El télefono celular se ha convertido en una herramienta casi inseparable de la vida cotidiana de niños y adolescentes. Tan inseperable que muchos maestros y padres lo calificarían como una adicción. Frente a las posibilidades educativas de los dispositivos móviles, pero también ante sus efectos sobre la atención, la convivencia y el uso excesivo de pantallas, México se encuentra en pleno debate regulatorio. De hecho, mientras el Gobierno federal prepara una posible política para todo el país, varios estados se han adelantado a esta iniciativa nacional, imponiendo límites al celular en las escuelas de sus respectivas demarcaciones.
A mediados de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP) presentaron una lista de 16 entidades federativas cuyos congresos locales han aprobados legislaciones en esta materia. A esta lista se han sumado Sinaloa y Tlaxcala en las últimas semanas.
La generación algoritmo: ¿Debemos prohibir las redes para las infancias?En esta entrega especial, WIRED en Español reúne evidencia científica, experiencias de familias, debates sobre regulación y perspectivas de especialistas para entender cómo las plataformas digitales están transformando la infancia y qué alternativas existen para protegerla sin perder de vista sus derechos.
ArrowEstados con regulación vigente:
- Aguascalientes. Restricción del uso durante la jornada escolar; se permiten excepciones educativas y situaciones justificadas.
- Campeche. Uso de celulares y dispositivos permitido principalmente para actividades académicas autorizadas por el docente.
- Ciudad de México. Restringe el uso de celulares y otros dispositivos; se contemplan excepciones educativas y situaciones justificadas.
- Coahuila. El uso del celular durante clases o actividades escolares está sujeto a restricciones y puede constituir una falta disciplinaria.
- Durango. Restricciones diferenciadas por nivel educativo; el uso académico puede autorizarse bajo supervisión.
- Estado de México. Restricción del uso; se prevén protocolos para el resguardo y excepciones para fines académicos. Los lineamientos operativos se están desarrollando para 2026-27.
- Guanajuato. Uso de dispositivos restringido durante actividades escolares, con prioridad para fines pedagógicos.
- Guerrero. Uso principalmente didáctico o en emergencias; también contempla restricciones para docentes y sobre grabaciones dentro de la escuela.
- Hidalgo. Uso permitido en actividades educativas planificadas o situaciones excepcionales como emergencias.
- Jalisco. Restricción del uso durante las actividades escolares, con utilización pedagógica bajo supervisión.
- Michoacán. No está permitido el uso durante las clases, salvo excepciones como actividades pedagógicas, emergencias o necesidades específicas.
- Nuevo León. Se restringe el ingreso de dispositivos cuyo uso previsto sea ajeno a fines educativos, y el uso dentro de la escuela requiere autorización docente cuando se trate de una actividad pedagógica.
- Querétaro. El celular debe permanecer apagado/guardado durante las clases; se contemplan excepciones educativas y de emergencia. Fue pionero en la regulación.
- San Luis Potosí. Cuenta con disposiciones para regular el uso de celulares y dispositivos en la jornada escolar, con excepciones educativas.
- Sinaloa. El Congreso aprobó el 30 de julio de 2026 que los celulares solo puedan utilizarse con propósito académico o por emergencia, bajo supervisión docente. La autoridad educativa tiene 120 días para emitir los lineamientos.
- Sonora. Uso restringido y principalmente autorizado cuando existe una finalidad pedagógica.
- Tamaulipas. Restricción del uso durante el horario escolar en educación básica, con excepciones para emergencias y situaciones autorizadas.
- Tlaxcala. En julio de 2026 la autoridad educativa emitió lineamientos administrativos para regular dispositivos móviles durante la jornada educativa.
También se sabe de seis entidades cuyos legisladores han presentado iniciativas aunque todavía no han sido aprobadas. Estas son:
estas experiencias para construir una propuesta de alcance nacional. La SEP también ha planteado foros con docentes, estudiantes, familias y especialistas. El debate, por supuesto, no se limita al teléfono, incluye también el impacto de las redes sociales, la inteligencia artificial, los videojuegos y el uso intensivo de pantallas entre menores.Una eventual regulación nacional tendrá que resolver además cuestionas prácticas que probablemente caerán en el ámbito particular de cada escuela. ¿Dónde se guardarán los teléfonos? ¿Quiénes serán responsables si se pierde uno? ¿Podrán usarse durante el recreo? ¿Qué ocurrirá con un estudiante que necesita el dispositivo por motivos médicos? ¿Qué papel tendrán los profesores y las familias? Y un largo etcétera de preguntas.