- G. D. V.
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- El régimen iraní se fractura ante el diálogo nuclear
Teherán envía un pliego de 14 puntos entre los que pide la retirada de tropas de EEUU y establecer peajes en Ormuz, pero deja para más adelante la negociación sobre el programa nuclear.
A pesar de que el contagio económico global de la guerra en Irán está empujando a buscar una solución forzosa al conflicto, la determinación de las partes de querer erigirse vencedores del conflicto que supera ya los dos meses de duración parece alejar la posibilidad de un acuerdo de paz que zanje las hostilidades. En las últimas horas ha sido Irán quien ha hecho llegar una propuesta a Estados Unidos para acabar con la guerra en un plazo de 30 días. Aunque en un primer momento no dieron a conocer los 14 puntos de lo que consta el plan trazado por el régimen de los ayatolás, la primera reacción del presidente estadounidense Donald Trump ya daba pistas de que las exigencias de máximos planteadas serán difícilmente asumibles.
Más probable parece, por lo tanto, que se mantenga abierto el canal de diálogo abierto por Pakistán, pero que el conflicto continúe prolongándose en el tiempo y, por ende, el impacto en la economía internacional en forma de encarecimiento de la energía y los combustibles, de los fertilizantes, y que esto se acabe trasladando a la generalidad de los precios con una inflación creciente.
De este modo, ayer trascendieron algunos de los puntos clave de la propuesta de Irán -remitida a la administración estadounidense a través de Pakistán- para poner fin al conflicto en un plazo de un mes, según las agencias semioficiales Nour News y Tasnim, que mantienen estrechos vínculos con los organismos de seguridad de Irán.
El principal eje de la propuesta iraní es cerrar formalmente el conflicto, por lo que rechaza la oferta estadounidense de prolongar durante dos meses el actual alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril y prorrogado de manera indefinida. A partir de aquí, Teherán descarta una vuelta a la anterior normalidad. Por un lado, pide el levantamiento del bloqueo naval estadounidense impuesto a puertos y buques iraníes desde el 13 de abril. Por otro, una vez reabierto el estrecho, plantea un nuevo marco de gestión para Ormuz, ruta estratégica por la que transita el 20% del crudo mundial. Este sistema podría estar vinculado a una ley que debate el Parlamento iraní y que, según el vicepresidente del hemiciclo, Hamidreza Haji Babaei, impediría el paso de buques de países enemigos salvo pago de reparaciones de guerra. Además, las autoridades iraníes también han hablado de imponer peajes al tránsito marítimo por esa vía.
Garantías de no agresión
Por otro lado, Irán exige la retirada de los militares estadounidenses desplegados en los países de Oriente Próximo cercanos a Irán. Paso previo para una siguiente condición: establecer garantías verificables de que Estados Unidos e Israel no lanzarán nuevas acciones militares contra territorio iraní. No obstante, los medios iraníes no han detallado el formato o alcance de dichas garantías.
En el plano económico, la propuesta plantea el levantamiento de sanciones. Aquí, la petición alcanza a todas las medidas impuestas por Washington tras abandonar en 2018 el acuerdo nuclear firmado tres años antes. Igualmente, exige la liberación de activos congelados, entre ellos 6.000 millones de dólares desbloqueados en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros entre ambos países, pero posteriormente inmovilizados nuevamente en Catar tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de ese año.
La propuesta también incluye compensaciones económicas por los daños sufridos durante los bombardeos israelíes y estadounidenses.
Por otro lado, Irán insiste en que el fin del conflicto abarque todos los escenarios vinculados a la guerra, incluido Líbano, donde Hizbulá, principal aliado regional de Teherán, mantiene enfrentamientos con Israel.
Sin embargo, el principal problema de la propuesta iraní está en los puntos que no incluye. Concretamente, en la ausencia de referencias a la cuestión nuclear, que según el plan se abordaría en un estadio posterior. El programa nuclear sigue siendo el principal escollo entre ambas partes, ya que Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio y la entrega de 440 kilos de uranio altamente enriquecido, algo que Irán rechaza. "Creemos que han recaudado menos de 1,3 millones de dólares en peajes, lo cual es una cifra ínfima comparado con lo recibían antes por sus exportaciones de petróleo", declaró ayer el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent a Fox News. Asegura que a Irán se le está agotando el espacio para almacenar petróleo y "tendrán que empezar a apagar pozos y creemos que eso sucederá la próxima semana".
El sábado, antes de conocerse los detalles de la propuesta, el presidente estadounidense ya expresó sus dudas de que el plan enviado por Irán condujera a un acuerdo, y añadió en redes sociales que "aún no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la Humanidad y al Mundo durante los últimos 47 años" desde la Revolución Islámica .
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