Director de la Comic-Con Málaga
Fernando Piquer: «La segunda Comic-Con será mejor que la primera, pero peor que la tercera y la cuarta»El director de la cita malagueña promete más accesos para reducir las colas y admite que algunas estrellas cobran un caché de «hasta seis dígitos»
Regala esta noticia Añádenos en Google Piquer, delante de los accesos de la Comic-Con Málaga. (Migue Fernández) 27/09/2026 a las 21:49h.No imaginaba, cuando vino de visitante el año pasado, que acabaría dirigiendo la San Diego Comic-Con Málaga. Por eso Fernando Piquer (Madrid, 1972) habla ... desde los dos lados de la barrera: como fan y como director con el encargo de hacer crecer una cita que reunió grandes nombres pero también dejó deberes pendientes. Con más espacio, casi cuatro veces más invitados y cambios para combatir las colas y los problemas de acceso, Piquer defiende una segunda edición «mejor que la primera», aunque asume que el evento todavía necesita tiempo para construir la comunidad que sostiene a su hermana mayor de California. Y mientras ya trabaja en 2027, con el 50 aniversario de 'Star Wars' en el horizonte, promete sorpresas que aún no puede contar: «Que algo no se haya comunicado no significa que no exista».
–El año pasado estuve como visitante y vi cosas que funcionaron y otras que no fueron como se esperaba. Este año hemos analizado esos problemas y trabajado especialmente en los accesos y en ampliar las opciones para el público. Hemos duplicado el espacio expositivo, con dos 'exhibitor hall', y el Artist Alley pasa de unas 30 mesas a más de 96 en un espacio propio de casi 2.000 metros cuadrados. También hemos pasado de tres a 21 cabinas para firmas y fotos y añadido más zonas de sombra, experiencias y activaciones. La idea es que siempre tengas algo que hacer y no tengas que hacer cola para todo.
–¿Pueden garantizar que no habrá colas?
–Dentro habrá momentos en los que las habrá, pero eso ocurre en cualquier convención. No se ha inventado todavía cómo acabar con ellas. Si hay una firma de alguien muy demandado, te tocará esperar tu turno. Yo considero razonable una cola de 30, 40 o 50 minutos para algo muy aspiracional como la firma de un artista. Lo que no puede ser es tener que guardar cola para todo y porque sí, incluso para entrar.
«No hemos renunciado a gente por caché. Creo que hemos conseguido traer al 90% de lo que queríamos; lo que más nos ha complicado son las agendas»
–Usted vivió la primera edición como visitante. ¿Qué impresión se llevó?
–Que se respira el ambiente de una gran convención americana de verdad. Fue lo primero que pensé al entrar: «Esto es totalmente distinto». También veías cosas que podían mejorarse, como concentrarlo todo demasiado en un único punto. Pero ocurrieron cosas memorables. Tener aquí a artistas del nivel de Jim Lee o C. B. Cebulski, que no es fácil verlos en convenciones, o a Arnold Schwarzenegger... Para alguien al que le gusta este mundo era emocionante encontrarse con cosas que normalmente solo puedes ver si te vas a Estados Unidos.
–¿Vino pensando que podía acabar trabajando aquí?
–No. Conozco a los socios de la compañía y el año pasado les ayudé un poco en la parte de 'gaming', porque yo vengo de ese mundo. Asesoré en algunas cosas, en la presencia de Movistar KOI, influencers o en traer a gente como Nobuo Uematsu. Pero yo venía precisamente de Movistar KOI, del equipo de eSports, y mi cabeza estaba en seguir allí. De hecho, sigo vinculado a ellos. Fue después, cuando necesitaban un cambio de aires, cuando me lo propusieron y decidí embarcarme.
–¿Le pidió Ibai explicaciones por dejarlos un poco huérfanos?
–(Risas). No, no. Seguimos vinculados, trabajo con él y hablamos regularmente. Y con el equipo me reúno prácticamente todas las semanas.
«Quiero traer cosas muy aspiracionales y exclusivas, gente que no puedas ver habitualmente en el circuito español de ferias y convenciones»
–¿Qué exigencias pone San Diego para utilizar su marca? ¿Hasta qué punto interviene en la programación de Málaga?
