Ignacio Barrón, presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), ha estrenado la comisión del Senado que indaga sobre el estado de la red ferroviaria y los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), afirmando que "hay un deterioro de la infraestructura" y aunque ha asegurado que "viajar en tren en España es seguro y los accidentes son hechos puntuales", se ha mostrado convencido de que es "necesario revisar el conjunto del sistema ferroviario y no sólo la red". "Hay un problema de gobernanza y de gestión. Debe haber un director; en este caso dividir no es vencer. Falta coordinación. Se ha destinado mucho dinero pero mal empleado. Hemos abusado mucho del titular".
En el interrogatorio, el Partido Popular ha insistido en el número creciente de incidencias. Barrón ha confirmado que "han aumentado de forma considerable" aunque las de carácter grave "se mantienen de forma constante". Y se ha mostrado "en absoluto desacuerdo" con la práctica de Adif de ocultar las limitaciones de velocidad que, a veces, "son permanentes" aunque se presenten como "temporales".
Barrón ha hecho una defensa explícita de los maquinistas y de sus reclamaciones: "Ellos son los primeros que van en el tren y los que más riesgo corren en caso de accidente grave. Hay que escucharles aunque hay que separar el grano de la paja. Ante la seguridad no hay que hacer ningún tipo de concesiones. Es a ellos a los primeros que hay que atender y no sé si se les ha hecho todo el caso que merecería".
El presidente de la CIAF ha afirmado que el caso de Adamuz fue "un accidente fortuito con una gran carga de mala suerte". También ha asegurado que "la rotura de un carril es algo frecuente, unas ciento y pico al año, unas dos por semana, pero la mayoría de ellas pasan sin ningún tipo de consecuencia". Y lo ha comparado con el reventón de la rueda de un coche: "Puede que no pase nada o que te mates". Sí ha asegurado tener el convencimiento de que el accidente de Adamuz se produjo como consecuencia de la rotura de la vía aunque se mantiene la duda acerca de si fue realmente una rotura del carril o de la soldadura. Para dirimirlo serán necesarios exámenes de metalurgia.
"En el acta de soldaduras", ha explicado, "se detectaron incongruencias respecto a la trazabilidad de los ficheros enviados y el proceso de firma del acta". "Los investigadores", ha dicho, "vieron algo que no estaba claro y lo puse en conocimiento de la Guardia Civil". Desde que se realizó la soldadura, según el presidente de CIAF, se han inspeccionado un 30% de las soldaduras de ese tramo aunque no ha podido aclarar si en concreto la que originó el accidente fue inspeccionada.
Ignacio Barrón ha inisistio en que todavía faltan demasiados detalles para dar una explicación concreta a la ciudadanía pero también ha señalado que si se confirma que la causa última fue la rotura de la soldadura, la responsabilidad será de la gestión, es decir, de Adif y del Ministerio.
Tras el accidente de Adamuz, Barrón ha explicado que se reunió una vez con el ministro Óscar Puente. El encuentro duró casi dos horas y en el curso de la misma Puente le dijo: "Eres libre de decir y hacer lo que quieras y si necesitas cualquier ayuda, dilo y te lo facilitaremos".