Domingo, 22 de marzo de 2026 Dom 22/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Ciencia

Encuentran un delta de río marciano enterrado a más de 30 metros debajo de la superficie de Marte

Encuentran un delta de río marciano enterrado a más de 30 metros debajo de la superficie de Marte
Artículo Completo 260 palabras
El rover Perseverance detectó bajo un cráter un antiguo delta marciano formado por agua líquida hace 4,000 millones de años. Este “fósil” geológico sugiere un sistema hidrológico complejo y podría preservar mejor posibles rastros de vida microbiana.
Jorge GarayEspacio22 de marzo de 2026rover Perseverance revela que, a 35 metros bajo el cráter Jezero, la zona que hoy recorre el vehículo, descansan los restos de un delta marciano muy antiguo, formado por el correr de agua líquida. Las primeras estimaciones sitúan su origen entre hace 4,200 y 3,700 millones de años, una época en la que se piensa que Marte mantenía agua estable en la superficie y un clima más cálido, con atmósfera y ciclos hidrológicos activos.

El hallazgo tomó por sorpresa al equipo. El Perseverance llegó a Jezero para estudiar un delta superficial tan evidente que se distingue desde órbita. Nadie esperaba encontrar, justo por debajo, las huellas de un delta aún más viejo. En esta región de Marte, un río se superpuso literalmente sobre otro ya extinto, menciona la investigación publicada en la revista Science Advances.

preservan compuestos orgánicos y microfósiles. Perseverance llegó aquí porque el sitio se presta a la combinación de agua, sedimentos y tiempo: los tres ingredientes que mejor conservan señales biológicas antiguas.

El descubrimiento de un delta aún más antiguo, sellado bajo el suelo, amplía ese potencial. Una estructura enterrada funciona como una cápsula del tiempo; queda protegida de la radiación, la erosión y los procesos que destruyen moléculas orgánicas en la superficie. Si Marte albergó vida microbiana, sus huellas tendrían más probabilidades de sobrevivir en un depósito profundo, estable y resguardado como este.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
Compartir