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La FIA devuelve a Gasly el podio de Mónaco tras admitir un fallo propio con la medición del pit lane

La FIA devuelve a Gasly el podio de Mónaco tras admitir un fallo propio con la medición del pit lane
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Pierre Gasly, tercer clasificado en el Gran Premio de Mónaco Seis días después de la carrera, los comisarios de Mónaco han estimado el recurso de Alpine y han anulado las dos sanciones de cinco segundos impuestas a Pierre Gasly por exceso de velocidad en el pit lane. Isack Hadjar es el principal perjudicado. La FIA no ha tenido más remedio que reconocer lo que ya era obvio: que midió mal el pit lane de Mónaco, provocando una ola de sanciones que alteró el resultado final de la carrera. Pero solo Alpine ha recurrido y ha sido quien, a la postre, ha conseguido una justa recompensa. Y es que la sanción que el sábado pasado parecía un mero detalle estadístico —dos avisos de 60,1 y 60,4 km/h sobre un límite de 60 km/h, apenas una décima y cuatro décimas de exceso— se ha convertido en el primer cambio de podio retroactivo del año en la Fórmula 1. Los comisarios del Gran Premio de Mónaco han hecho público este viernes un documento en el que estiman por unanimidad las dos peticiones de Derecho de Revisión presentadas por BWT Alpine F1 Team y devuelven a Pierre Gasly a la tercera posición con la que cruzó la línea de meta. El reglamento no contempla ningún mecanismo para deshacer una sanción ya cumplida, y ningún otro equipo presentó su propio recurso dentro del plazo permitido Un recurso construido sobre un error de 77 centímetros Todo arranca en la primera zona de medición del pit lane del circuito de Montecarlo, justo a la entrada de boxes. Según recoge el documento de los comisarios, el cronometrador oficial había configurado esa zona con una distancia de 2.692 centímetros entre los dos primeros loops. Sin embargo, un escaneo LIDAR realizado tras la carrera —y que Alpine incluyó como pieza central de su recurso— reveló que la distancia más corta real entre ambos puntos era de 2.615 centímetros, 77 menos de los empleados para calcular la velocidad media de los coches. La diferencia, sobre el papel, parece mínima. Pero en una zona de apenas 27 metros, y con un límite reducido a 60 km/h por la Dirección de Carrera para esta cita, esos 77 centímetros bastaron para que seis avisos de exceso de velocidad llegaran a los comisarios durante la carrera: Hamilton, Russell, Colapinto, Gasly (en dos ocasiones) y Piastri, todos ellos marcando 60,1 km/h salvo el segundo aviso de Gasly, con 60,4 km/h. Precisamente esa repetición fue lo que despertó las primeras dudas. Los propios comisarios reconocen en el documento que, tras el tercer aviso —el de Colapinto—, preguntaron a Dirección de Carrera si los datos eran fiables. La respuesta, basada en una consulta al propio cronometrador oficial, fue que no había ningún problema y que los datos eran correctos. Ningún comisario sabía entonces que las seis infracciones se habían producido en la misma zona, junto a la entrada de boxes, ni que el trazado de las barreras de esa zona había cambiado respecto a 2025, lo que podría haber abierto una trayectoria más corta para los pilotos. La defensa de Alpine, palabra por palabra Richard Lockwood y David Greenwood, representantes de Alpine en la vista, basaron su argumento casi exclusivamente en los propios datos del cronometrador, evitando apoyarse en exceso en la telemetría del equipo. Y no por capricho: Tim Malyon, de la FIA, ya había advertido que la velocidad calculada a partir de la velocidad de las ruedas (vCar) no es fiable para este tipo de mediciones, «ya que cualquier neumático necesita deslizar para generar fuerza», y que el sensor propio del equipo (vSaS) tampoco podía emplearse como referencia al no estar homologado por la FIA. Lockwood, por su parte, pidió a los comisarios cuatro cosas: anular las dos sanciones, restituir a Gasly en tercera posición, recalcular los puntos de los Mundiales de pilotos y constructores, y devolver los dos depósitos abonados por el derecho de revisión. Las cuatro peticiones fueron aceptadas. Pierre Gasly, camino de la tercera posición en MónacoMás allá del argumento técnico, hubo un detalle que pesó especialmente en la decisión: las comunicaciones por radio entre el equipo y Gasly. Tras conocer la primera sanción de Colapinto, Alpine avisó a Gasly a las 16:02:15 —«entrada a boxes con precaución, cuidado con la velocidad»—. Tras su propia primera sanción, recibió un mensaje aún más explícito: «Si por cualquier motivo tenemos que volver a entrar a boxes, necesitamos ir muy por debajo del límite de velocidad en la entrada». Pese a ello, Gasly fue sancionado por segunda vez poco después. Para los comisarios, ese comportamiento reforzaba la idea de que el problema no estaba en la conducción, sino en la medición. Otros equipos, en contra No todos los presentes en la vista compartían la lectura de Alpine. Stephen Knowles, de Red Bull, defendió que el cronometraje «fue consistente durante todo el fin de semana» y que el proceso habitual se siguió «como siempre». En la misma línea, William Courtenay, de McLaren, recordó que el riesgo de discrepancias en el cálculo de velocidad de boxes «es bien conocido» por todos los equipos, que «entrenan a sus pilotos para gestionarlo» y ajustan sus márgenes en consecuencia. Por su parte, Marco Perroni, de Racing Bulls, cuestionó la precisión del propio instrumento —una rueda de medición certificada, pero con una resolución de calibración de solo 10 centímetros— que Alpine había usado para tomar sus propias medidas sobre el asfalto. Ninguno de esos argumentos resultó determinante. Los comisarios admiten en sus conclusiones que las mediciones de Alpine, tomadas con esa rueda, fueron «en gran medida descartadas» por el margen de error del instrumento. Pero, añaden, «no contradicen en absoluto» la evidencia presentada por el propio cronometrador oficial, que es la que realmente sostiene la decisión. La pregunta que lo decidió todo El razonamiento final de los comisarios se reduce a una sola pregunta, formulada de manera casi literal en el documento: ¿superó el coche número 10 el límite de 60 km/h en el pit lane? Y la respuesta, dicen, es no. Para llegar a esa conclusión, los comisarios tomaron los dos tiempos reales registrados por Gasly entre los dos loops —1,604 y 1,602 segundos— y calcularon qué distancia habría tenido que recorrer para promediar exactamente 60 km/h: 2.673 y 2.670 centímetros, respectivamente. Esas cifras quedan por debajo de los 2.692 centímetros empleados por el cronometrador oficial, pero por encima de los 2.615 centímetros del escaneo LIDAR, incluso teniendo en cuenta el ancho del coche y que la trayectoria más corta en teoría no era físicamente posible de seguir. A este respecto, los comisarios recurren a la propia fórmula del cronometrador oficial, que define la velocidad como la «distancia mínima medida entre loops» dividida por el tiempo. Si esa distancia mínima medida es, en efecto, de 2.615 centímetros —y no de 2.692—, entonces Gasly nunca llegó a superar el límite. El documento subraya además que el reglamento (artículo B1.6.3a) habla de un «límite de velocidad» sin matizar que deba ser el determinado específicamente por el sistema oficial de cronometraje, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, con la normativa sobre salidas en falso. De ahí que los comisarios afirmen, en un pasaje poco habitual en este tipo de documentos, que su decisión cumple con el nivel de «satisfacción razonable» exigido por la jurisdicción de la FIA, pero que la evidencia «se acerca» al estándar de prueba «más allá de toda duda razonable», el más exigente de cualquier sistema judicial. Podio reescrito: Hadjar pierde su primer cajón en F1 La consecuencia inmediata es un nuevo orden en la clasificación final del Gran Premio de Mónaco. Gasly recupera la tercera plaza con la que cruzó la meta, lo que empuja un puesto hacia abajo a Isack Hadjar, Oscar Piastri, Liam Lawson y Arvid Lindblad. Curiosamente, los equipos que se opusieron a los argumentos de Alpine. El de Red Bull pierde así, de forma retroactiva, el primer podio de su carrera en la Fórmula 1, una circunstancia que ningún resultado posterior podrá ya borrar de las hemerotecas, pero sí de las estadísticas oficiales. Lo que no cambia Y aquí llega la parte más incómoda del documento. De los seis avisos de exceso de velocidad recibidos durante la carrera, cuatro correspondían a otros pilotos —Hamilton, Russell, Colapinto y Piastri— que sí cumplieron sus sanciones de cinco segundos en su momento, con el consiguiente perjuicio para su estrategia y resultado final. Los propios comisarios reconocen tener «simpatía» por el argumento de que muchos otros coches no fueron ni siquiera reportados por superar el límite, y admiten que «sin duda quedarán dudas» sobre si aquellas infracciones fueron reales. Pero el reglamento no contempla ningún mecanismo para deshacer una sanción ya cumplida, y ningún otro equipo presentó su propio recurso dentro del plazo permitido. De momento, la FIA devuelve los dos depósitos abonados por Alpine y certifica, en la práctica, que su sistema de medición de velocidad en boxes —en uso «durante muchos años», según reconoce el propio Nikolas Tombazis— puede no estar a la altura de un trazado tan particular como el de Mónaco. A consecuencia de todo eso, la clasificación general de pilotos y constructores cambia, con Gasly subiendo hasta la octava posición con 35 puntos. Además, Alpine suma ya 50 y se coloca a solo 19 del cuarto equipo, Red Bull, ampliando su ventaja sobre Racing Bulls a los 15 puntos.
La FIA devuelve a Gasly el podio de Mónaco tras admitir un fallo propio con la medición del pit lane

Seis días después de la carrera, los comisarios de Mónaco han estimado el recurso de Alpine y han anulado las dos sanciones de cinco segundos impuestas a Pierre Gasly por exceso de velocidad en el pit lane. Isack Hadjar es el principal perjudicado.

Pierre Gasly, tercer clasificado en el Gran Premio de MónacoDavid Plaza[email protected]

Publicado: 12/06/2026 12:40

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La FIA no ha tenido más remedio que reconocer lo que ya era obvio: que midió mal el pit lane de Mónaco, provocando una ola de sanciones que alteró el resultado final de la carrera. Pero solo Alpine ha recurrido y ha sido quien, a la postre, ha conseguido una justa recompensa.

Y es que la sanción que el sábado pasado parecía un mero detalle estadístico —dos avisos de 60,1 y 60,4 km/h sobre un límite de 60 km/h, apenas una décima y cuatro décimas de exceso— se ha convertido en el primer cambio de podio retroactivo del año en la Fórmula 1.

Los comisarios del Gran Premio de Mónaco han hecho público este viernes un documento en el que estiman por unanimidad las dos peticiones de Derecho de Revisión presentadas por BWT Alpine F1 Team y devuelven a Pierre Gasly a la tercera posición con la que cruzó la línea de meta.

Un recurso construido sobre un error de 77 centímetros

Todo arranca en la primera zona de medición del pit lane del circuito de Montecarlo, justo a la entrada de boxes. Según recoge el documento de los comisarios, el cronometrador oficial había configurado esa zona con una distancia de 2.692 centímetros entre los dos primeros loops. Sin embargo, un escaneo LIDAR realizado tras la carrera —y que Alpine incluyó como pieza central de su recurso— reveló que la distancia más corta real entre ambos puntos era de 2.615 centímetros, 77 menos de los empleados para calcular la velocidad media de los coches.

La diferencia, sobre el papel, parece mínima. Pero en una zona de apenas 27 metros, y con un límite reducido a 60 km/h por la Dirección de Carrera para esta cita, esos 77 centímetros bastaron para que seis avisos de exceso de velocidad llegaran a los comisarios durante la carrera: Hamilton, Russell, Colapinto, Gasly (en dos ocasiones) y Piastri, todos ellos marcando 60,1 km/h salvo el segundo aviso de Gasly, con 60,4 km/h.

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Precisamente esa repetición fue lo que despertó las primeras dudas. Los propios comisarios reconocen en el documento que, tras el tercer aviso —el de Colapinto—, preguntaron a Dirección de Carrera si los datos eran fiables. La respuesta, basada en una consulta al propio cronometrador oficial, fue que no había ningún problema y que los datos eran correctos.

Ningún comisario sabía entonces que las seis infracciones se habían producido en la misma zona, junto a la entrada de boxes, ni que el trazado de las barreras de esa zona había cambiado respecto a 2025, lo que podría haber abierto una trayectoria más corta para los pilotos.

La defensa de Alpine, palabra por palabra

Richard Lockwood y David Greenwood, representantes de Alpine en la vista, basaron su argumento casi exclusivamente en los propios datos del cronometrador, evitando apoyarse en exceso en la telemetría del equipo. Y no por capricho: Tim Malyon, de la FIA, ya había advertido que la velocidad calculada a partir de la velocidad de las ruedas (vCar) no es fiable para este tipo de mediciones, «ya que cualquier neumático necesita deslizar para generar fuerza», y que el sensor propio del equipo (vSaS) tampoco podía emplearse como referencia al no estar homologado por la FIA.

Lockwood, por su parte, pidió a los comisarios cuatro cosas: anular las dos sanciones, restituir a Gasly en tercera posición, recalcular los puntos de los Mundiales de pilotos y constructores, y devolver los dos depósitos abonados por el derecho de revisión. Las cuatro peticiones fueron aceptadas.

Pierre Gasly, camino de la tercera posición en Mónaco

Más allá del argumento técnico, hubo un detalle que pesó especialmente en la decisión: las comunicaciones por radio entre el equipo y Gasly. Tras conocer la primera sanción de Colapinto, Alpine avisó a Gasly a las 16:02:15 —«entrada a boxes con precaución, cuidado con la velocidad»—. Tras su propia primera sanción, recibió un mensaje aún más explícito: «Si por cualquier motivo tenemos que volver a entrar a boxes, necesitamos ir muy por debajo del límite de velocidad en la entrada».

Pese a ello, Gasly fue sancionado por segunda vez poco después. Para los comisarios, ese comportamiento reforzaba la idea de que el problema no estaba en la conducción, sino en la medición.

Otros equipos, en contra

No todos los presentes en la vista compartían la lectura de Alpine. Stephen Knowles, de Red Bull, defendió que el cronometraje «fue consistente durante todo el fin de semana» y que el proceso habitual se siguió «como siempre».

En la misma línea, William Courtenay, de McLaren, recordó que el riesgo de discrepancias en el cálculo de velocidad de boxes «es bien conocido» por todos los equipos, que «entrenan a sus pilotos para gestionarlo» y ajustan sus márgenes en consecuencia. Por su parte, Marco Perroni, de Racing Bulls, cuestionó la precisión del propio instrumento —una rueda de medición certificada, pero con una resolución de calibración de solo 10 centímetros— que Alpine había usado para tomar sus propias medidas sobre el asfalto.

Ninguno de esos argumentos resultó determinante. Los comisarios admiten en sus conclusiones que las mediciones de Alpine, tomadas con esa rueda, fueron «en gran medida descartadas» por el margen de error del instrumento. Pero, añaden, «no contradicen en absoluto» la evidencia presentada por el propio cronometrador oficial, que es la que realmente sostiene la decisión.

La pregunta que lo decidió todo

El razonamiento final de los comisarios se reduce a una sola pregunta, formulada de manera casi literal en el documento: ¿superó el coche número 10 el límite de 60 km/h en el pit lane? Y la respuesta, dicen, es no.

Para llegar a esa conclusión, los comisarios tomaron los dos tiempos reales registrados por Gasly entre los dos loops —1,604 y 1,602 segundos— y calcularon qué distancia habría tenido que recorrer para promediar exactamente 60 km/h: 2.673 y 2.670 centímetros, respectivamente.

Esas cifras quedan por debajo de los 2.692 centímetros empleados por el cronometrador oficial, pero por encima de los 2.615 centímetros del escaneo LIDAR, incluso teniendo en cuenta el ancho del coche y que la trayectoria más corta en teoría no era físicamente posible de seguir.

A este respecto, los comisarios recurren a la propia fórmula del cronometrador oficial, que define la velocidad como la «distancia mínima medida entre loops» dividida por el tiempo. Si esa distancia mínima medida es, en efecto, de 2.615 centímetros —y no de 2.692—, entonces Gasly nunca llegó a superar el límite.

El documento subraya además que el reglamento (artículo B1.6.3a) habla de un «límite de velocidad» sin matizar que deba ser el determinado específicamente por el sistema oficial de cronometraje, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, con la normativa sobre salidas en falso.

De ahí que los comisarios afirmen, en un pasaje poco habitual en este tipo de documentos, que su decisión cumple con el nivel de «satisfacción razonable» exigido por la jurisdicción de la FIA, pero que la evidencia «se acerca» al estándar de prueba «más allá de toda duda razonable», el más exigente de cualquier sistema judicial.

Podio reescrito: Hadjar pierde su primer cajón en F1

La consecuencia inmediata es un nuevo orden en la clasificación final del Gran Premio de Mónaco. Gasly recupera la tercera plaza con la que cruzó la meta, lo que empuja un puesto hacia abajo a Isack Hadjar, Oscar Piastri, Liam Lawson y Arvid Lindblad. Curiosamente, los equipos que se opusieron a los argumentos de Alpine.

El de Red Bull pierde así, de forma retroactiva, el primer podio de su carrera en la Fórmula 1, una circunstancia que ningún resultado posterior podrá ya borrar de las hemerotecas, pero sí de las estadísticas oficiales.

Lo que no cambia

Y aquí llega la parte más incómoda del documento. De los seis avisos de exceso de velocidad recibidos durante la carrera, cuatro correspondían a otros pilotos —Hamilton, Russell, Colapinto y Piastri— que sí cumplieron sus sanciones de cinco segundos en su momento, con el consiguiente perjuicio para su estrategia y resultado final.

Los propios comisarios reconocen tener «simpatía» por el argumento de que muchos otros coches no fueron ni siquiera reportados por superar el límite, y admiten que «sin duda quedarán dudas» sobre si aquellas infracciones fueron reales. Pero el reglamento no contempla ningún mecanismo para deshacer una sanción ya cumplida, y ningún otro equipo presentó su propio recurso dentro del plazo permitido.

De momento, la FIA devuelve los dos depósitos abonados por Alpine y certifica, en la práctica, que su sistema de medición de velocidad en boxes —en uso «durante muchos años», según reconoce el propio Nikolas Tombazis— puede no estar a la altura de un trazado tan particular como el de Mónaco.

A consecuencia de todo eso, la clasificación general de pilotos y constructores cambia, con Gasly subiendo hasta la octava posición con 35 puntos. Además, Alpine suma ya 50 y se coloca a solo 19 del cuarto equipo, Red Bull, ampliando su ventaja sobre Racing Bulls a los 15 puntos.

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