La pistola que entregó en la comisaría de Ondarroa fue la utilizada en el crimen, mientras que ocultó un revólver en el trastero donde permaneció escondido
Regala esta noticia Añádenos en Google Un biombo de la Ertzaintza protege la escena del crimen tras el asesinato de Álex Aizpuru, ocurrido en Azpeitia el pasado 1 de septiembre a las 20:15 horas. (Félix Morquecho)Jorge Napal
24/09/2026 a las 07:46h.La víctima del crimen de Azpeitia (Guipúzcoa) recibió siete impactos de bala y no cinco, como inicialmente se sospechaba, según ha revelado la autopsia. El ... examen forense ha permitido precisar el número de disparos que alcanzaron al joven taxista de 31 años, al menos uno de ellos en la cabeza, en Lo hizo portando un arma corta de fuego que fue intervenida por los agentes. Según ha podido confirmar este periódico, se trata de la misma pistola empleada en el asesinato de Alex Aizpuru, a quien todo el mundo conocía como 'Etxaun', un joven amante de los coches y con presencia en la escena de la música electrónica, cuyo asesinato ha dejado una profunda huella. El análisis realizado por el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Guipúzcoa (SICTG) ha establecido la correspondencia entre el arma y los restos balísticos recogidos durante la investigación, despejando así uno de los extremos que permanecían pendientes. Informe El dato forense precisa la violencia del ataque, una de las principales novedades de la investigación Los hechos se produjeron la tarde del 1 de septiembre, en pleno centro de Azpeitia. Como informó este periódico, el autor confeso del crimen declaró que se había encontrado con Aizpuru previamente ese mismo día. Acto seguido acudió a su domicilio para recoger dos armas cortas. En su mente ya se había instalado la idea de acabar con la vida del joven, que llevaba alrededor de año y medio trabajando de taxista. Así, regresó a la vía pública, a la espera de volver a encontrarse con Aizpuru para resolver las «diferencias personales» que, según declaró en sede judicial, mantenía desde hacía tiempo con la víctima y su entorno. El desenlace es conocido. El hombre, al volante de un Volkswagen Golf gris, localiza a Aizpuru hacia las 20.15 horas cuando circula por la avenida Artzubia, junto al campo de fútbol de Garmendipe, y embiste el taxi que conduce en una rotonda. Tras la colisión, el taxista sale del vehículo sin ser consciente de que ese gesto iba a ser, irremediablemente, su certificado de defunción. El sospechoso comienza a disparar contra él, y parece hacerlo con el convencimiento de no errar en su objetivo. De hecho, según ha podido saber este periódico de los testimonios recabados durante las pesquisas, testigos presenciales vieron cómo el investigado, después de haber disparado su arma inicialmente y haberse alejado unos metros del lugar, «regresó sobre sus pasos» para encañonar de nuevo con la pistola a Aizpuru, que recibió siete impactos de bala en total. Tras abandonar el lugar de los hechos, I.J.B. se ocultó en un trastero de Azpeitia, un habitáculo que se encontraba en «condiciones insalubres». La Ertzaintza tardó tres horas y diez minutos en encontrar el vehículo utilizado en la fuga, que se hallaba en otra zona del casco urbano de Azpeitia. Su propietario sabía que a partir de ese momento se había convertido en el hombre más buscado de Euskadi. En plena operación jaula desplegada por la Ertzaintza, con agentes de intervención movilizados por todo el municipio, el fugitivo permaneció oculto en ese trastero durante parte del dispositivo de búsqueda. Fue allí donde escondió una segunda arma. Posteriormente, el sospechoso se desplazó hasta Zumaia y continuó a pie su huida hasta Ondarroa, donde finalmente se presentó en dependencias policiales. Durante su declaración en sede judicial, explicó que había dejado esa segunda arma en el trastero, pista que permitió a los investigadores localizarla después. Confesión El reconocimiento de los hechos y la entrega del arma han facilitado parte de las diligencias policiales Se trata de un revólver de avancarga. A diferencia de las armas modernas que emplean cartuchos metálicos, este tipo de arma requiere introducir manualmente la pólvora y el proyectil en cada una de las recámaras del tambor. No es cómoda de trasladar, por lo que el presunto criminal optó por dejarla en el trastero cuando prosiguió con su fuga a pie. Su localización permitió a los investigadores retirarla de circulación. La entrega de las dos armas y el reconocimiento de los hechos han permitido despejar buena parte de los interrogantes de una investigación marcada por la huida del sospechoso y el amplio dispositivo desplegado para localizarle. I.J.B. permanece en prisión provisional, después de que el juzgado de guardia decretara inicialmente su ingreso en prisión. La medida fue posteriormente ratificada en una segunda comparecencia ante el juzgado encargado de la investigación. Una de las cuestiones que todavía quedan por precisar es qué le llevó a cometer el crimen y cuál era el origen de las «diferencias personales» a las que aludió en su declaración. Fuentes cercanas al caso señalan que el hecho de que el investigado reconociera los hechos desde el primer momento ha situado, por ahora, el móvil «en un segundo plano» dentro de las pesquisas, ya que el hombre habría admitido el elemento central de la investigación: haber disparado contra Aizpuru y causado su muerte.Los estudios médico-forenses deben completar todavía toda la información sobre las circunstancias de la muerte, con análisis histopatológicos de los tejidos cuyos resultados se esperan de un laboratorio especializado situado fuera de Donostia. Salvo que las diligencias pendientes aporten algún elemento que modifique la calificación jurídica de los hechos, la investigación apunta a un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas. La pistola utilizada no estaba amparada por una licencia, según las fuentes consultadas, por lo que a la eventual responsabilidad penal por la muerte podría añadirse la derivada de la posesión ilegal del arma.Disparos mortales