Ampliar
Agentes de la Policía Nacional en La Coruña. Efe La joven de Torrelavega asesinada en La Coruña señaló a su agresor antes de morir: «¡Fue Lois, fue Lois!»Un día antes del crimen, Larysa Ruiz da Silva comentó a uno de sus jefes que «estaba muy asustada y temerosa por la actitud» de su compañero de piso
Abel Verano
Santander
Jueves, 19 de febrero 2026, 07:21 | Actualizado 11:37h.
joven de 19 años de Torrelavega que fue presuntamente asesinada por un compañero de piso en La Coruña el ... pasado 20 de diciembre, señaló a su agresor minutos después de recibir diversas puñaladas que, horas más tarde, le causaron la muerte en el hospital. «¡Fue Lois, fue Lois!», llegó a decirle a un policía nacional que acudió al lugar de los hechos. Larysa había manifestado su preocupación por la actitud de Lois G.F., en prisión provisional desde el pasado 9 de febrero por estos hechos. Uno de los jefes de la víctima contó a la Policía Nacional que es socio comercial de una agencia de marketing especializada en 'fundraising' (captación de fondos para ONG) con sede en Barcelona y que comenzaron abriendo una oficina-delegación en Logroño, donde contrataron a Larysa como administrativa. Un año después, la empresa cerró esa oficina y les ofreció (a él y a su socio) abrir otra en La Coruña, que entró en funcionamiento en septiembre. «Como estábamos contentos con el trabajo de Larysa, le ofrecimos venirse a trabajar a esta ciudad». Él y su socio alquilaron una vivienda para ellos y para Larysa, con cargo a la empresa, buscaron un alquiler en un piso compartido.A poco de llegar, este comercial dice que Larysa les comentó que el chico con el compartía piso, Lois, era «majo», que salió alguna vez a pasear con él y que fueron a un museo. Sin embargo, el viernes 19 de diciembre, un día antes de los hechos, Larysa le comentó que «desde hace tres o cuatro días, Lois está muy raro, que acusa a sus compañeros de que le robaron unos auriculares, que discutía frecuentemente, que les molestaba llamando insistentemente a las habitaciones, que olía a alcohol y que la acusaba de seguir y hacerle fotos».
Este testigo contó, además, que ese mismo día la joven estaba «asustada» por la actitud de su compañero de piso y que le dijo que iba a hablar con la casera «para ver si podían echarlo del piso o que cambiase su actitud».
El día del crimen, Larysa le envió a este jefe un mensaje de Whatsapp preguntándole si podían verse y hablar de Lois, porque seguía «temerosa». «No volvimos a tener noticias de ella hasta que nos llamaron para localizar a sus padres y nos comentaron que había sufrido una agresión».
Las manos ensangrentadas
Quienes informaron a este comercial de lo sucedido fueron los policías nacionales que acudieron al lugar de los hechos. A su llegada vieron como Lois salía del portal con paso acelerado. Los agentes consiguieron interceptarlo y observaron en ese momento que sus manos estaban «ensangrentadas» con «diversos cortes». Cuando le preguntaron por el motivo de la sangre, Lois respondió: «Yo no hablo sino tengo a mi abogado». Entonces los policías le engrilletaron ante la posible intención de marcharse del lugar.
Mientras tenía lugar esta intervención policial, otra dotación se dirigió a la vivienda donde ocurrió la agresión. Al llegar al rellano había una gran presencia de humo que les hacía muy difícil respirar. Allí encontraron a Larysa tendida en el suelo. Mientras la trasladaban al exterior del edificio observaron que tenía «numerosas heridas incisas sangrantes en cara, cuello, pecho y piernas, que intentaron taponar para evitar la pérdida de sangre».
En un momento dado, la víctima pudo informar a los agentes de que en la vivienda donde salía humo había otra mujer en su interior (con un amigo) y literalmente manifestó: «¡Fue Lois, fue Lois!», en relación al autor del apuñalamiento y posterior incendio de la vivienda en la que residían.
Los bomberos accedieron a la vivienda, rescataron a la chica y su amigo y extinguieron el fuego, quedando calcinada la habitación de Lois.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión