Alberto Núñez Feijóo ha tomado buena nota de la victoria clara, pero incómoda, del PP en Andalucía. Para el líder de la oposición se trata de la constatación de que «España quiere cambio» y ese «cambio está más cerca». Y también le hace redoblar su apuesta no sólo por el «camino» de centralidad que han «elegido los andaluces» y que enarbola Juanma Moreno. Pero sin perder de vista el otro modelo de éxito de los populares, que es el de Isabel Díaz Ayuso. Que ahora gana peso e influencia territorial como dirigente con mayor caudal político propio, tras perder Moreno la mayoría absoluta. Por eso Feijóo quiere situarse cerca del modelo andaluz, como ha defendido durante toda la campaña, pero con trazas de la vía madrileña. O sea, dándoles peso a «los valores».
Eso es lo que prometió ayer el presidente del principal partido de la oposición. Ante la Junta Directiva Nacional del PP, Feijóo dijo que «los andaluces han escogido un camino» que él quiere replicar en España, con buena gestión presupuestaria, servicios públicos «que funcionan», «honestidad» y «rebaja de impuestos». «Y eso tiene una enorme fuerza, y tiene fuerza para toda España», elevaó el tiro.
Pero después añadió que el «cambio» que él promete para España «será un cambio de dirección, un cambio con valores y un cambio con programa». «No será una mera sustitución o alternancia». Justo como le reclama Ayuso, que por la tarde pidió que eso se note hasta la «raíz» y reivindicó la autoría «liberal» de la victoria de Moreno.
De hecho, incluso fuentes del PP andaluz reconocen a este diario que Ayuso gana ahora más capacididad de influencia, al quedarse como la baronesa con más capital político propio, junto con Alfonso Rueda en Galicia, pero con mayor vocación nacional que éste. «En este momento, quedan en pie Ayuso y Rueda, pero Moreno le ha sacado casi 20 puntos [19] al PSOE y lo ha dejado en la intrascendencia. Ojalá no se hubiera puesto el listón tan alto como eso de «mayoría o lío», pero Juanma ha logrado un severo castigo al PSOE. Estos resultados no los tiene nadie o casi nadie en Europa», razonan fuentes populares de dicha comunidad.
Eso sí, otras fuentes del equipo de Juanma Moreno inciden en la idea de que, aunque hayan perdido la mayoría absoluta por «muy pocos votos» (23.000 en dos provincias), «Andalucía es de primera» en términos de ascendencia política en el ruedo estatal.
Lo que Feijóo propone es «un cambio con valores», basado en la ponencia política del Congreso del PP de 2025 y con un giro de dureza en dos asuntos clave: seguridad e inmigración. «La ley es igual para todos y la ley se cumple. La Constitución no se retuerce, se respeta. Las instituciones no se manosean. La verdad no se degrada. Los derechos de los españoles no están en venta. La política no puede consistir en resistir a cualquier precio y el poder no puede estar por encima de la decencia, el poder tiene que ejercerse con pudor. Esos son nuestros valores», condensó Feijóo en su discurso. «Vamos a devolver entornos seguros a nuestras calles, barrios y pueblos», incidió.
Pero eso se conjugará, también, con la vía templada, para forjar «un cambio sereno». «Ésa es otra gran lección del 17-M: hay una forma de hacer política limpia, honesta y decente que sí es premiada. Ése es el modelo que merece el Gobierno de la nación y el que tendrá», prometió.
En Génova, aunque reconocen que Feijóo dijo en la campaña que su modelo era el andaluz, esquivan el debate sobre el rumbo: «Nos encantará tener el porcentaje de voto de Juanma Moreno en las generales. Nos convence una vía que tenga resultados positivos. En Madrid, Ayuso tiene la absoluta, Rueda barre a la izquierda en Galicia y Moreno ha tenido gran resultado. La vía es la que consigue resultados».
«Cambio» es la palabra. «Proyecto» es la promesa para darle contenido a ese cambio. «España quiere cambio y el cambio está más cerca». El presidente del PP convirtió su discurso ante la Junta Directiva Nacional de su partido en el pistoletazo de salida de la campaña hacia las elecciones generales, y quiso marcar su «hoja de ruta» hasta entonces: «Proyecto, proyecto y proyecto».