De acuerdo con un análisis realizado por José Manuel Toral Cruz, profesor del Tecnológico de Monterrey para la Licenciatura de Transformación Pública, entre 2021 y 2025 estos dos indicadores mostraron una tendencia similar, con una marcada concentración en puntajes que alcanzaron entre 40 y 50 aciertos. No obstante, este año la tendencia se modificó de manera considerable, con una mayor proporción de estudiantes que alcanzaron puntajes de entre 80 y 110 aciertos o más.
¿Más genios en México?
El análisis estadístico, basado en datos publicados por la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) de la UNAM, muestra en términos generales que entre 2025 y 2026 el porcentaje de aspirantes que obtuvieron al menos 100 aciertos se incrementó de 3.5 a 16.3%. Más llamativo fue el aumento entre los aspirantes que consiguieron 110 aciertos o más, cifra que durante el mismo periodo pasó de 0.9 a 5.4%.
Las gráficas no solo mostraron un incremento considerable en los puntajes altos. También se detectaron aumentos significativos en la cantidad de aspirantes que consiguieron menos de 20 aciertos. En el proceso de selección de este año, 763 sustentantes obtuvieron menos de 20 aciertos, mientras que 481 personas obtuvieron menos de 10 respuestas correctas. Entre 2021 y 2025, este tipo de resultados eran muy poco frecuentes: en promedio, hubo alrededor de 54 personas con menos de 20 aciertos y apenas tres con menos de 10 por año.
Estas variaciones fueron especialmente visibles en las carreras de alta demanda, como Médico Cirujano, Psicología, Derecho, Administración, Contaduría, Arquitectura y Enfermería. Sin embargo, los análisis detectaron modificaciones similares en las más de 130 carreras que ofrece la UNAM.
estrés y ansiedad, lo que habría influido en la obtención de mejores resultados. Mientras que, en el mejor de los casos, se habló sobre un aumento en las capacidades académicas de los estudiantes, combinado con una posible reducción en el grado de dificultad de la prueba diseñada por la UNAM.Además, se puso sobre la mesa la posibilidad de que empresas dedicadas a capacitar a aspirantes hubieran infiltrado informantes para obtener los reactivos y resolverlos correctamente en tiempo real. El examen no se aplicó en una sola exhibición. Los aspirantes fueron distribuidos en tres fases, realizadas entre el 23 de mayo y el 10 de junio. Para muchos, esta peculiaridad habría permitido la filtración de algunos reactivos.
Para Alma Maldonado, investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), todas estas posibilidades deberían plantearse como causas hipotéticas del fenómeno.
En entrevista con WIRED en Español, sostiene que la anomalía puede responder “a una combinación de cosas. No creo que sea solo una”. Sin embargo, reconoce que los datos apuntan a que podría tratarse de un posible fraude. “Creo que cada vez está siendo más evidente que sí, la anomalía responde a un tema de trampa, porque la diferencia estadística entre los resultados de exámenes previos a esta es tan grande que vas descartando las otras hipótesis”, precisó.
La idea es respaldada por otros especialistas. Luis Ángel Maciel Barón, doctor en biología experimental por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), descarta, con base en los datos, las hipótesis de que el entorno hubiera favorecido psicoemocionalmente a los aspirantes en la resolución del examen, así como una reducción en la dificultad de la prueba.
evaluaciones académicas internacionales, el entorno de aplicación, la dificultad de las pruebas o, incluso, un avance en los conocimientos de los estudiantes no son factores que logren modificar las gráficas de manera tan evidente. En todos estos casos, según explica, se han documentado cambios ligeros. Por otra parte, señala que las mayores variaciones pueden producirse cuando un grupo de estudiantes recibe ayuda externa o tiene condiciones muy diferentes respecto a los demás aspirantes. “Por tanto, mi hipótesis, y quiero subrayar hipótesis, más plausible es que hubo un fraude informático o que hubo una filtración de los exámenes o de sus respuestas”, señaló Backhoff.Un proceso gestado alrededor de dudas
Desde que la UNAM anunció que este proceso se realizaría por primera vez en línea surgieron dudas sobre la validez del concurso de selección. En su momento, la universidad argumentó que la migración a la aplicación completamente digital del examen haría del proceso uno “más inclusivo”, al facilitar que aspirantes de otros estados de la República Mexicana o, incluso, del extranjero participaran en el proceso.
Además, destacó que la medida eliminaría la movilización de cerca de 1.2 millones de personas, 3,300 empleados de la UNAM y 120 vehículos de la casa de estudios. Finalmente, indicó que se evitaría la generación de 198 toneladas de basura y el uso de 16 millones de hojas de papel, equivalentes a 80 toneladas, o a 1,920 árboles talados, a lo que se sumaría un ahorro de 360 millones de litros de agua relacionado con la operación de las sedes.
suplantación de identidad, pese a que, durante el proceso de inscripción, uno de los requisitos era la toma de una fotografía y el registro de la firma digitalizada y la huella dactilar.falta de ética o a los comportamientos inadecuados de algunos aspirantes. Lo que la problemática revela es la incapacidad de la máxima casa de estudios para garantizar la transparencia, inclusión y credibilidad de un proceso de selección totalmente digital. Esta situación trasciende un problema de logística o planeación técnica. La credibilidad de la cuarta mejor universidad de Latinoamérica y una de las mejores 30 a nivel mundial es lo que realmente está en juego.Los especialistas coincidieron en que el salto a un examen de admisión totalmente digital fue una decisión apresurada. Señalaron que la universidad pudo optar por un esquema escalonado y gradual que garantizara transparencia en la aplicación, condiciones técnicas adecuadas y circunstancias equitativas para todos los aspirantes.
En un comunicado oficial, la UNAM aseguró que cerca del 2% de los procesos de admisión fue cancelado por haber realizado conductas contrarias a lo establecido en la Convocatoria y en la Legislación Universitaria. El porcentaje equivale a cerca de 3,170 aspirantes.
Tras la polémica, anunció la creación de una comisión técnica, conformada por “expertas y expertos universitarios que, desde diversas disciplinas, revisarán los datos del reporte, el procedimiento del examen y los resultados del concurso de selección”.
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