Carlos Sainz y Alexander Albon, pilotos de Williams Racing
El nuevo reglamento coloca a todos los equipos en la línea de salida y en igualdad de condiciones. Williams es uno de los que aspira a ganar carreras en un futuro pero, ¿es realista esperarlo este mismo año?
La parrilla de 2026 está repleta de equipos que quieren ascender posiciones y aspirar a grandes cosas lo antes posible.
Por un lado tenemos a los cuatro equipos consolidados durante el periodo reglamentario previo: McLaren, Mercedes, Red Bull y Ferrari. Por otro lado, equipos de fábrica como Aston Martin, Audi y Alpine también quieren progresar y hacerlo con rapidez para poder justificar la gran inversión realizada.
Serán más competitivos que ellos por una simple cuestión de recursos y madurez estructural
Y luego tenemos a Williams, un equipo totalmente privado, pero que con el apoyo de Dorilton Capital pretende reverdecer los laureles de su época dorada en los años 80 y 90. De la mano de James Vowles, ha progresado notablemente y, de hecho, consiguió subir al podio en dos ocasiones en 2025. Pero, ¿es suficiente progreso para pensar que en 2026 el equipo británico se convertirá en aspirante al título o, al menos, a ganar carreras?
El factor sorpresa
Los grandes cambios de reglamento siempre traen consigo algunas sorpresas, y en ocasiones estas son mayúsculas, como cuando BrawnGP dominó la temporada 2009. Así las cosas, no es descartable que algún equipo que no forme parte del cuarteto de cabeza dé con la tecla y su progreso en la parrilla se vea acelerado.
Carlos Sainz, estrella del equipo Williams, junto a su ingeniero Gaetan JegoDe hecho, eso le llegó a pasar a Aston Martin en 2023 sin que hubiera un cambio reglamentario relevante de por medio. Y le puede ocurrir a Williams también.
Sin embargo, no es realista pensar que Williams, Aston Martin o cualquier otro equipo de mitad de parrilla vayan a dar semejante salto, al menos no de forma permanente. Ninguna de las estructuras aspirantes han consolidado lo suficiente su proyecto y, por tanto, solamente un factor anormal podría alterar el curso lógico de las cosas (¿Newey, quizás?).
Qué esperar de Williams en 2026
Dicho todo esto, el objetivo de Williams para esta temporada que arrancará el 6 de marzo en Melbourne no debe ser otro que consolidar su posición en el top 5 y reducir la desventaja con los equipos punteros.
De esa forma, no solamente validará su proceso y las decisiones tomadas en los últimos dos años, sino que además se colocará en posición de aprovechar factores como la fiabilidad o las unidades de potencia, en el caso de que estos se conviertan en cruciales para el resultado de las carreras.
En ese caso, Williams puede incluso aspirar a más, recolectar algunos podios y, quién sabe, hasta una victoria. Pero, no obstante, la lógica indica que al menos McLaren y Mercedes, con quienes comparte propulsor, serán más competitivos que ellos por una simple cuestión de recursos y madurez estructural.
James Vowles lo ha dicho en muchas ocasiones: Williams no estará preparado para ganar carreras y optar al título hasta 2028, cuando su plan de regeneración ya habrá finalizado y todos los cambios se habrán asentado.
Un plazo inferior sería una agradable sorpresa que, de producirse por las cuestiones ya detalladas, difícilmente podría mantenerse en el tiempo. Veremos, en cualquier caso, la F1 siempre se guarda un as en la manga.
El nuevo reglamento coloca a todos los equipos en la línea de salida y en igualdad de condiciones. Williams es uno de los que aspira a ganar carreras en un futuro pero, ¿es realista esperarlo este mismo año?
La parrilla de 2026 está repleta de equipos que quieren ascender posiciones y aspirar a grandes cosas lo antes posible.
Por un lado tenemos a los cuatro equipos consolidados durante el periodo reglamentario previo: McLaren, Mercedes, Red Bull y Ferrari. Por otro lado, equipos de fábrica como Aston Martin, Audi y Alpine también quieren progresar y hacerlo con rapidez para poder justificar la gran inversión realizada.
Serán más competitivos que ellos por una simple cuestión de recursos y madurez estructural
Y luego tenemos a Williams, un equipo totalmente privado, pero que con el apoyo de Dorilton Capital pretende reverdecer los laureles de su época dorada en los años 80 y 90. De la mano de James Vowles, ha progresado notablemente y, de hecho, consiguió subir al podio en dos ocasiones en 2025. Pero, ¿es suficiente progreso para pensar que en 2026 el equipo británico se convertirá en aspirante al título o, al menos, a ganar carreras?
El factor sorpresa
Los grandes cambios de reglamento siempre traen consigo algunas sorpresas, y en ocasiones estas son mayúsculas, como cuando BrawnGP dominó la temporada 2009. Así las cosas, no es descartable que algún equipo que no forme parte del cuarteto de cabeza dé con la tecla y su progreso en la parrilla se vea acelerado.
Carlos Sainz, estrella del equipo Williams, junto a su ingeniero Gaetan JegoDe hecho, eso le llegó a pasar a Aston Martin en 2023 sin que hubiera un cambio reglamentario relevante de por medio. Y le puede ocurrir a Williams también.
Sin embargo, no es realista pensar que Williams, Aston Martin o cualquier otro equipo de mitad de parrilla vayan a dar semejante salto, al menos no de forma permanente. Ninguna de las estructuras aspirantes han consolidado lo suficiente su proyecto y, por tanto, solamente un factor anormal podría alterar el curso lógico de las cosas (¿Newey, quizás?).
Qué esperar de Williams en 2026
Dicho todo esto, el objetivo de Williams para esta temporada que arrancará el 6 de marzo en Melbourne no debe ser otro que consolidar su posición en el top 5 y reducir la desventaja con los equipos punteros.
De esa forma, no solamente validará su proceso y las decisiones tomadas en los últimos dos años, sino que además se colocará en posición de aprovechar factores como la fiabilidad o las unidades de potencia, en el caso de que estos se conviertan en cruciales para el resultado de las carreras.
En ese caso, Williams puede incluso aspirar a más, recolectar algunos podios y, quién sabe, hasta una victoria. Pero, no obstante, la lógica indica que al menos McLaren y Mercedes, con quienes comparte propulsor, serán más competitivos que ellos por una simple cuestión de recursos y madurez estructural.
James Vowles lo ha dicho en muchas ocasiones: Williams no estará preparado para ganar carreras y optar al título hasta 2028, cuando su plan de regeneración ya habrá finalizado y todos los cambios se habrán asentado.
Un plazo inferior sería una agradable sorpresa que, de producirse por las cuestiones ya detalladas, difícilmente podría mantenerse en el tiempo. Veremos, en cualquier caso, la F1 siempre se guarda un as en la manga.