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Me gustan cada vez más esos libros que se escriben en las fronteras de los géneros, que llevan en sí mismos la huella de la hibridación. En 'La comedia de la carne' Carlos Pardo rompe con esa naturaleza del lenguaje poético demasiado estricto ... y utiliza el pálpito de lo narrativo para construir un cancionero de amor, que es más que un cancionero de amor.
No se trata tan solo de dotar de narrativismo o historia al poema, sino también de contaminar la voz poética con las características de lo narrativo. El resultado es un libro vigoroso, que trata de reflexionar a través del amor sobre las encrucijadas de la edad, sobre la extrañeza de lo cotidiano y esos puntos en que las relaciones son también un paisaje problemático y misterioso.
Hay que destacar la capacidad que tiene Carlos Pardo para ver en lo común la presencia de todas sus aristas enigmáticas: un desayuno y una avispa, una escena de playa, una piscina en cuyo centro no se hace pie, el simple hecho de limpiar la casa con música de fondo. Y hay que destacar la enorme capacidad para detallar todos los mundos que encierra una relación amorosa, todos los matices, las iluminaciones, las grietas casi imperceptibles que se van abriendo, las huidas, los duelos, los regresos, las críticas y las parodias al amor según los cánones tradicionales, basado en la posesión.
Pardo es muy eficaz para, con un par de rasgos, con una escena mínima, levantar todo un mundo psicológico, es decir, todo un mundo emocional. La comedia de la carne es un libro fundamentalmente de emociones, pero donde no falta ni el pensamiento ni el humor. Unas emociones que parecen transitar siempre por la cuerda floja, que hacen equilibrismos y ponen distancia, que interrogan fundamentalmente a esa voz que trata de establecer su lugar sentimental en nuestro tiempo.
Sí, hay que destacar el personaje que Carlos Pardo crea, descreído y crítico, un personaje memorable en tanto expresa muy bien todas nuestras crisis, nuestras neurosis y nuestras aspiraciones: ama y traiciona, necesita, se siente abandonado y abandona él mismo, aspira a una libertad sentimental y de pareja alejada de dependencias y tradicionales paraísos cerrados.
'La comedia de la carne' es un libro de historias amorosas y de intemperies y hay en él un sentido de pérdida que está en la esencia misma de lo escrito, y un sentido de la distancia con las pérdidas que se logra a través de un muy sutil sentido del humor como ocurre con el poema 'Instrucciones para enterrar a una madre'
Un libro magnífico, un gran libro. De una escritura realmente personal y que intenta abrir el verso para que quepa en él el aliento de otros géneros. Un libro extenso que en ningún momento pierde la compostura y que forma parte tal vez de todo este proyecto de escritura que Carlos Pardo ha llevado a cabo tanto en sus poemas como en sus novelas: constarse él mismo, ir dando cuenta de toda esa onda expansiva que es su vida y en la que se arrastra a amores, a familia, a amigos…
Y por la que da cuenta en realidad de las perplejidades de nuestro mundo, de no perder el entusiasmo ante toda esta comedia del nuestro tiempo.
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