Qué hacen los herrerillos con las colillas
Activos, curiosos y fáciles de ver en bosques, parques y jardines de Europa y partes de Asia, los herrerillos son pájaros paseriformes de colores amarillos, negros y azules, bien adaptados a la vida urbana. Estas aves son excelentes candidatas para el biocontrol, dada su dieta de insectos, muchos de ellos invasores y nocivos para las plantas y las personas, como los mosquitos.
También se sabe que, en estado salvaje, los herrerillos recolectan plantas aromáticas, como la lavanda, para construir sus nidos, ya que el olor y los compuestos volátiles que desprenden ayudan a repeler parásitos, especialmente los chupasangres.
Para saber si en las ciudades estas aves recogen colillas accidentalmente o como estrategia adaptativa, los investigadores hicieron un seguimiento de 33 familias de herrerillos. Dividieron los nidos en tres grupos: el primero (grupo de control) se dejó intacto, al segundo se le añadieron colillas para imitar el comportamiento de los pájaros en las ciudades. Y por último, al tercer grupo se le sustituyó el nido por uno nuevo hecho de musgo y algodón y esterilizado en el laboratorio.
Trece días después del inicio del experimento, se analizaron los polluelos de cada uno de estos nidos para detectar signos de enfermedad mediante muestras de sangre. Los resultados mostraron que, tanto en los nidos con colillas como en los esterilizados, los polluelos tenían niveles más altos de hemoglobina y hematocrito, lo que sugería una mejor salud (y una menor pérdida de sangre por parásitos) que el grupo de control.
La nicotina como insecticida
Los análisis posteriores también revelaron que el equipo encontró más parásitos (ácaros, garrapatas, pulgas) en los nidos naturales del grupo de control y casi ninguno en los estériles. Incluso en los nidos con colillas, el número de larvas de mosca de la carroña que suelen estar presentes ya que se alimentan de la sangre de los polluelos, era menor.
El hallazgo sugiere que la nicotina contenida en las colillas puede actuar probablemente como repelente e insecticida, ahuyentando a estas plagas. "Nuestro estudio indica que las colillas de cigarros podrían ser utilizadas por los carboneros urbanos como una estrategia adaptativa, imitando la función de los materiales vegetales aromáticos en el control de plagas y contribuyendo potencialmente de forma positiva al bienestar de los polluelos", comentaron los investigadores, señalando, sin embargo, que las colillas de cigarrillos también contienen otras sustancias químicas tóxicas, tales como arsénico y metales pesados, y aún no se sabe si pueden afectar a la salud de las aves adultas.
Artículo originalmente publicado enWIRED Italia.Adaptado por Alondra Flores.