El cadáver de Orlinda, la mujer colombiana de 63 años desaparecida hace casi 10 meses mientras realizaba una escala en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, fue hallado a finales del pasado mes de marzo en las inmediaciones de la radial 2 (R-2), a la altura del punto kilométrico 7,5, cerca de un peaje y unos seis kilómetros del aeródromo.
El hallazgo se produjo de manera fortuita durante labores de desbroce y mantenimiento realizadas por trabajadores de la vía, que localizaron el cuerpo en una zona de matorral de difícil acceso. El cadáver se encontraba en un avanzado estado de descomposición, lo que confirma que llevaba largo tiempo en el lugar.
A falta de los resultados definitivos de las pruebas de ADN, la Policía Nacional ya ha comunicado a la familia que, con toda probabilidad, se trata de Orlinda. Los allegados han reconocido sin duda la ropa y los enseres personales encontrados junto al cuerpo, considerados altamente identificativos.
La investigación descarta una muerte violenta. Según las pesquisas, la mujer, que padecía demencia, se desorientó durante una escala en la Terminal 4 del aeropuerto, donde hacía tránsito entre Ibiza y Colombia. En un descuido de su acompañante y del asistente aeroportuario, salió al exterior y comenzó a deambular sin rumbo.
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- Redacción: DANIEL SOMOLINOS Madrid
Las cámaras captaron por última vez a Orlinda en una rotonda próxima al aeropuerto, aparentemente intentando detener un vehículo. A partir de ese momento, emprendió un recorrido errático campo a través, atravesando zonas de zarzas y terrenos complicados durante varios kilómetros. Se estima que recorrió más de seis kilómetros antes de desplomarse en las proximidades de la R-2.
Durante meses, la Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de búsqueda con la participación de unidades caninas, drones, medios aéreos, cámaras térmicas y patrullas a pie y en motocicleta. Sin embargo, la extensión del terreno y la complejidad de la zona dificultaron las labores, sin que se lograra localizarla.
También su hijo, Juan David, dejó su Colombia natal para realizar su propia búsqueda durante más de un mes, sin éxito.
El caso ha sido investigado por el Grupo 12 de la Policía Judicial, que ahora da prácticamente por cerrada la desaparición a la espera de la confirmación genética.