Javier Ortega Smith, el todavía portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, rompió su silencio el pasado viernes cuando, tras ser expulsado cautelarmente del partido que ayudó a impulsar, denunció una "persecución" y un "intento de silenciamiento" y anunció su intención de "pelear dentro del partido con los recursos que permiten los Estatutos". Nadie de la cúpula de Vox le respondió, y tampoco lo han hecho hoy, pese a que tanto Santiago Abascal como Ignacio Garriga, uno y dos del partido, se han dirigido a los medios este lunes.
Ambos dirigentes han esquivado entrar al choque con Ortega Smith, o explicar los porqués de su pérdida de confianza en él, recurriendo al argumento de que hablar de la crisis interna abierta en Vox sería "mirarse el ombligo". "Estoy centrado en algo muy importante: determinar las ideas para cambiar la vida de extremeños y aragoneses", ha defendido Garriga desde la sede nacional del partido, para añadir: "Todo lo demás me parece una frivolidad". "Accesorio, o accidental", ha dicho después refiriéndose a la misma cuestión.
"Yo, desde luego, no voy a mirar el ombligo de Vox, estoy aquí para escuchar a la gente, para hablar de los problemas reales", ha insistido minutos después Abascal, en una comparecencia ante los medios en Arévalo (Ávila), organizada en el marco de la precampaña electoral en Castilla y León. "La portavocía de un grupo municipal en un ayuntamiento de España es la última de mis preocupaciones, porque no es una preocupación de los españoles", ha añadido después, mostrándose molesto por las preguntas de los periodistas sobre este asunto. En la misma línea había ido antes Garriga: "A los españoles les da igual el portavoz que esté en el ayuntamiento del norte de España o en el del sur, lo que quieren es que mejoremos su vida".
Hasta en cinco ocasiones se le ha preguntado a Garriga en la rueda de prensa de este lunes por la situación de Ortega Smith, y de sus compañeros concejales Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, a los que el partido también ha suspendido de militancia por resistirse a ejecutar el relevo en la portavocía del Ayuntamiento de Madrid que quiere la cúpula de Vox. Pero el número dos de la formación ha rechazado dar detalles, alegando que estos procesos corresponden al Comité de Garantías, "órgano independiente" dentro de Vox. "Tendrá que juzgar los enrocamientos de unos y otros", ha emplazado Garriga.
Sin embargo, el secretario general de Vox, que precisamente relevó en este cargo a Ortega Smith, ha defendido que se proceda a abrir un expediente disciplinario a aquellos que "desacaten" las "órdenes" del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox, su máximo órgano de dirección. Un ente, ha reivindicado Garriga, "no elegido por cuatro amigos, sino elegido por los afiliados del partido en la Asamblea". "Hay un Comité Ejecutivo Nacional que toma decisiones, y las decisiones las cumple el afiliado número seis y el afiliado número 68.000", ha lanzado, después de que esta mañana Ortega Smith ofreciera una rueda de prensa con el carné de afiliado número seis en mano.