Un paquete de mayor tamaño no siempre es un formato de ahorro, pese a la sensación que genera en el consumidor.
Otra palabra para la jerga asociada a la subida de los precios de los alimentos. Después de acuñarse los términos "reduflación" y "abarataflación", llega la "estiraflación", traducción al español del inglés stretchflation, que se refiere al procedimiento por el que se da una falsa sensación de ahorro al envasar los productos en paquetes más grandes. El consumidor asocia el mayor tamaño del envase con una bajada de precio que no siempre es real.
Así lo está denunciando la asociación europea Foodwatch, que ha publicado un informe en el que analiza este proceso en productos de varias industrias alimentarias.
Esta organización señala que en ocasiones se aumenta el peso de un producto y eso conlleva un aumento de su precio. El problema es si se incrementa simultáneamente su precio por kilogramo o litro. "A menudo, este aumento de precio es exagerado y desproporcionado en relación con el pequeño aumento del tamaño del producto", afirman.
En los supermercados, los compradores tienen la impresión de que están accediendo a una buena oferta, porque están acostumbrados a asociar los grandes formatos o los tamaños familiares con un mejor coste en términos de kilos o litros. Pero, como habitualmente sustituyen a otros formatos anteriores de la misma gama, las referencias anteriores desaparecen de los lineales de los supermercados y no es posible comparar con el coste antiguo.
Se puede consultar este blog sobre fijación de precios psicológicos para entender cómo funciona este mecanismo y cuáles pueden ser sus desventajas: fundamentalmente, que si el consumidor percibe cualquier tipo de posible incremento oculto, la pérdida de confianza puede afectar seriamente a un fabricante o marca.
La organización Foodwatch explica que realizó una investigación buscando términos como "nuevos tamaños" o "tamaños más grandes" en los catálogos promocionales de los supermercados. "Al comparar estos productos con sus versiones anteriores y usar las respuestas de las marcas, es posible identificar con precisión cuándo el peso aumenta ligeramente mientras que el precio sube considerablemente", dice.
En su informe refleja cinco variaciones, tomando como referencias precios concretos en Francia, de las empresas Stoeffler, Lustucru, Kiüne, Garden Gourmet y Mondelez,e incluye las respuestas de todas las empresas. Éstas se defienden escudándose, en general, en mejoras en la receta y en los envases, más allá del precio por kilo.
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