–Hay cosas para las que necesito la aprobación de la marca porque, obviamente, es suya, y todo lo que hacemos con otras marcas o patrocinadores tiene que pasar también por ellos. Pero, sobre todo, intento entender cómo funcionan, qué hacen allí, qué podemos aprender de su experiencia y qué ideas podemos traer aquí. Tengo reuniones con ellos cada varios días, pero no solo para pedir permiso. Me interesa genuinamente entender qué hacen. De hecho, este año hemos incorporado cosas que no estaban previstas en la primera edición.
–¿Por ejemplo?
–Abrimos una convocatoria para que la propia comunidad de fans pudiera proponer paneles y charlas. El equipo de programación recibió esas propuestas, las seleccionó y finalmente tendremos tres paneles nacidos directamente de la comunidad, no de nuestro equipo, de las 'majors' o de las editoriales. Es algo que San Diego lleva haciendo muchos años y me parecía que Málaga también tenía que hacerlo.
–Hay una diferencia importante: San Diego nació de los propios fans y fue creciendo durante décadas. Málaga ha empezado directamente como un gran festival internacional. Es casi intentar recorrer 50 años en dos.
–Exactamente. Hay cosas que puedes acelerar: puedes tener un recinto grande, traer mucho talento... Pero hay otra parte que necesita crear poso y eso lleva tiempo. Puedes intentar acelerarlo si todo lo que haces está muy orientado al fan, pero tienes que construirlo con ellos, viendo cómo lo viven, entendiendo cómo funciona y aprendiendo. Este segundo año espero y creo que será mejor que el primero, porque hemos trabajado para ello. Pero también creo que será peor que el tercero o el cuarto. Tiene que existir ese germen de crecimiento desde dentro de los 'fandoms'.
–Y es un público muy particular. Usted lleva años tratando con él.
–Yo formo parte de varios de esos 'fandoms'. Para mí estos eventos son lugares donde te encuentras con tus semejantes. No tienes muchas oportunidades al año de estar rodeado de gente que comparte tus mismas aficiones y de sentirte parte de una comunidad diversa. Eso es algo que tenemos que preservar. Además, somos insaciables. Pedimos algo y queremos más. Ves una serie y ya estás pidiendo la segunda temporada, la tercera o la expansión del universo. Yo lo entiendo precisamente porque formo parte de eso. Una de las cosas a las que más vueltas doy es imaginar el recorrido de un fan: llega aquí, ¿qué hace?, ¿dónde va?, ¿cómo pasa el día? Me preocuparía que alguien llegara y a las dos horas no tuviera nada que hacer. Y ahora creo que tenemos suficientes cosas para que eso no ocurra.
«No digo que la entrada sea cara o barata: digo que es razonable. Es una experiencia de doce horas, con muchas cosas que hacer»
–Estos encuentros también sirven para sacar de la virtualidad a gente con la que ha habido mucha relación, siempre online.
–Sí. De hecho, este año me ha contactado gente por Instagram por cuestiones del evento y con algunos he acabado hablando de nuestras aficiones y ya hemos quedado en conocernos aquí. Internet nos ha dado acceso a una cantidad enorme de información y también nos permite conocer a personas a las que de otra manera sería imposible conocer. Estos espacios ofrecen la posibilidad de desvirtualizar esas relaciones.
–El año pasado la gran estrella fue Arnold Schwarzenegger. El listón está alto. ¿Cuál es la guinda este año?
–Arnold es Arnold, una figura mundial que conoce todo el mundo, sea fan o no. Pero voy a defender la programación de este año: hemos optado por contenidos muchísimo más amplios. Traemos casi cuatro veces más talento que el año pasado y, para mí, hay varias guindas. Está Elijah Wood, aprovechando el 25 aniversario de 'El Señor de los Anillos'; Iñaki Godoy, que ahora mismo es uno de los grandes nombres jóvenes del mundo de las series gracias al 'live action' de 'One Piece'; Karl Urban, con una trayectoria enorme en cine y ahora muy en alza por la última temporada de 'The Boys'; o Kevin Smith, que para toda una generación no es solo un gran director y guionista de cómics, sino una de las personalidades que abrió la cultura pop y el frikismo al gran público. Y tampoco descartemos nada hasta que empiece el evento. Que algo no se haya comunicado no significa que no exista; significa simplemente que todavía no se ha comunicado.
«Una de las cosas a las que más vueltas doy es a cómo pasa el día un fan: qué hace, dónde va...»
–¿Cuánto cuesta traer a Málaga a una estrella de este nivel?
