Domingo, 05 de abril de 2026 Dom 05/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Juan Carlos I regresa a Sevilla: encuentro con Morante, vítores y baño de masas

Juan Carlos I regresa a Sevilla: encuentro con Morante, vítores y baño de masas
Artículo Completo 822 palabras
El Rey padre vuelve a la Maestranza 10 años después lejos de la discreción pedida por Zarzuela Leer

Juan Carlos i ha convertido su vuelta a España en una reaparición muy distinta a lo que desde hace seis años le pide su hijo. El padre de Felipe VI, que se instaló en Abu Dhabi hace casi seis años y prometió pasar sus días en intimidad, ha renacido este domingo de Resurrección con un baño de masas propio de otros tiempos, de otro Rey, que recordaban a aquella monarquía no renovada. Y lo ha hecho en la Maestranza de Sevilla, en la corrida de toros de Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y David de Miranda.

Pasaban 25 minutos de las doce de la mañana cuando un avión privado de la compañía Vistajet aterrizó en Sevilla con quien fuera Jefe del Estado a bordo. El Emérito llegaba de la ciudad Suiza de Ginebra, donde ha pasado el grueso de la Semana Santa. José María Garzón, gestor de la Maestranza, le había invitado a la corrida de toros del domingo de Resurrección, una de las más importantes del calendario taurino, que congrega en la ciudad a la aristocracia andaluza. Cita obligatoria para 'ver y ser vistos'.

Juan Carlos I aceptó la invitación pese a que continúa el conflicto en Oriente Próximo. Esa guerra provocó que hace unas semanas anulara su presencia en Sanxenxo, alegando que no permanecería en el país por la gravedad de la contienda. La guerra continúa, pero él ha viajado a España. El maestro de la Puebla, que hace unos meses sorprendió a todos al quitarse la coleta en Las Ventas, se felicitaba por la vuelta al ruedo de Juan Carlos I: "Para mí es un honor, y para todos los aficionados, hace mucha falta que nos apoyen en la fiesta nacional. Y nosotros le daremos todo nuestro cariño", decía ante el micrófono de Canal Sur.

El padre de Felipe VI se dirigió desde el aeropuerto hacia el Vincci la Rábida, un hotel de cuatro estrellas en el centro de la ciudad, punto de encuentro de toreros y aficionados. Es allí donde se alojaba también el maestro Andrés Roca Rey, que compartía cartel con Morante de la Puebla en una cita en la que colgaron el 'no hay billetes'. En la puerta del hotel le esperaban sus nietos Marichalar, Felipe y Victoria, ésta acompañada por su novio, Jorge Navalpotro. Juntos se dirigieron hasta el Club Pineda para almorzar. Fue allí donde se les unió la Infanta Elena.

Discreción debida

Los cuatro llegaron minutos antes de las seis y media de la tarde hasta la Maestranza, una década después de la última vez que visitó la plaza. Don Juan Carlos, que por sus problemas de movilidad ocupó una silla especial en la plaza, se sentó en tendido sombra junto a la Infanta Elena, que portaba su lazo de dama de la Real Maestranza. El Emérito fue recibido con una cerrada ovación de los taurinos. Sonó el himno de España y el protocolo se rompió para dedicar un Viva a Don Juan Carlos, que provocó la sonrisa de su hija Elena.

Todo ha cambiado en este decenio. Juan Carlos I es un rey autoexiliado que no vive con la contradicción de querer volver a España pero no aceptar la única condición impuesta por Zarzuela: "Debería recuperar su residencia fiscal".

Para tratar de proteger su legado -38 años de reinado y artífice de la Transición junto a Adolfo Suárez y Torcuato Fernández-Miranda-, el Rey Felipe le ha pedido a su padre en múltiples conversaciones discreción y contención. Dos acciones que Juan Carlos I no logra cumplir. El Emérito regresó por primera vez a España vía Sanxenxo en Olor de Multitudes. Tras mantener "un tiempo largo de conversación" con Don Felipe en Zarzuela, regresó a Abu Dhabi. Trató de normalizar sus viajes a Galicia, pero la publicación de Reconciliación, sus memorias, a finales de 2025, ha vuelto a alejar su regreso a España.

Décadas de afición

Juan Carlos I es un aficionado declarado, que heredó la pasión por la tauromaquia de su madre, María de las Mercedes. Esa afición se la trasladó a la Infanta Elena. Tal es su pasión por los toros que su último acto antes de retirarse de la vida pública en 2019 fue en la plaza de toros de Aranjuez, donde presidió una corrida dedicada precisamente a la condesa de Barcelona.

Don Juan Carlos también estaba acompañado de Manolo Piñera, uno de los hombres más ricos de España y con quien le une una amistad desde hace años. Piñera siempre le invitaba a sus barreras de Tendido Preferente en Las Ventas

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir