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Virginia Casanova posa durante un momento de la entrevista. José Ramón LadraVirginia Casanova
Cirujana y ensayista «La Guerra del 36 fue la primera con más heridos civiles que militares»Ha estudiado los avances médicos que se dieron entonces y que resultaron de gran utilidad en la Segunda Guerra Mundial
Sábado, 21 de febrero 2026, 20:50
... esa dedicación profesional y docente, está muy interesada por la Historia. Tanto es así que en los últimos años ha dedicado buena parte de su tiempo a investigar sobre la sanidad y la atención médica en general durante la Guerra Civil. Para ello, ha leído biografías, ensayos históricos, anotaciones en diarios y artículos en periódicos y revistas de la época, en busca de información sobre cómo era la atención a los heridos, tanto militares como civiles, y ha llegado a la conclusión de que entre 1936 y 1939 se desarrollaron numerosos avances que luego fueron de gran utilidad para los médicos que estuvieron en los frentes de la Segunda Guerra Mundial (SGM). Con todo ese material ha escrito 'La sanidad en la Guerra Civil' (Ed. Arzalia).- Hablemos de las transfusiones. Hasta la Guerra Civil se hacían de brazo a brazo. Disponer de bancos de sangre sería un gran avance.
- Soy cirujana y me cuesta imaginar lo que sería trabajar así. Le voy a dar un dato. En noviembre de 1936, en Madrid no había aún bancos de sangre. En Barcelona ya habían empezado a desarrollarlos pero en Madrid todavía no. El procedimiento que seguían era el siguiente: cuando necesitaban sangre, acudían a un fichero de donantes en el que figuraban sus características. Localizado uno que fuera compatible, se llamaba por teléfono para conectar con él. Era una tarea complicada porque poca gente tenía teléfono entonces. Si aparecía, se le citaba en un hospital. Y una vez allí se hacía la transfusión brazo a brazo.
Primeros bancos de sangre
- Además de la dificultad del proceso, normalmente pasarían horas hasta que podía hacerse la transfusión.
- Claro. Imagine el avance que supuso el desarrollo de los bancos de sangre. Es algo que debemos a Frederic Durán, que creó en Barcelona el primer servicio de transfusión de sangre en el mundo. En Madrid fue fundamental el cirujano canadiense Norman Bethune.
Avance crucial«El doctor Durán creó en Barcelona el primer servicio de transfusión del mundo»
- Y aún no se disponía de antibióticos. Eso sería también un gran problema.
- Había escasez de todo y los antibióticos aquí no se usaron. La clave fue la limpieza, el uso de máquinas que esterilizaban el material. Todas las heridas se contaminaban porque ya puede suponer cómo estaba el suelo en el frente.
- Hablaba al principio del 'método español' para el tratamiento de huesos con fracturas abiertas y tejidos desgarrados. ¿En qué consiste?
- Los médicos habían aprendido en la Primera Guerra Mundial (PGM) que un problema muy complejo fue el gran contingente de heridos al que tenían que atender. Al principio de ese conflicto, el número de muertos y amputados fue enorme a cuenta de las infecciones. Eso hizo que aquí se buscaran desinfectantes. Pero el avance fundamental fue limpiar muy bien las heridas, profundizando hasta el tejido rojo y llegando casi hasta el hueso. Una vez hecho eso, le ponían el yeso y quedaba inmovilizado. Eso reducía el número de curas que eran necesarias, lo que significaba que los médicos podían atender a más pacientes. Era lo mejor que se podía hacer en esas circunstancias.
- Enseguida se dieron cuenta que cuanto menos tiempo pasara entre la herida y la cirugía, más posibilidad de supervivencia había.
- Claro, por los gérmenes. Si los dejas que se multipliquen en el tejido, a ver luego cómo los frenas. Y ya sabemos los problemas que surgen cuando las infecciones avanzan sin control.
- ¿Cómo fue la utilización de distintos tipos de vehículos para trasladar y atender a los heridos?
- Se dieron cuenta de que si consigues atender al paciente muy cerca del lugar donde ha sufrido las heridas, no tenía sentido que luego no siguieran tratándolo. Las ambulancias-quirófano fueron un gran avance. Iban acompañadas de otros vehículos a los que luego se enviaba al herido una vez operado. Hubo que inventar muchas cosas para trasladar a los heridos con la mayor rapidez. Enseguida descubrieron que el mejor método, cuando existían vías, era el tren. Se adaptaron coches para instalar quirófanos, rayos X, se pusieron literas para los heridos… Y de esa manera se podían trasladar varios cientos de una vez.
- ¿Y los hospitales de campaña? A veces los frentes se movían con rapidez y había que montarlos y desmontarlos con muy pocos medios.
- El frente que más se movía era el republicano, de manera que sus hospitales también tenían que trasladarse. La sensación de que en ocasiones había que dejar abandonado el hospital era dura, pero con frecuencia no se podía hacer otra cosa. Incluso en Madrid tuvieron que desplazar el Gómez Ulla, que era el hospital militar más importante.