–No puedo dar cifras concretas por confidencialidad, pero bastante dinero. Somos de los pocos eventos en España que pueden apostar por un plantel así porque es costoso. No es solo el caché. A veces casi cuesta más la logística que el propio talento. Además, tiene que apetecerles venir, que les guste el destino. Y ahí Málaga nos ayuda muchísimo. Si hacemos las cosas razonablemente bien, cuidamos a los actores y a los talentos que vienen, creo que el boca a oído funcionará y cada año será más fácil traer grandes nombres.
–¿Estamos hablando de cachés de cinco o seis cifras?
–Algunos son de seis dígitos y otros de cinco. No suelen bajar de cinco.
–¿Cuál ha sido el principal obstáculo para cerrar nombres: el caché o la agenda?
–La agenda. No hemos renunciado prácticamente a nadie por caché. Creo que hemos conseguido traer alrededor del 90 por ciento de lo que queríamos, pero las agendas nos han complicado mucho las cosas. Hay gente que tenía rodajes previstos para estas fechas; otros están haciendo teatro y no pueden moverse. Y en el caso de los artistas de cómic tenemos además la New York Comic-Con la semana siguiente. Muchos no pueden estar en las dos citas con tan poca diferencia. Eso nos ha lastrado, pero ya estamos cerrando a algunas de ellas para 2027.
«Me gustaría tener ya la reputación que tiene San Diego en California, pero eso lo tenemos que construir y cada año será más fácil»
–¿Ya tienen fecha para 2027?
–Sí, pero todavía no puedo anunciarla.
–¿Qué está en lo alto de su lista de deseos para el año que viene?
–Si doy nombres igual hago spoilers, así que...
–Venga, alguna pista.
–El año que viene es el 50 aniversario de 'Star Wars', así que tiene que haber mucho 'Star Wars'. También quiero seguir creciendo en manga, anime, cómic y animación asiática, y continuar trabajando el mundo de las series. Este año Iñaki Godoy, por ejemplo, es un hito porque prácticamente no va a convenciones. Quiero buscar cosas así, muy exclusivas. Intentar no traer a gente que puedas ver habitualmente en el circuito español de ferias.
–¿Habrá contenido exclusivo de las 'majors'?
–Ya hemos adelantado alguna cosa. Disney estará el sábado en el Hall M presentando contenidos como la película 'Wildfall' y la serie 'Vision Quest'. Pero, como en cualquier convención de este nivel, hay cosas que no se van a conocer hasta el mismo día. Y si ocurrieran, hablo en condicional, no podría revelarlas antes.
–Usted viene del mundo del videojuego y este es el gran año de 'GTA VI'. ¿Tiene ganas de que llegue? ¿Habrá algún guiño en la Comic-Con?
–Me habría gustado que Rockstar estuviera implicada, pero también entiendo que están terminando el juego. El videojuego funciona de manera diferente al cine y quizá no existe ese mismo momento de hacer una campaña promocional de este tipo. Obviamente hemos tanteado todas esas posibilidades. Lo que sí hemos hecho es traer a Dave Jones, creador original de 'GTA' y también de 'Lemmings', como un guiño a lo que está ocurriendo este año. Y habrá anuncios y cosas interesantes de algunos de los 'publishers' invitados que estarán en la zona de expositores, aunque les corresponde a ellos anunciarlos.
–¿Han llamado a la puerta de Rockstar?
–Sí. Puedo decir que hemos hecho todas las gestiones que teníamos que hacer. Por tierra, mar y aire. En videojuegos, cine, series... En todo. Estoy tranquilo porque creo que no se nos ha escapado nada relevante por no haber preguntado. Otra cosa es que estamos en nuestro segundo año. Me gustaría tener ya el 'background' y la reputación de San Diego en California, pero eso hay que construirlo. Cada año será más fácil que pasen cosas de ese estilo aquí.
«No quiero que nadie tenga privilegios. Quien tiene una acreditación de 'staff' o de prensa viene a trabajar, no a quitarle el sitio a un fan»
–¿Le parecen caras las entradas? Si usted fuera simplemente un fan, ¿pagaría ese precio?
