- PABLO CEREZAL
- ¿Podrá el G7 liberar suficiente crudo para calmar a los mercados?
- El conflicto en Irán pasa factura a España en energía, precios y crecimiento
El gasóleo escala 32 céntimos en menos de dos semanas. El Gobierno pide a la CNMC extremar la vigilancia sobre la forma en la que las subidas de precios se trasladan de los mercados internacionales a las estaciones de servicio.
El petróleo experimentó ayer una fuerte caída después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diese casi por terminada la guerra en Irán el lunes y el G7 asegurara estar dispuesto a intervenir de forma urgente en el mercado petrolero para calmar las aguas si fuera necesario. Con todo, este descenso no evitó una nueva subida en el precio de los carburantes, que catapulta al gasóleo hasta los 1,76 euros por litro, lo que ha llevado al Gobierno a instar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia a extremar la vigilancia sobre las estaciones de servicio.
El barril de Brent, de referencia en Europa, retrocedió ayer hasta los 87,8 dólares al cierre del mercado londinense, lo que supone una caída del 11,2% en la última sesión (2,3%, si se descuenta el descenso que se produjo en las últimas horas tras la jornada del lunes, después del anuncio de Trump), si bien posteriormente se produjo un repunte hasta el entorno de los 90-91 dólares. Al tiempo, el precio del gas TTF, el hub holandés, se anotó un descenso del 19,5%, hasta los 45,5 euros por megavatio/hora. Este descenso vino apoyado en primer lugar por las declaraciones de Trump el lunes, hablando de la menguante capacidad defensiva de Irán, algo que se vio refrendado horas después por la mayor ofensiva por parte de EEUU e Israel sobre Irán desde que empezó la guerra, tras lo cual dijo estar dispuesto a negociar la paz. Y en segundo, por la reunión de los ministros de Energía del G7.
El club de las siete grandes economías desarrolladas aseguró que está listo para actuar "de forma urgente en el momento necesario y con todas las herramientas posibles" para estabilizar los precios del crudo en caso de que sea necesario, según aseguró el ministro francés de Economía, Roland Lescure, al término de la reunión del G7, cuyos líderes mantendrán hoy una videoconferencia convocados por el presidente galo, Emmanuel Macron. Con todo, Lescure se limitó a asegurar que las grandes potencias actuarán en el momento necesario" y que están en condiciones de hacerlo "muy rápidamente", sin concretar ni cómo se decidirá cuándo será ese momento ni cómo podrían actuar, más allá de la liberación de reservas estratégicas de crudo.
Las grandes economías desarrolladas cuentan con reservas de crudo para cerca de 100 días de consumo, una cantidad que podrían ir liberando para frenar la volatilidad en el mercado. Sin embargo, actuar tan rápido en este sentido tiene varios problemas, ya que daría un cierto impulso a la demanda y limitaría la capacidad de actuar de nuevo, dejando a la economía mundial expuesta a un nuevo shock. Además, buena parte de la escalada de precios tiene más que ver con la desconexión entre los productores de Oriente Próximo y las refinerías de India y China, con una gran capacidad de refino de gasóleo, por lo que la liberación de crudo en los países occidentales no lograría reducir las tensiones en el surtidor. Por eso, en lugar de ello, las potencias occidentales, con Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia a la cabeza, evaluarán acciones militares para facilitar la navegación a través del estrecho de Ormuz, por el que en condiciones habituales circula el 20% del petróleo y el gas consumido mundialmente, escoltando a los buques que traten de cruzar esta vía, además de proteger las instalaciones petroleras de los países árabes.
Al mismo tiempo, los países al sur del estrecho de Ormuz están movilizando sus recursos para exportar sus recursos por otras vías, ya sean terminales al sur del estrecho u oleoductos secundarios hacia el oeste, ya que, en caso de no tener una alternativa, se están viendo obligados a parar su actividad para la falta de espacio de almacenamiento.
