- ANTOINE GARA
Mientras el pionero del capital privado alcanza un hito, Financial Times entrevista a sus fundadores y sucesores.
Las celebraciones del 50 aniversario de KKR la semana pasada no escatimaron en opulencia.
Después de que sus cofundadores, Henry Kravis y George Roberts, tocaran la campana de apertura de la Bolsa de Nueva York el viernes por la mañana, el grupo de capital privado ofreció una cena para unos 100 socios y sus familias en el Museo Americano de Historia Natural de Manhattan.
Acompañados por el violonchelista Yo-Yo Ma, rindieron homenaje a su trayectoria de décadas, presentando los momentos clave de KKR como diferentes eras, similares a las edades geológicas expuestas en el museo. Este año marca el inicio de otra era: la era post-Kravis y Roberts, ya que ambos cederán su control de voto, convirtiéndose en accionistas ordinarios.
En medio siglo, KKR ha pasado de ser una empresa emergente de fusiones y adquisiciones, fundada con 120.000 dólares de ahorros, a convertirse un sólido conglomerado de Wall Street valorado en 100.000 millones de dólares. El dúo inmortalizado en el libro Barbarians at the Gate fue pionero en una versión más agresiva de las operaciones que obligó a los mercados de capitales de EEUU a familiarizarse con el apalancamiento y contribuyó a convertir al país en el principal exportador mundial de financiación de alto riesgo a Oriente Medio, Europa y Asia.
Pero el gran aniversario de KKR llega en un momento en que la industria que ayudaron a crear se enfrenta a una profunda crisis, tras una afluencia masiva de capital y un estancamiento de 3,8 billones de dólares en inversiones sin vender que han despertado dudas sobre el valor que el capital riesgo genera para los inversores.
Kravis declaró a Financial Times en una entrevista que creía que la empresa había transformado el mundo empresarial estadounidense, al arrebatar la propiedad de grandes conglomerados a gestores profesionales complacientes. Cuando Roberts y Kravis renuncien a sus derechos de voto especiales, KKR se verá expuesta a los mismos estándares de gobernanza que defendieron décadas atrás como figuras que desafiaron el status quo de Wall Street.
"Antes la costumbre era: 'yo estaré en tu junta directiva y tú estarás en la mía. Jugaremos al golf cada fin de semana y no haré demasiadas preguntas'", explica Kravis. "Vimos que las empresas podían gestionarse mucho mejor, especialmente si se cambiaba la mentalidad de ser un arrendatario de un activo corporativo frente a ser un propietario", añade.
Roberts afirmó que KKR también había cambiado la forma en que se valoraban las empresas en Wall Street. Cuando comenzaron a realizar grandes adquisiciones apalancadas, el precio de una empresa se basaba en sus activos. KKR, en cambio, se centró en los flujos de caja corporativos, recurriendo a los fondos de pensiones estatales para obtener acciones y a los bancos para obtener deuda respaldada por los flujos de ganancias corporativas actuales y futuras: una estrategia que ahora es habitual.
Los dos reconocieron que el sector del capital privado se había vuelto tremendamente competitivo. Roberts explicó que KKR había cambiado su estrategia de inversión en las últimas décadas, globalizando sus operaciones de inversión y expandiéndose a mercados como India, Japón y Europa, donde las valoraciones son más bajas y las oportunidades de negocio suelen surgir de las relaciones en lugar de las subastas competitivas.
"Antes todo era más fácil. Las empresas cotizaban a diez veces sus ganancias, estaban mal gestionadas y tenían muchos negocios que no tenían sentido. Era bastante sencillo de detectar. Ahora es mucho más complicado. Por eso se necesitan herramientas diferentes", aseguró.
Kravis y Roberts ya se han retirado de la gestión operativa, nombrando a Scott Nuttall y Joseph Bae codirectores ejecutivos en 2021. Kravis es el representante de la firma ante los líderes empresariales y los jefes de Estado, mientras que Roberts prefiere gestionar las inversiones desde las oficinas de KKR en Menlo Park.
