- RUT FONT Barcelona
- Así gestiona el heredero de Riedel, la fábrica de copas de vino más exclusiva
- Lang Lang: "Los sueños no son suficientes; hay que trabajar duro"
Jordi Muntañola (Barcelona, 1978) ha vivido varias vidas. Formado en la Universidad de Navarra y con un doctorado en Biología Molecular, pasó cuatro años al inicio de su carrera profesional en Boston, justo cuando empezaba a convertirse en la cuna mundial de la innovación en salud, codirigiendo un programa de investigación en colaboración con la Boston Univesity para desarrollar tecnología especializada en la detección de mutaciones en el ADN.
Esa experiencia ya le permitió ver que, para que la ciencia llegue al paciente final, no es suficiente con tener buenas ideas y pasar horas en el laboratorio, sino que hay que saber comunicarlo. "Esta exposición me ayudó a entender muy bien que la ciencia, al final, va acompañada de un valor de mercado, de un paciente y de un negocio", explica Muntañola a EXPANSIÓN. Esa chispa fue lo que más adelante le llevó a volver a España para traer al país la cultura de la transferencia tecnológica de Estados Unidos y sacarse un MBA en Esade para meterse de lleno en el mundo corporativo, siempre vinculado a la industria farmacéutica o a la tecnología sanitaria.
El directivo trabajó en una primera etapa en el laboratorio Esteve, antes de irse a Italia, donde fue durante tres años el director de Estrategia corporativa y Desarrollo de negocio de la empresa de diagnóstico Esaote. "Era un entorno más vinculado al capital riesgo; me dio una buena visión financiera. De alguna manera me ayudó a completar toda la parte científica con la visión financiera y de generación de valor, casi desde el punto de vista de un inversor", recuerda.
Vuelta a España
Muntañola regresó de nuevo a España para una segunda etapa en Esteve, en un momento en el que la compañía familiar se estaba profesionalizando. Se encargó de impulsar la estrategia global de la división farmacéutica del grupo, lo que le permitió afinar sus "capacidades de liderazgo" con "la parte científica y de transformación". "Tienes muy claro que los dos mundos se tienen que unir: cuando estoy con los científicos entendiendo su propuesta, pero también entiendo el mercado. Al final mi rol es conectarlo", indica sobre esta dualidad.
Con toda esta mochila, el ejecutivo aterrizó hace poco más de un año en el grupo farmacéutico de capital familiar Salvat, donde lidera como CEO la redacción de un nuevo plan estratégico, aplicando el conocimiento adquirido en las diferentes etapas de su carrera. "Cuanta más exposición tienes a situaciones diversas, tanto a nivel cultural, de repensar una pipeline, una estrategia... Más confianza tienes cuando toca liderar una transformación como CEO, porque tienes la seguridad de decir: 'yo esto lo he vivido, lo he pasado y esto puede surgir de esta manera'; sobre todo no hacerte pequeño, sino para crecer", reflexiona.
Sobre cómo está trayendo estas experiencias en Salvat, Muntañola señala que trata de aplicar y contagiar a su equipo "la ambición" y el "creer que todo es posible" de la cultura corporativa americana, con la "parte italiana", que marca "unos objetivos a corto plazo" que cumplir.
Su formación de base científica, explica el ejecutivo, también le ha llevado a utilizar el método científico a la hora de gestionar una compañía. "Es muy aplicable. Esa observación y diagnóstico, la generación de hipótesis iniciales... Los primeros meses entiendes la compañía y, al final, te haces una foto clara y empiezas a tomar las decisiones".
Salvat facturó 100 millones de euros en 2025, está focalizada en reforzar su presencia internacional y ha hecho una firme apuesta por la oftalmología y la otorrinolaringología. A largo plazo, Muntañola indica que quiere configurar un grupo "fuerte a nivel financiero" y con "mayor capacidad y músculo de innovación industrial y de negocio", que mantenga "todo lo bueno de la cultura y los valores actuales", pero con una mayor ambición para llevar la empresa "al siguiente nivel" en términos "de legado".
Muntañola añade que su objetivo es "empoderar más a la gente", por lo que su equipo ha definido cuatro "valores clave" en Salvat: la rendición de cuentas, la ambición, la colaboración y la transparencia.
Su experiencia previa en empresas familiares también le ha enseñado que hay que tener "flexibilidad", dado que el rol de consejero delegado suele ser "una bisagra" entre el comité ejecutivo y el consejo de administración y la propiedad.
Fundada hace 70 años, Salvat destina parte de sus dividendos anuales a la Fundación Salvat, que financia proyectos de innovación e investigación, de obra social para colectivos necesitados y relacionados con proyectos de arte, música y pintura. "Es la guinda del pastel de Salvat", indica el consejero delegado de la compañía.
Estos son los festivales con mayor impacto de marcaEnrique Riquelme reta a un debate público a Florentino PérezEspaña confirma sus 26 convocados para el Mundial de 2026 Comentar ÚLTIMA HORA-
02:09
Mango refuerza los poderes de su cúpula directiva
-
01:57
Inditex inicia el gran salto internacional de Lefties
-
01:50
BlackRock ve razones "suficientes" para justificar recortes de tipos de la Fed
-
01:43
Jordi Muntañola (Salvat): "Cuanto más te expones, más confianza tienes al liderar"
-
00:37
Santander fusiona sus negocios de seguros y pensiones para ganar eficiencia