Carburantes
Por este motivo, la caída de los precios del gasóleo en los mercados internacionales contrasta con una nueva subida de los precios de los carburantes. Así, el gasóleo A se encareció cuatro céntimos este lunes, de acuerdo con los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, hasta los 1,76 euros por litro, 32 céntimos por encima de los precios previos al ataque, y hay algunas estaciones de servicio donde ya supera los 2 euros por litro. Por su parte, la gasolina subió tres céntimos, hasta 1,71 euros por litro, y acumula un alza de 18 céntimos en este mismo periodo. Un incremento que, además, se prolongará en el tiempo pese a la estabilidad del crudo debido a la destrucción de la capacidad de producción y refino y a que el sector todavía seguirá trasladando la subida de precios en los mercados mayoristas al surtidor durante unos días.
Estas subidas han suscitado una gran preocupación entre los sectores más expuestos a los carburantes, como es el caso de los transportistas. En concreto, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) calcula que el sobrecoste por la subida del gasóleo asciende ya a más de 100 millones de euros en solo 10 días. "El encarecimiento descontrolado está provocando un deterioro grave en la liquidez de autónomos y pymes, quienes no logran repercutir este aumento de costes en sus facturas", advierte. Además, Fenadismer subraya que el Gobierno aún no ha ofrecido una respuesta, lo que deja al sector en una situación "de total vulnerabilidad frente a las compañías petrolíferas", a las que también señala por su "ineficiencia" y por sus márgenes comerciales.
También las cooperativas y organizaciones agrarias han alertado de que el incremento de los precios del crudo se está trasladando a los pesticidas y fertilizantes, que se habrían encarecido entre un 20% y un 50%, lo que, advierten, se traduce en un fuerte impacto para el sector de 41 millones a la semana. Y esto, a su vez, conllevará un incremento de los precios de los alimentos para el consumidor. Precisamente, estas fuertes subidas han llevado a que el Gobierno reclamara a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) vigilar las 12.600 gasolineras españolas para monitorizar si los incrementos de los precios del crudo se están trasladando en su justa medida al surtidor.
"El viernes remití una carta a la presidenta de la CNMC donde le hacía una solicitud y es maximizar la supervisión del impacto de esa subida de precios en los mercados mayoristas o los mercados minoristas energéticos", señaló ayer la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. "La supervisión la hacen de manera constante, monitorizando si hay algún tipo de actuación que no cumpla con lo que es la normalidad en este contexto que desde luego es bastante complicado", señaló Aagesen, añadiendo que desde la CNMC "darán cuenta de cuál es su trabajo de supervisión y también supervisando los mercados eléctricos".
Aramco avisa de las "consecuencias catastróficas" si se prolonga la guerra
A. O.La petrolera estatal Saudi Aramco, la mayor compañía mundial del sector, advirtió ayer de que es necesario reanudar el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz cuanto antes. Este paso estratégico está bloqueado desde que Israel y Estados Unidos atacaron Irán, hace más de una semana.
La compañía cree que, cuando más dure el bloqueo, más posibilidades habrá de que las consecuencias sean "catastróficas" para los mercados. "Habría consecuencias catastróficas para los mercados petroleros mundiales cuanto más se prolongue la perturbación", afirmó ayer el presidente y consejero delegado de Aramco, Amin H. Nasser, durante la presentación de las cuentas anuales de la petrolera.
En este sentido, señaló que esta interrupción ha provocado una grave reacción en cadena no sólo en el transporte marítimo y los seguros, sino también en la aviación, la agricultura, la automoción y otras industrias; avisó de que, con la actual crisis geopolítica, los inventarios globales, que ya se encuentran en su nivel más bajo en cinco años, podrían reducirse a un ritmo más rápido.
El ejecutivo árabe destacó que, si bien hubo interrupciones en el pasado, "esta es, sin duda, la mayor crisis que ha enfrentado la industria del petróleo y el gas de la región" e instó a reanudar el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz lo antes posible.
En el escenario actual de incertidumbre, el CEO de Aramco explicó que la compañía mantiene una estrecha comunicación con sus clientes y socios, tanto en Arabia Saudí como en todo el mundo, además de colaborar con organizaciones y agencias gubernamentales, destacando que la petrolera cuenta con planes de contingencia para diversos escenarios a fin de garantizar el cumplimiento de sus compromisos.
"En los próximos días, seguiremos centrados en la seguridad y trabajaremos arduamente para cumplir con nuestros compromisos, gracias a nuestros empleados de Aramco, altamente capacitados y resilientes, así como a nuestros socios, clientes y al gobierno", apostilló.
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