Bae, que se labró una reputación en la firma desarrollando sus operaciones de inversión en Asia, afirmó que las grandes escisiones corporativas y los joint ventures en Asia y Europa presentan nuevas y atractivas oportunidades. Nuttall, que ha liderado la creación de una división interna de suscripción de deuda y capital y un balance corporativo de 40.000 millones de dólares en la firma, hizo hincapié en las lecciones aprendidas de la crisis financiera sobre la importancia de la coherencia.
En aquel entonces, la firma se había extralimitado en megaoperaciones, como las de Toys R Us y la empresa de servicios públicos texana TXU. Algunas de las apuestas de KKR se esfumaron, lo que la obligó a dosificar sus inversiones para evitar invertir en exceso en mercados sobrecalentados, como la ola de adquisiciones de 2021 que ha perjudicado a algunas empresas.
Aunque el capital privado sigue siendo el negocio más rentable de KKR, Nuttall y Bae supervisan un grupo cada vez más diversificado que ha crecido rápidamente en infraestructura y mediante las adquisiciones de la aseguradora Global Atlantic y la plataforma de inversión en deportes y mercados secundarios Arctos.
Actualmente, KKR otorga acciones de empresas de su cartera de capital privado a sus empleados de base y ha repartido más de 2.000 millones de dólares en beneficios entre su plantilla a raíz de acuerdos exitosos recientes.
Sin embargo, la firma se enfrenta a numerosos desafíos. Sus negocios inmobiliarios y crediticios han tenido dificultades para crecer al mismo ritmo que sus rivales, como Blackstone, debido a cambios en la dirección y algunos problemas de inversión. Sus operaciones de capital privado también han sufrido dificultades: algunos mercados internacionales son menos lucrativos; los beneficios del año pasado se vieron mermados por las devoluciones de fondos a inversores en Japón; y existe una investigación en curso en Estados Unidos sobre sus declaraciones antimonopolio.
Aun así, KKR ha conseguido este año ventas de activos de capital privado por más de 15.000 millones de dólares, un aumento del 50% con respecto al año anterior, lo que le ayudará a devolver una cantidad récord de capital a los inversores. El martes, presentó sus resultados del primer trimestre, que mostraron un aumento del 21% en el beneficio neto ajustado en comparación con el mismo periodo del año anterior, superando las previsiones de los analistas.
La bonanza de fusiones y adquisiciones de 2021 provocó que muchas empresas pagaran de más por los activos, endeudándose de forma insostenible. "Hay empresas de software muy buenas con balances precarios, así que podemos invertir en esas empresas para obtener una participación importante e impulsar su crecimiento", afirmó Roberts.
"A George y a mí nos gustaría que nos dieran 10 dólares por cada artículo que hemos leído a lo largo de los años que afirma que el capital privado está muerto. Solo con eso ya seríamos ricos", declaró Kravis. "Hay muchísimas empresas que no devuelven nada a los inversores. No pueden, no lo han hecho y se convertirán en empresas zombi. Pero en nueve de los últimos diez años, hemos devuelto más dinero a los inversores del que hemos invertido, y mientras sigamos haciéndolo, encontraremos oportunidades por todas partes".
Kravis añadió que "Nuestro mejor momento es cuando todos miran cabizbajos y dicen: '¡Pobre de mí, el mundo se acaba!'".
© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Ryan Cohen, de GameStop, puede ser el nuevo Buffett o el anti-Buffett¿Qué está en juego en las elecciones de Reino Unido?China construye poder blando mientras Trump quema puentes Comentar ÚLTIMA HORA-
10:20
Kraken y MoneyGram impulsan la conversión de criptomonedas a efectivo
-
10:05
La marca china que ya es líder del mercado de coches eléctricos e híbridos enchufables en España
-
10:04
El PMI de España entra en contracción arrastrado por el desplome de los servicios por la guerra en Irán
-
09:56
KKR cumple 50 años: "Antes era todo más fácil"
-
09:46
El nuevo CEO de Sabadell deja la puerta abierta a compras pequeñas en algunos negocios