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La excursión más famosa del Pirineo sigue siendo una de las más impresionantes de Europa

La excursión más famosa del Pirineo sigue siendo una de las más impresionantes de Europa
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Esta ruta en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido sigue siendo una de las grandes excursiones del Pirineo. Leer
ViajesLa excursión más famosa del Pirineo sigue siendo una de las más impresionantes de EuropaActualizado 4 SEP. 2026 - 08:08En el corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la ruta hasta la Cola de Caballo sigue siendo una de las grandes excursiones del Pirineo.ShutterstockSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

En el corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la ruta hasta la Cola de Caballo sigue siendo una de las grandes excursiones del Pirineo. El sendero recorre el valle de Ordesa entre bosques, cascadas, paredes de roca y praderas de montaña hasta alcanzar la espectacular cascada que da nombre al recorrido.

Hay rutas que se convierten en clásicos por una razón: pasan los años, aumenta su popularidad y, aun así, cuando uno llega al final entiende perfectamente por qué todo el mundo habla de ellas.

Es lo que sucede con la ruta de la Cola de Caballo, en el valle de Ordesa. El recorrido atraviesa uno de los paisajes más espectaculares del Pirineo aragonés, siguiendo el río Arazas entre hayedos, cascadas, paredes de roca y praderas de origen glaciar hasta llegar a la famosa cascada.

La ruta forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los grandes espacios naturales protegidos de España.

Y aunque el nombre de Cola de Caballo sea el que se ha hecho famoso, en realidad existen varias maneras de descubrir este valle: desde el itinerario clásico, apto para buena parte de los senderistas, hasta alternativas más exigentes que permiten contemplarlo desde las alturas.

La ruta clásica: 16 kilómetros entre bosques y cascadas

Uno de los puntos más espectaculares del recorrido es las Gradas de Soaso.Shutterstock

La opción más conocida comienza en la Pradera de Ordesa, desde donde se sigue el curso del Arazas valle arriba.

La excursión hasta la Cola de Caballo tiene aproximadamente 8 kilómetros por sentido, por lo que hay que contar con unos 16 kilómetros entre ida y vuelta. No es una ruta técnicamente complicada, pero sí requiere cierta preparación física por la distancia y el desnivel.

Lo mejor es que el paisaje cambia constantemente. Al principio, el sendero se interna entre árboles y avanza junto al río.

Poco después aparecen las primeras cascadas, entre ellas las de Arripas, La Cueva y El Estrecho, antes de llegar a uno de los puntos más espectaculares del recorrido: las Gradas de Soaso.

Aquí el agua desciende por una sucesión de escalones naturales de roca, creando pequeñas cascadas y pozas. Es uno de esos lugares donde merece la pena olvidarse durante unos minutos de llegar al destino y simplemente disfrutar del paisaje.

Después de las Gradas de Soaso, el valle se abre y el bosque deja paso a las grandes praderas del circo de Soaso.

Las paredes de roca se levantan a ambos lados y, al fondo, aparecen algunas de las cumbres más importantes del macizo. Finalmente, el sendero conduce hasta la Cola de Caballo, una cascada que cae desde la pared del circo y que marca el final del recorrido tradicional.

La alternativa más espectacular: Senda de los Cazadores y Faja de Pelay

Se puede realizar un recorrido circular más exigente por la Senda de los Cazadores y la Faja de Pelay.Shutterstock

Quienes ya conozcan la ruta clásica o busquen una excursión más exigente tienen otra posibilidad: realizar un recorrido circular por la Senda de los Cazadores y la Faja de Pelay.

La diferencia es importante. En lugar de avanzar tranquilamente por el fondo del valle, esta variante comienza con una subida fuerte desde la Pradera de Ordesa hasta el mirador de Calcilarruego. El esfuerzo inicial tiene recompensa: desde arriba se obtiene una de las panorámicas más impresionantes del valle de Ordesa.

A partir de ahí, el camino continúa por la Faja de Pelay, un recorrido elevado que permite avanzar con el valle prácticamente desplegado a los pies del senderista. Finalmente, el itinerario desciende hacia Soaso y conecta con el tramo final de la ruta convencional hasta la Cola de Caballo.

Es una ruta de alrededor de 18 kilómetros, pero la distancia no es lo más importante. La dificultad está en el desnivel y en la exigencia del primer tramo, por lo que no es la opción que conviene elegir si se visita Ordesa por primera vez y no se tiene experiencia en montaña.

Una tercera opción: quedarse en las Gradas de Soaso

Otra opción para disfrutar del entorno es realizar un recorrido sencllo hasta las Gradas de Soaso.Shutterstock

No todo el mundo necesita llegar hasta la Cola de Caballo. Para quienes viajan con niños, no están acostumbrados a caminar durante varias horas o simplemente quieren disfrutar de Ordesa sin hacer la excursión completa, existe una alternativa mucho más llevadera: hacer parte del recorrido y regresar antes de llegar al final.

Llegar hasta las Gradas de Soaso ya permite contemplar algunos de los paisajes más representativos del valle. Además, el camino hasta este punto concentra cascadas, bosque y río, por lo que sigue siendo una excursión muy completa.

Esta opción también resulta interesante para quienes quieran combinar el senderismo con otras visitas por la zona y no quieran dedicar prácticamente todo el día a caminar.

Cómo llegar: el detalle que hay que tener en cuenta en verano

Los autobuses salen desde Torla y realizan el trayecto hasta el aparcamiento de la Pradera de Ordesa.Shutterstock

Uno de los errores más habituales es pensar que basta con conducir hasta la Pradera de Ordesa y comenzar a caminar.

En temporada de mayor afluencia, el acceso de vehículos particulares está restringido y es necesario dejar el coche en Torla y utilizar el servicio de autobús habilitado para llegar hasta la Pradera.

Los autobuses salen desde Torla y realizan el trayecto hasta el aparcamiento de la Pradera de Ordesa, con una frecuencia aproximada de 15-20 minutos en los periodos de funcionamiento.

Por eso, si se va en verano, conviene consultar previamente los horarios y llegar con margen suficiente.

Para una ruta de esta duración, empezar temprano es además una buena idea: permite caminar con temperaturas más agradables y disponer de más tiempo para hacer paradas.

Aunque sea una de las rutas más famosas del Pirineo, sigue siendo una excursión de montaña. No conviene afrontarla como un simple paseo turístico.

Lo imprescindible es llevar agua suficiente, algo de comida, protección solar, gorra y calzado adecuado.

También es recomendable llevar una capa impermeable incluso en verano: el tiempo en el Pirineo puede cambiar rápidamente y las tormentas son posibles durante los meses cálidos.

El móvil debe ir cargado y, aunque buena parte del recorrido sea sencillo, no está de más llevar una pequeña batería externa. También hay que consultar la previsión meteorológica antes de salir y renunciar a la excursión si las condiciones no son adecuadas.

Para la ruta clásica completa conviene reservar prácticamente todo el día. Aunque el tiempo efectivo de marcha puede rondar varias horas, hay que sumar las paradas, fotografías, descansos y el tiempo que se tarda en disfrutar de los diferentes puntos del recorrido.

Una planificación razonable es salir temprano de la Pradera, avanzar sin prisas, parar en las cascadas y las Gradas de Soaso, llegar a la Cola de Caballo y dedicar unos minutos a descansar antes de emprender el regreso.

Quienes opten por la Senda de los Cazadores y la Faja de Pelay deberán reservar todavía más tiempo y tener en cuenta que se trata de una ruta considerablemente más exigente.

No todo termina en la Cola de Caballo

Una de las ventajas de visitar Ordesa es que la Cola de Caballo puede ser solo el comienzo de un viaje por el parque. El valle de Ordesa es uno de los cuatro grandes sectores del Parque Nacional, junto con Añisclo, Escuaín y Pineta, cada uno con paisajes y rutas diferentes.

Por eso, si se dispone de varios días, merece la pena no concentrar toda la escapada en esta única excursión.

El entorno de Torla, Broto y Aínsa permite además combinar montaña, pueblos y gastronomía, convirtiendo la ruta en una escapada mucho más completa por el Pirineo aragonés.

La Cola de Caballo es una de esas excursiones en las que el destino está a la altura del camino. La cascada final es el objetivo, pero las Gradas de Soaso, el río Arazas, los hayedos, los grandes paredones de Ordesa y las vistas del macizo hacen que el recorrido sea, en realidad, una sucesión de pequeños destinos.

Y esa es probablemente la razón por la que, pese a ser una de las rutas más transitadas y conocidas de los Pirineos, continúa impresionando a quienes la recorren por primera vez.

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Fuente original: Leer en Expansión
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