- SERGIO SAIZ. NUEVA YORK
El S&P 500 podría apuntarse este año un 7%. Goldman Sachs está convencido de que el rally bursátil no ha terminado y que queda combustible para mantenerlo en 2026, aunque a un ritmo más lento, con las Bolsas estadounidenses como las grandes protagonistas.
No se habla de corrección y las perspectivas siguen siendo positivas, aunque más prudentes, a ambos lados de Atlántico, así como en los mercados emergentes. El banco de inversión, que ayer presentó su informe anual con las perspectivas que maneja para este año, calcula que las Bolsas europeas podrían avanzar en 2026 hasta un 5%, al igual que el mercado británico, mientras que Japón podría llegar hasta el 6%. Solo los emergentes se apuntaría hasta un 7%, igualando a EEUU, aunque el retorno total sería mayor si se cuenta el dividiendo, hasta sumar cerca de un 10%, mientras que el S&P alcanzaría un 8%.
Tras un 2025 marcado por una volatilidad extrema, tensiones geopolíticas, guerras arancelarias y advertencias recurrentes sobre burbujas, los inversores en Wall Street empiezan a temer una corrección. Sin embargo, Goldman cree que todavía hay margen para más subidas, y no solo en 2026, sino también en el horizonte a cinco años, con un retorno anualizado del 6% para el S&P en el periodo.
El banco liderado por David Solomon defiende que la combinación de crecimiento económico, solidez de los beneficios empresariales, liderazgo tecnológico y profundidad de los mercados financieros sigue jugando a favor de EEUU. A su juicio, las turbulencias arancelarias que causaron una fuerte corrección en abril de 2025 no han dañado los pilares estructurales que explican la prima bursátil estadounidense frente al resto del mundo.
Goldman recuerda que desde 2021 el mercado de capitales estadounidense ha acumulado una revalorización cercana al 100%, muy por encima del 60% logrado de media por el resto de plazas de países desarrollados.
A mucha distancia también de los mercados emergentes, que han sido los más castigados desde el fin de la pandemia, con un retorno total del 24%, de ahí que ahora sean también los que tienen más margen para crecer en el próximo lustro. China figura como el gran lastre, con una caída acumulada del 14% desde 2021. Para 2026, el gigante chino sigue figurando como "el mayor riesgo" para los inversores, según el informe.
El optimismo del equipo de estrategia de inversión del banco no es fruto, según sus cálculos, de una euforia irracional, sino de una base de beneficios corporativos sólida y diversificada.
La ventaja estructural de EEUU se apoya en varios factores que el banco considera difíciles de replicar: productividad laboral, estabilidad del crecimiento de beneficios, un ecosistema líder en innovación y capacidad para atraer capital global. El informe hace hincapié en que EEUU concentra más de la mitad de la capitalización bursátil y de bonos del mundo, además de dominar los mercados no cotizados.
Burbuja
¿Miedo a una burbuja tecnológica? El informe insiste en que el crecimiento del mercado estadounidense no depende exclusivamente del auge de la inteligencia artificial, una tesis que Goldman califica de "análisis defectuoso". La IA es un catalizador relevante, pero no el único motor de la economía de EEUU.
El banco no ignora los temores sobre una burbuja, pero rechaza las comparaciones lineales con la burbuja tecnológica de 2000. Ahora, muchas de las grandes compañías que lideran el mercado no solo cuentan con balances sólidos y flujos de caja elevados, sino que dominan negocios clave más allá de la IA. En este contexto, no ve señales de un exceso generalizado de valoración que justifique una salida estructural de la renta variable estadounidense.
OmniVision sube un 16,2% al debutar en Hong Kong y eleva la fiebre de OPVAlphabet alcanza los 4 billones de dólares de capitalizaciónLa sombra de Richard Nixon planea sobre la Fed, el dólar y la Bolsa Comentar ÚLTIMA HORA