Carlos Mazón, en Les Corts, tras María José Catalá y Juanfran Pérez Llorca. Biel Aliño / EFE
Valencia La 'cara B' para Llorca de la 'exoneración' judicial de Mazón: otro expresidente incómodo con el que lidiar en campañaUna imputación del que fuera líder del Gobierno valenciano se aleja, pero el problema está lejos de resolverse definitivamente con el horizonte electoral.
Más información: La jueza de la dana rechaza la personación de Mazón en la causa: sostiene que ya lo había citado como testigo
Rosana Crespo Valencia Publicada 5 abril 2026 02:42hLa cada vez más lejana imputación de Carlos Mazón por la gestión de la dana trae consigo una paradoja política. De un lado, la de cierta tranquilidad para el propio Mazón, para el PP y para el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, por el devenir judicial de la causa en lo que respecta al que fuera líder del Gobierno Valenciano.
De otro, una incomodidad a la interna por la situación que provoca dentro del partido un problema que tampoco está cerca de resolverse de manera definitiva.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana descartó imputar a Mazón en un pronunciamiento que cuestionó con dureza la exposición razonada de la jueza al no ver delito.
Mazón pasa al ataque y pide personarse como "preimputado" en la dana para impugnar las decisiones de la juezaLa resolución suponía que la investigación siguiera adelante por si se encontraban nuevos elementos, pero alejaba una imputación con todo lo que hay ahora sobre la mesa: los cinco magistrados del TSJCV no consideraron que el expresidente de la Generalitat tuviera una posición de garante ni tampoco vieron acreditado que participara en el envío del Es-Alert.
El pronunciamiento dio un respiro a Mazón. Y también al PP. El cuestionamiento a la gestión de la emergencia desde el aspecto político es algo que permanecerá. Pero una resolución que descarta en este momento una posible responsabilidad penal es sin duda positiva para él y para el partido, que ven rebajada la presión.
Una decisión contraria del TSJCV —en la que hubiera decidido citarlo a declarar como investigado— habría reavivado el debate sobre su acta de diputado, que le permite seguir aforado. Y Pérez Llorca, quien desde su llegada a la presidencia apelaba a los estatutos del partido cada vez que se le preguntaba sobre este tema, hubiera tenido que actuar.
El partido se ha ahorrado, por ahora, ese 'trago'. Como publicó EL ESPAÑOL, hubo un momento en el que existió inquietud a nivel interno por esa posibilidad de que Pérez Llorca le exigiera el acta a Mazón, negociara que la dejara o el expresidente acabara en el grupo mixto. "No podemos hacer un Rita Barberá 2", reflexionaron cargos populares.
Pero ese escenario se fue descartando desde principios de este año y ahora está mucho más calmado. El acta es uno de los asuntos que más ha preocupado a Mazón desde toda la operación de su relevo. Era evidente entonces, y se ha comprobado en los últimos meses, que de no estar aforado se encontraría imputado.
Los equilibrios internos
En cualquier caso, la jueza ha tenido respuesta ante esa resolución del TSJCV, y ha acordado citarlo como testigo. Ante esta decisión, el expresidente de la Generalitat ha pasado al ataque y pidió la personación en la causa, que ha sido rechazada por la magistrada. La última palabra, ahora, la tendrá la Audiencia Provincial, puesto que el abogado de Mazón recurrirá en los próximos días.
Si la Audiencia lo acepta, la causa de la dana entrará en un nuevo nivel con el expresidente en ella. Si los magistrados avalan a la instructora, ésta fijará su declaración como testigo.
Y lo que todo ello conlleva es que el capítulo Mazón no acabará pronto pese a ese probable escenario de su no imputación. Algo con lo que el PP y Pérez Llorca tendrán que lidiar en lo que queda de legislatura.
El actual presidente de la Generalitat deberá continuar con sus complicados equilibrios en un escenario en el que Mazón tiene reproche político pero no penal.
Cómo debe tratarle el partido en esta situación es una pregunta que circula a la interna. Nadie quiere repetir una salida traumática no sólo al estilo Rita Barberá, sino también al estilo Francisco Camps, quien comenzó queriendo una reparación o 'desagravio' tras quedar limpio de todas sus causas judiciales y ha acabado haciendo campaña para ser de nuevo presidente de la Generalitat y del PPCV.
En el caso de Mazón, los gestos de desvinculación de Pérez Llorca al inicio de su mandato con la petición de perdón a las víctimas, con la ubicación del expresidente en el 'gallinero' del hemiciclo de Les Corts o con algunas decisiones que supusieron enmendar determinadas medidas de gestión del anterior Gobierno han ido acompañados de otros que todavía demuestran la vinculación.
Por ejemplo, el hecho de mantener a casi todo su equipo de Presidencia -aunque reubicado-, de diseñar un Gobierno continuista o de nombrar a Mazón portavoz de la Comisión de Reglamento de Les Corts.
Discurso público y acta
En el discurso sobre la causa de la dana, Pérez Llorca no ha entrado habitualmente a valorar las decisiones judiciales. Aun así, señaló que el auto del TSJCV "dejaba todo bastante claro" y esta pasada semana deslizó alguna afirmación irónica -"si la jueza ha cambiado de opinión, yo lo respeto, igual que cuando dijo a Mazón que se personase si quería", afirmó-.
¿Debería Pérez Llorca defender a Mazón en sus declaraciones públicas? Al margen de lo que el propio expresidente de la Generalitat desee, son muchos los que consideran que no y que el actual líder del Gobierno valenciano debe seguir como hasta ahora.
La reflexión general es que el acta es la gran salvación que le brinda el partido y es suficiente.
Así que se trata de esperar hasta elecciones superado el gran escollo. Y, como en un videojuego, moverse a la siguiente pantalla.
El devenir de la causa judicial sólo podría cambiar con una declaración de la exconsellera Salomé Pradas que señalara de manera directa a Mazón con alguna prueba -por ejemplo, wasaps o llamadas- que demostraran que intervino en el proceso de envío de la alerta. Y ni aun así parece nada fácil con una citación como testigo ya acordada.
Qué pasará hasta los comicios es la gran incógnita, pues un asunto no zanjado condiciona prácticamente el día a día.
En cuanto a las listas, dentro del PP la mayoría tiene claro que el expresidente de la Generalitat no es ningún valor electoral y que no debería ir. Pero es algo que el partido deberá afrontar si su situación judicial no se ha resuelto todavía definitivamente.
Lo mismo respecto a la confección de las candidaturas con todos los nombres que Mazón incluyó en la de 2023. En todo caso, es un debate que las fuentes preguntadas ven demasiado lejano a un año vista. Entre resoplidos, resumen con un "todavía queda mucho".