Smart Eye ha desarrollado un agente de IA para automóviles capaz de combinar quién conduce, dónde mira, su nivel de atención, estado y emociones con lo que sucede dentro y fuera del coche. El objetivo es que entienda el contexto antes de responder o ejecutar una función.
Nueva IA para funcionar en el cocheManuel Naranjo[email protected]Publicado: 24/09/2026 07:30
7 min. lectura
...Decirle algo al coche y esperar que interprete exactamente qué queremos puede parecer sencillo, pero una orden de voz contiene mucha menos información que una conversación entre dos personas. Smart Eye quiere solucionar ese problema haciendo que la inteligencia artificial no se limite a escuchar: también puede saber quién está hablando, dónde está mirando, si presta atención, cuál es su estado y qué ocurre alrededor del vehículo.
La compañía sueca ha presentado en InCabin Europe 2026, celebrado en Barcelona, una demostración de un agente multimodal de IA pensado específicamente para automóviles. Su propuesta lleva un paso más allá tecnologías que ya están entrando en los coches, como las cámaras interiores capaces de seguir los ojos del conductor y detectar signos de fatiga o distracción.
La diferencia está en que Smart Eye quiere juntar toda esa información para proporcionar contexto a la IA antes de que esta decida qué respuesta ofrecer o qué función ejecutar.
El coche puede saber a qué te refieres sin que tengas que explicárselo
El sistema combina información procedente de varias fuentes. Entre ellas aparecen la voz, la identidad del conductor, la dirección de su mirada, el nivel de atención, las emociones, su estado general y la ocupación del habitáculo.
A todo ello añade los datos procedentes de los sensores interiores y exteriores del vehículo.
Eso permite resolver situaciones donde una orden de voz por sí sola podría resultar ambigua. Si el conductor mira hacia un objeto situado fuera del coche mientras realiza una pregunta, la IA puede combinar la dirección de sus ojos con las cámaras exteriores para entender a qué se está refiriendo.
Es una idea que recuerda a la patente de Toyota que propone utilizar la mirada del conductor para identificar y fotografiar exactamente aquello que está observando, pero Smart Eye plantea utilizar esa información como una pieza más dentro de un agente capaz de interpretar el contexto completo.
No se trata únicamente de saber dónde miramos.
También interpreta atención, estado y emociones
Smart Eye lleva tiempo especializada en tecnologías de seguimiento ocular y análisis del comportamiento humano. El nuevo agente aprovecha esa experiencia para añadir información que normalmente no tendría un asistente convencional.
Puede conocer si el conductor está atento, detectar su estado e incorporar análisis relacionados con sus emociones. La compañía no plantea que cada una de estas señales determine por sí sola una acción, sino utilizarlas conjuntamente con lo que ocurre en el coche y en su entorno.
Smart Eye es la IA que quiere revolucionar los cochesEse planteamiento puede resultar especialmente útil porque un mismo comando no siempre debería producir exactamente la misma respuesta. Un sistema que sabe que quien conduce muestra síntomas de cansancio, por ejemplo, dispone de un contexto diferente al de otro conductor completamente atento.
Los vehículos actuales ya utilizan parte de esta información de forma mucho más limitada. Los asistentes modernos recurren cada vez más a inteligencia artificial para interpretar lo que ocurre alrededor y decidir cuándo acelerar, frenar o corregir la trayectoria. Smart Eye pretende añadir ahora la situación de las personas que están dentro.
Menos trabajo para la IA gracias a darle más información
Hay además una razón técnica detrás de esta estrategia.
Los agentes de IA pueden necesitar una cantidad considerable de recursos de computación para interpretar una petición compleja. Smart Eye sostiene que proporcionar desde el principio información muy específica sobre el conductor, el habitáculo y el entorno permite reducir el procesamiento necesario para alcanzar una respuesta útil.
En su demostración, el sistema puede utilizar funciones y servicios conectados del vehículo e incluso generar widgets para el cuadro de instrumentos utilizando datos en tiempo real del conductor y del habitáculo.
La plataforma tampoco está vinculada a un único modelo de inteligencia artificial. Smart Eye asegura que puede trabajar con diferentes modelos fundacionales, asistentes de voz y agentes ejecutados tanto localmente en el vehículo como en la nube.
Por ahora es una demostración, no una función que puedas comprar
Ese matiz es fundamental. Smart Eye habla de una demostración tecnológica y asegura que se trata del primer agente multimodal de este tipo que combina contexto humano, del habitáculo, del vehículo y del entorno. Es una afirmación de la propia compañía, no una certificación independiente de que sea el primero del mercado.
Tampoco se ha anunciado ningún coche de producción que vaya a incorporar exactamente este sistema ni una fecha comercial.
La compañía considera que enriquecer el contexto puede acelerar la llegada de estos agentes a vehículos de producción. Smart Eye ya trabaja en tecnologías de monitorización e interior sensing para fabricantes del sector, pero el nuevo sistema presentado en Barcelona sigue siendo, por ahora, una muestra de hacia dónde podrían evolucionar los asistentes del automóvil.
El salto respecto al clásico «Hola, coche» resulta considerable. La IA no tendría que limitarse a escuchar lo que le pedimos. Antes de responder, podría saber quién se lo está pidiendo, hacia dónde está mirando, qué sucede fuera y hasta en qué estado se encuentra.
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