María Chivite, mantiene la financiación indirecta de estas colonias a través de Euskarabidea y de entidades locales.
La voz de alarma que desembocó en la apertura de esta causa judicial la dio una tutora adscrita a la Diputación Foral de Gipuzkoa, que reveló a la Ertzaintza lo narrado por tres menores tutelados, las cuales detallaron conductas de índoles sexual ocurridas en estos campamentos y en los que los monitores y monitoras implicaban a los menores.