El rey emérito, Juan Carlos I, durante su discurso este sábado en la Asamblea Nacional francesa. Gtres
España Juan Carlos I, ante la Asamblea Nacional de Francia al recibir el premio a sus memorias: "Nadie es profeta en su tierra""El presente no me abruma, aunque a veces me entristece", señala Juan Carlos durante su discurso.
El rey emérito se felicita de haber logrado que "España se reconcilie consigo misma, tras una larga dictadura y una guerra civil".
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Nerea Vizoso Publicada 11 abril 2026 13:18h Actualizada 11 abril 2026 14:00hLas claves nuevo Generado con IA
Juan Carlos I ha defendido este sábado su legado ante la Asamblea Nacional francesa, al recibir el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias Reconciliación. Durante el acto, ha destacado que su principal logro fue "reconciliar a España consigo misma".
"No elegí al azar el título de mis memorias: Reconciliación. Creo que es la palabra que mejor resume el principal logro de mi vida pública: haber iniciado y fomentado la reconciliación de España consigo misma, tras una larga dictadura y una guerra civil, llevándola a pasar, de la forma más pacífica posible y en muy poco tiempo, a una democracia plena y completa", ha señalado el rey emérito al recibir el galardón.
Su libro de memorias Reconciliación, escrito en primera persona y en colaboración con la escritora francesa Laurence Debray, ha sido premiado por unanimidad por un jurado independiente, presidido por la reputada historiadora Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial, e integrado por una veintena de periodistas y ensayistas.
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"He querido mostrar en mis memorias mi orgullo de ver cómo España se ha transformado de manera radical y positiva en todos los niveles en el curso de mi reinado", ha agregado el rey emérito, que ha leído sentado y con dificultades su discurso en francés.
Ha recordado que en 1975 heredó, junto con el trono, todos los poderes que el régimen de Franco había concentrado en la jefatura del Estado. Desde esa posición, los utilizó para devolverlos a "su legítimo propietario, el pueblo español".
El monarca ha subrayado que ese proceso supuso una "ruptura radical", que quedó reflejada en la Constitución española de 1978.
En su discurso en la ceremonia organizada en la Sala de Fiestas de la Asamblea Nacional Francesa, el monarca ha asegurado que no se siente "abrumado" por el presente, aunque "a veces" le entristece.
"Ahora, cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y que siempre habrá juicios divergentes sobre todo. Pero siempre he tenido claro que la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad española eran los objetivos por los que quería obrar", afirmó al agradecer su galardón.
En la ceremonia, Juan Carlos I ha estado acompañado por sus hijas, Elena y Cristina, así como por su nieto mayor, Felipe de Marichalar y Borbón, y varios amigos cercanos.
El rey Juan Carlos, arropado por sus hijas Elena y Cristina y su nieto Froilán en su homenaje en la Asamblea Nacional, en ParísEn su discurso, ha reconocido que no es habitual que un rey escriba sus memorias. Una práctica que, ha recordado, su padre le desaconsejaba.
Sin embargo, ha defendido la necesidad de ofrecer una visión en primera persona ante las "miles de páginas" escritas sobre su reinado, su figura y su actuación como jefe de Estado.
El rey emérito ha argumentado que su testimonio busca aportar un conocimiento directo sobre sus decisiones, motivaciones y experiencias, en un contexto en el que la figura del monarca está sujeta a un intenso "escrutinio" público.
El ex jefe del Estado ha destacado también la buena acogida de la edición francesa del libro, elaborado junto a la escritora e historiadora Laurence Debray, así como el éxito de la versión en español. Algo que, a su juicio, refleja el interés por conocer su visión personal de los hechos.
En su discurso, ha combinado la reivindicación de los hitos de su reinado con el reconocimiento de errores y debilidades.
Y ha insistido en que su intención ha sido compartir tanto los aspectos de los que se siente orgulloso, como aquellos que forman parte de su experiencia personal. "Desde niño mi destino coincidió con mi vocación: servir a mi país", ha afirmado.
Finalmente, ha expresado su agradecimiento por el galardón recibido en Francia, país al que ha dicho sentirse especialmente vinculado. A su juicio, este reconocimiento valora su testimonio personal sobre la transformación de España durante su reinado.
Entre las autoridades francesas presentes estaban la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, y los ex primeros ministros Manuel Valls y Elisabeth Borne, entre otros.