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Estampas de Málaga | Temporal de Levante. 24 de enero, 1963

Estampas de Málaga | Temporal de Levante. 24 de enero, 1963
Artículo Completo 891 palabras
Memoria SUR Estampas de Málaga | Temporal de Levante. 24 de enero, 1963

Javier Ramírez

Jueves, 22 de enero 2026, 03:47

... En 'Estampas de Málaga. Memoria SUR', el historiador Javier Ramírez sigue este concepto para situar algunas fichas de un posible mapa fotográfico, y casi sentimental, de Málaga. Y lo hace en los tres parámetros de las cámaras fotográficas mecánicas: enfoque, profundidad de campo y tiempo. El resultado: un enfoque personal que escoge y comenta las capas que el tiempo dibuja. Bienvenidos a esta historia visual.

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Fondo Bienvenido-Arenas. Archivo Histórico Fotográfico, Universidad de Málaga

El pasado mes de diciembre, en el marco de las numerosas actividades realizadas para rememorar el 125 aniversario de la tragedia de la corbeta (fragata, si Vds. lo prefieren) alemana Gneisenau, volvió a la palestra el viejo postulado «el Mediterráneo, un mar tranquilo». El añoso debate parece esconder una toma de postura partidista que se decanta entre el bando local o el filo-germánico. Se trata, en el fondo, de defender la postura de la Comandancia de Marina de Málaga o, a la inversa, la de G. Krestchmann, comandante del buque alemán. Este proceder dialéctico, cuya finalidad parece justificarse en el gusto por la mera discusión, suele olvidar la causa que motivó el desastre, y el desatado temporal de levante que azotaba la costa se va de rositas. Las imágenes que recuerdan el temporal de 24 de enero de 1963 en la costa malagueña cuentan una historia bien distinta. En esta instantánea vemos uno de los tramos de la N-340, entre Torremolinos y Fuengirola, destrozados por el oleaje. Una persona gateando por uno de los palos del tendido eléctrico derribado trae a la memoria la trágica imagen de marineros aferrados a los mástiles de la Gneisenau hundida junto al espigón de levante.

  1. 24, enero.1963 Málaga

    Playas de San Andrés

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Fondo Bienvenido-Arenas. Archivo Histórico Fotográfico, Universidad de Málaga

En el litoral de la capital malagueña el temporal fue devastador. En las playas de San Andrés muchas de las chabolas que se alineaban entre el rebalaje y la vía del ferrocarril quedaron seriamente dañadas; a otras, el oleaje las destruyó por completo. El agua del mar rebasó la cota de asentamiento de las viviendas llegando hasta la vía del tren. Sus habitantes hubieron de ser evacuados y alojados de urgencia en instalaciones del Ayuntamiento o Diputación. El reportaje fotográfico del momento es desolador; las casas al sur de la Estación del Perro han perdido buena parte de la tabiquería y vemos trozos de paredes en la orilla, mezclados con la broza que arrastraron las olas; el viento huracanado ha levantado la techumbre de aquellas frágiles viviendas y, en algunos puntos, llevado al suelo la línea de postes del tendido eléctrico. El temporal también se ha dejado sentir con fuerza tierra adentro: en el Parque, ha arrancado de raíz un considerable número de árboles; en la plaza de la Merced han caído varios de los grandes plátanos de sombra, y en la Alameda, un ficus centenario. En el casco urbano, las tejas arrastradas por el viento se cuentan por centenares.

  1. 24, enero.1963 Puerto de Málaga

    El buque mercante Campo Grande impacta contra el dique flotante

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Fondo Bienvenido-Arenas. Archivo Histórico Fotográfico, Universidad de Málaga

Atracado en el puerto de Málaga se encontraba el Eolo, cañonero-minador de la Armada Española. El buque de guerra con nombre de, según los textos homéricos, guardián de los vientos, no sufrió daño aquella madrugada de enero de 1963. No corrieron la misma suerte el espigón de levante, roto por el oleaje en dos grandes tramos. Tampoco cinco pesqueros atracados en el muelle de Pescadería, ni los dos yates ligeros que, dentro del puerto, se fueron a pique. El buque mercante Campo Grande, también en puerto, rompió amarras e impulsado por el temporal de levante fue a impactar contra el dique flotante, desplazándolo diez metros de su posición y hundiéndolo parcialmente. El impacto provocó en el mercante serias averías. Mejor suerte corrió el Enrique Maynes, buque que se encontraba reparando en el interior del dique flotante. La embarcación contaba con un largo historial de visitas al puerto de Málaga. Cuatro años más tarde de esta toma fotográfica el buque volvía de nuevo al dique, allí sería tuneado para convertirlo en buque protagonista de la película Krakatoa, al este de Java (1968); relato cinematográfico ambientado en el momento de la gran erupción del Krakatoa (1883), con Maximilian Schell al frente del reparto.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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