Un grupo de agentes de la Guardia Civil, pertrechados con escudos balísticos, chalecos antibalas, mazos, arietes y un subfusil de asalto MP5, rodea un local comercial ocupado desde hace meses en la calle María Zayas de Arganda del Rey. La escena, a plena luz del día, tuvo lugar el pasado viernes 2 de enero ante la mirada de cientos de curiosos para presenciar el asalto a este inmueble, en cuyo interior se encontraban los sospechosos acusados de haber sustraído un teléfono móvil, según informó el Consistorio.
El operativo se activó tras un robo ocurrido durante la mañana en las inmediaciones. A partir de ahí, los agentes se desplegaron en torno al local ocupado y procedieron a requerir a sus moradores que salieran voluntariamente. En el vídeo difundido posteriormente por el alcalde de la localidad, Alberto Escribano, se escucha a uno de los integrantes del grupo de asalto advertir: «Tenéis que salir. Es la última oportunidad que os damos. ¿Vais a salir o no?». Ante la negativa o la ausencia de respuesta, los agentes forzaron el acceso con una pata de cabra y ocho de ellos accedieron en fila india durante la irrupción.
La intervención concluyó con el desalojo del local, sin autorización judicial, y con la detención de varias personas que se encontraban en su interior. En el dispositivo participaron agentes de la Guardia Civil, con apoyo de la Policía Local. El teléfono móvil sustraído fue recuperado.
Algunos de los detalles de este suceso se han conocido gracias a un vídeo publicado en la red social X por parte del regidor. En la grabación -un montaje acompañado por la canción Vamos a quemar el mundo- se alternan imágenes de vítores de los vecinos con las de los detenidos, con los rostros visibles, algunos de ellos descalzos y otros con los pantalones a la altura de las rodillas, mientras son conducidos hacia los vehículos policiales.
El alcalde ha acompañado el vídeo con el mensaje: «Nadie tiene el derecho de venir a Arganda a destrozar nuestra convivencia. Gracias a la Guardia Civil por la operación contra la okupación y a la Policía por su trabajo. Es una vergüenza aguantar a delincuentes campando a sus anchas mientras nuestros barrios sufren».
Mientras tanto, desde el Ayuntamiento aseguran que «la investigación seguirá abierta durante las próximas semanas y la Guardia Civil analizará todos los detalles y elementos de la operación».