Sin bombas«En el frente de Teruel, lo que ocasionó muchas bajas fue el frío»
- Si en las trincheras de la PGM muchos soldados sufrieron graves infecciones en los pies por los encharcamientos, en la batalla de Teruel el enemigo de los pies fue el frío intenso. Otro tipo de problema.
- En la PGM había un problema porque el suelo en la zona del norte de Francia y Países Bajos, donde se encontraban muchas trincheras, estaba muy abonado con productos químicos y eso generaba numerosas infecciones. Pero en Teruel lo que ocasionó muchas bajas fue el frío. Ni los uniformes ni las botas estaban preparados para temperaturas como las que sufrieron los soldados. Fue además el invierno más crudo en mucho tiempo. En ese frente atendieron a más heridos por congelación que por las balas.
Papel de los bombardeos
- En la Guerra Civil hubo muchos heridos entre los civiles. ¿Cambió eso algo la actuación de los sistemas sanitarios?
- En la PGM la mayor parte de las bajas fueron por heridas ocasionadas por el armamento. En la Guerra Civil fue la primera vez que hubo más heridos entre los no militares, y eso fue por el bombardeo de las ciudades. Los médicos tenían que atender tanto a los civiles como a los soldados. Eso cambia el sistema de triaje: tienes que fijar prioridades según la gravedad de las heridas y tus recursos. A quién puedes atender y a quién en ese momento no puedes. En la Segunda Guerra Mundial se dio en mayor medida.
- ¿Qué importancia tuvo la presencia de médicos extranjeros en el conflicto, en especial en el bando republicano a cuenta de las Brigadas Internacionales?
- Aportaron sobre todo número. La ayuda económica y de medios humanos fue muy importante. Al principio llegaban de forma aislada, luego ya a través de las Brigadas Internacionales. Vino gente muy valiosa.
Hambre y terror«Mucha gente tenía miedo a las colas del racionamiento porque temía morir en un bombardeo mientras esperaban»
- Se ha dicho muchas veces que Alemania e Italia ensayaron en España actuaciones militares (desde bombardeos a población civil a otros) que luego desarrollarían en la SGM. ¿También sucedió en cuanto a los aspectos sanitarios?
- La Legión Cónder iba aparte y no colaboraba con nadie. A sus heridos, no los atendían aquí; los evacuaban en avión. El caso de los italianos era diferente porque iban a los hospitales españoles y se mezclaban con ellos, como los médicos.
- Una de las primera cosas que hizo la República fue deshacerse de los médicos de cuya fidelidad al régimen dudaban y desde luego de todas las monjas en los hospitales. ¿No creían en el juramento hipocrático?
- Fue un conflicto muy politizado, con gente muy radical y violenta en ambos bandos. En los dos hubo médicos represaliados. En el republicano sentían desconfianza hacia los médicos porque consideraban que eran unos profesionales burgueses.
- Pero al prescindir de buenos profesionales se perjudicaron.
- Sí, porque perdieron capacidad de atender a los heridos.
- Parece que en el bando rebelde no fueron tan estrictos con los médicos no demasiado fieles.
- También vigilaron sus relaciones familiares y políticas. Había cirujanos civiles muy importantes, pero no les dieron cargos. Esos fueron para los militares. Al principio de la guerra, los cirujanos de más renombre estaban en Madrid, Barcelona o Valencia. La República contaba con ellos. Los rebeldes tenían muchos menos médicos pero una organización militar mucho más depurada también en ese ámbito.
Los extranjeros«Los alemanes evacuaban a sus heridos, no los atendían aquí»
- ¿Por qué en el bando republicano durante muchos meses confiaron la gestión e incluso la creación de hospitales a organizaciones sin la menor experiencia en ello, como los sindicatos?
- Cuando estalla el conflicto, hay un vacío de poder y los movimientos más radicales toman el mando. En ausencia de médicos, los partidos y los sindicatos se encargan de la organización. En agosto de 1936, por ejemplo, había en Madrid muchísimos pequeños hospitales, como de diez camas. Sucedía que se incautaba un palacete, buscaban camas y colchones y se adaptaba como hospital. Pero la gestión de todos esos pequeños hospitales era infinitamente más compleja y requería más medios que la de un gran centro médico. Por eso aquel sistema se convirtió en inviable.
- Y al final, como tantas veces sucede, la peor enfermedad era el hambre, contra la que poco podían hacer los médicos.
- Había un racionamiento estricto y los médicos miraban cómo podían mejorar la nutrición de los heridos y de la población civil en general, que estaba igualmente afectada. El gran problema era la combinación de miedo y hambre. Mucha gente tenía miedo a las colas del racionamiento porque temía morir en un bombardeo mientras esperaban. Por eso a veces preferían mantenerse a base de una sopa de agua con lentejas y arroz.
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