Para realizar la prueba, la startup usó dos drones, identificados como EL-151 y EL-153. Entre las 6:38 y las 9:33 UTC liberaron un total de 19 bengalas, cada una con aproximadamente 19.7 gramos de yoduro de plata. En conjunto, la operación dispersó unos 374 gramos del compuesto. Los primeros vuelos se realizaron a unos 3.6 kilómetros sobre el nivel del mar; posteriormente, los drones ascendieron hasta aproximadamente 4.2 kilómetros, donde las temperaturas eran más favorables para la activación del yoduro de plata.
Los datos atmosféricos indicaban temperaturas cercanas a -10 °C en las altitudes de siembra, humedad elevada y presencia de agua líquida superenfriada: gotas que permanecen en estado líquido pese a encontrarse por debajo de 0 °C. Estas condiciones, sostiene Rainmaker, son adecuadas para que el yoduro de plata favorezca la formación de hielo.
El resultado medio de un conjunto de 27 estimaciones fue de 57.62 acre-pies de precipitación atribuida a la siembra. Dos de las siete firmas representaron por sí solas más de la mitad del volumen estimado. Rainmaker también calculó que el área en la que se acumuló al menos 0.01 milímetros de precipitación atribuible a la operación fue de 249.53 kilómetros cuadrados; en la zona central, la lluvia adicional estimada superó 1 milímetro.
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