–No es barato venir a un evento así, pero no solo por la entrada. Hay muchos condicionantes: viajar, buscar un hotel en Málaga... Creo que la entrada es casi el menor de los problemas. Comparada con otras actividades de entretenimiento, me parece un precio razonable. No digo que sea cara ni barata: digo que es razonable. Es una experiencia de doce horas. Entras a las diez de la mañana y sales a las diez de la noche. Son 80 euros repartidos durante todo el día, con muchas cosas que hacer y contenidos exclusivos que ver. Y, aunque esto no sea responsabilidad del fan, un evento de estas características con una entrada mucho más barata no sería sostenible. Yo soy del Atlético de Madrid y fui a una final de la Copa del Rey: me costó casi 300 euros por un partido. También hay conciertos de dos horas o grandes espectáculos con precios elevados. Sé que hoy gastarse dinero en entretenimiento no es fácil, pero creo que el precio hay que ponerlo en perspectiva.
–¿Se podrá entrar con comida y bebida de fuera?
–Sí. Además, este año hemos encargado toda la restauración exterior a un operador experto en festivales. Va a ser más barata que el año pasado y esperamos mejorar también la calidad, porque sabemos que hubo quejas. Quien quiera traer su propia comida podrá hacerlo y quien prefiera comer aquí debería poder hacerlo a un precio razonable y con una buena experiencia.
–Volvamos a 'GTA VI'. ¿Se lo va a comprar?
–Por supuesto. De hecho, espero estar de vacaciones a partir de mediados o finales de octubre y ya le he dicho de broma a la compañía para la que trabajo: «Durante dos meses no me llaméis porque voy a estar con el 'GTA'».
–Creo que es muy fan de los cómics...
–Mucho.
–¿Marvel o DC?
–Depende de la época y del momento. Ahora mismo diría que soy más de DC, pero en cine soy más de Marvel. Yo compraba y coleccionaba cómics cuando era chaval. Tengo 54 años y hubo unos cuantos años en los que dejé de comprarlos por trabajo y por falta de tiempo. Pero ahora el mundo del cómic es fascinante. Hay una cantidad de contenido alucinante. Quizá cuando éramos pequeños éramos más 'hooligans' de una editorial u otra. Ahora soy más de DC por cosas como lo que hace Jorge Jiménez, pero Marvel también publica cosas muy buenas y tiene reediciones míticas. Leo también cómic europeo y algo de manga. Estoy bastante enganchado a 'Solo Leveling', que es coreano. Un poco de todo. No soy experto en nada ni intento dármelas de ello. A veces tengo incluso síndrome del impostor porque hay gente que sabe muchísimo. Yo soy un poco diletante: disfruto, intento aprender y me lo paso bien.
«El año que viene es el 50 aniversario de 'Star Wars', así que tiene que haber mucho 'Star Wars' y números uno mundiales del cómic»
–¿Va a intentar conseguir alguno de los Funko exclusivos?
–No, porque no he participado en el sorteo y no voy a tener privilegios. Incluso las firmas que quiero conseguir, como la de Kevin Smith, seguramente se las daré a un amigo para que haga la cola por mí si yo no tengo tiempo. Le daré el dinero y que vaya él. No voy a hacer lo de «soy el director, fírmamelo por aquí detrás». Quiero ser muy pulcro con la experiencia del fan. No quiero que nadie tenga privilegios y creo que tengo que dar ejemplo.
–Precisamente el año pasado hubo polémica porque personal acreditado accedió antes a algunos productos exclusivos y, cuando llegaban los aficionados, ya había colas. ¿Han cambiado eso?
–Sí. Este año queremos controlarlo al máximo. Quien tiene una acreditación de 'staff' o de prensa viene a trabajar, no a ponerse en una cola de productos exclusivos ni a quitarle un puesto a alguien que ha comprado su entrada. Otra cosa es que te compres tu entrada como fan y puedas organizarte para disfrutar del evento. Pero si alguien viene con la ilusión de conseguir un cómic exclusivo de Marvel, una lámina o cualquier otro producto limitado, puede conseguirlo o no porque quizá haya más gente que unidades disponibles. Eso ocurre también en San Diego. Lo que no puede pasar es que alguien que está trabajando en el evento le quite el sitio.
–Y una última pregunta, ahora que es una de las incorporaciones al tejido cultural malagueño: ¿qué le parecen las polémicas estatuas del puerto?
–Sé que hay un debate enorme y que han generado muchísimo rechazo. Llevo prácticamente medio año viviendo aquí, pero prefiero no opinar demasiado porque no tengo criterio suficiente. Entiendo algunas de las críticas porque, cuando te cambian la fisonomía de algo que forma parte de tu ciudad, suele haber resistencia.
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