España y Francia mantienen una de las relaciones económicas bilaterales más intensas de la Unión Europea. El comercio de bienes y servicios supera los 130.000 millones de euros, un 26% más que hace siete años. Francia es el principal mercado de exportación de España, mientras que España se encuentra entre los cinco principales socios comerciales de Francia. Los stocks de inversión bilateral superan los 100.000 millones de euros en ambas direcciones, con más de 800 empresas españolas implantadas en Francia y cerca de 3.000 empresas francesas establecidas en España.
Todos estos datos abrumadores, provistas por el Ministerio de Economía, muestran la magnitud de la relación bilateral entre España y Francia. Una relación que estos días atraviesa momentos intensos. Mientras el presidente, Emmanuel Macron, se encuentra de visita de Estado en España, el Senado tumbó ayer de nuevo el tratado de Amistad entre los dos países. Aunque el galo vaticinó que en algún momento "llegará" la firma del tratado que selló en 2023 con Sánchez, lo cierto es que este acontecimiento en las Cortes ha deslucido un viaje con un importante matiz económico.
Es por ello que este miércoles por la mañana se ha celebrado en el Ministerio de Economía un Foro España-Francia. Una cita con un auditorio cuajado de empresarios de ambos países, "la mejor prueba de que, incluso cuando el contexto se vuelve más exigente, nuestros dos países responden buscando juntos nuevas vías de colaboración", ha resaltado Don Felipe en sus palabras ante más de 240 participantes españoles y 130 franceses.
El Rey, que ha cerrado las intervenciones del Foro tras una larga alocución de Emmanuel Macron, ha señalado la cita como una "oportunidad de seguir fortaleciéndola [la relación económica], con la mirada puesta en el futuro". El Rey ha recordado que "las empresas y las sociedades europeas afrontan un entorno complejo e incierto, marcado por la competencia global y la transformación tecnológica, junto con la puesta en cuestión de las reglas hasta ahora fundamentales del comercio internacional". En este sentido, ha sentenciado: "Europa necesita ganar escala" y ha insistido en que es responsabilidad de ambos países contribuir a una Europa "más fuerte y mejor preparada para afrontar los desafíos de nuestro tiempo".
"Debemos seguir favoreciendo alianzas empresariales que nos permitan aprovechar mejor nuestras respectivas capacidades. Juntos seremos más competitivos y tendremos mayor capacidad para crecer en los mercados internacionales", ha recordado Don Felipe.
.En este pundo, el Rey se ha referido a las relaciones en Defensa. Cabe recordar que España, Alemania y Francia habían firmado una alianza para desarrollar el caza de sexta generación, el proyecto FCAS. Consistía en desarrollar un sistema de combate con siete pilares, uno de ellos un caza. Finalmente, Francia se salió del programa por su propuesta de fabricar ellos en solitario el avión. Ante esto, el Rey ha recordado: "Conviene seguir explorando acuerdos industriales que impulsen la innovación y el desarrollo de tecnologías de vanguardia, reforzando la autonomía estratégica de la UE. Corresponde a las instituciones y a los Gobiernos seguir creando las condiciones para que todas esas capacidades puedan desarrollarse y encontrar nuevos espacios de cooperación".
El Rey ha querido también poner sobre la mesa la necesidad de "dar un nuevo impulso" a las "interconexiones eléctricas y ferroviarias". Una necesidad de facilitar el paso por los Pirineos a las que Francia siempre pone excusas para fortalecer su industria. El Rey ha recordado que son "infraestructuras capaces de reforzar la integración de nuestras economías y contribuir de manera decisiva a una Europa más conectada, más segura y más competitiva. De ellas depende, en buena medida, nuestra seguridad, la estabilidad de los precios y la competitividad de nuestro tejido productivo. Son, en definitiva, un verdadero bien público europeo y debemos acometer estos proyectos con ilusión y determinación".
"En un mundo que se ha vuelto incierto es importante contar con socios fiables", ha recordado el Rey antes de terminar. "España y Francia lo somos el uno para el otro y tenemos la responsabilidad de contribuir juntos a una Unión Europea cada vez más integrada y cohesionada".