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Julián Villagrán, Júlia de Paz, Kiara Arancibia y Janet Novás. Marilú Báez Sección oficial Júlia de Paz, de 'Querer' a 'La buena hija': cuando la víctima de la violencia machista son los hijos«Los niños no están siendo escuchados, no se está teniendo en cuenta sus derechos», defiende la directora, que sigue en la línea de explorar los abusos invisibles que ya inició en la serie
Jueves, 12 de marzo 2026, 13:37
... sitio en la quiniela de las películas favoritas del Festival de Málaga, que ya encara su recta final. Júlia de Paz regresa a la competición, tras su debut con 'Ama', con una película donde las elipsis y los silencios esconden una gran carga dramática. Cocreadora de la serie 'Querer', que innovó en la manera de abordar los abusos dentro del matrimonio, la directora y también coguioinista pone aquí el foco en otra forma de violencia invisible e ignorada, la que sufren los hijos de las familias rotas por el maltrato.Tras entrevistarse con mujeres víctimas de violencia machista, con hijos e incluso con hombres condenados, el equipo encontró «la motivación» de la película en la compleja realidad de esos niños atrapados por la necesidad de afecto de sus padres y sobre los que el sistema delega demasiada responsabilidad en la resolución de los conflictos de la pareja. «Los puntos de encuentro familiar, de intercambio del niño entre progenitores, es un espacio muy frío, que ya conlleva una cierta violencia. No se les está dando el espacio que necesitan», argumenta Júlia de Paz, que firma el guion junto a Nuria Dunjó.
Kiara Arancibia interpreta a esa adolescente que viaja del «desamor al amor» hacia su madre y del «amor al desamor» hacia su padre. El espectador acompaña a Carmela, su personaje, en ese recorrido en el que a través de pequeños gestos se va «desenmascarando» al padre. Como sucede en la vida real. «Cuando se está en una relación de violencia, desde fuera se responsabiliza muy rápido a la víctima y se cuestiona por qué no se fue antes. Y es que no solo hay violencia, hay momentos de luz también que en ese momento concibes como amor», explica.
En esa tensión se mueve 'Una buena hija', que huye de mostrar de forma explícita el maltrato desde el principio, dejando en el aire la pregunta de qué es violencia y qué no lo es, una línea muy sutil que la autora ya exploraba en 'Querer'. Aquí «es una niña de 12 años que está entendiendo la situación y no tiene todas las cartas sobre la mesa». Los huecos los tiene que cubrir el público. «Hacemos cine gracias a la relación que tenemos con los espectadores, queríamos generar esta conversación, que sea partícipe de este proceso creativo», apunta.
Julián Villagrán sale de su zona de confort para interpretar a ese padre al que ya dio vida en el corto 'Harta', que puso los cimientos de esta película. «Y me ha tocado la lotería. Es difícil encontrar personajes que te planteen un reto, que te hagan esforzarte ir a sitios donde no te repitas», reconoce. Una sensación que comparte con quien le da la réplica en el rol de la madre y mujer maltratada, Janet Novás.
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