Viernes, 02 de octubre de 2026 Vie 02/10/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Cultura

La memoria de Laía Argüelles y M. Al Solh

La memoria de Laía Argüelles y M. Al Solh
Artículo Completo 700 palabras
Chiquita Room y Bombon Projects pertenecen a una nueva generación de galerías barcelonesas: su recorrido por ferias internacionales convive con una atención sostenida a las búsquedas de sus artistas. En la primera, 'Lo que tiene vuelo', de Laía Argüelles, que trabaja con materiales encontrados y gestos heredados, pero los pone en movimiento al hacerlos pasar de un lenguaje a otro. Esa labor minuciosa exige atender tanto a la huella como a lo que puede llegar a ser.Un corazón grabado en el mortero de un muro revive al ser transferido al papel por 'frottage'. En 'Vuelo (eres tú)', los pájaros que la artista dibujaba de niña, reducidos a dos trazos, se superponen y dialogan con una fotografía encontrada cuyo reverso dice 'eres tú'. Su eco sonoro aparece en 'Hinterhof', con cantos de pájaros registrados desde una ventana en Berlín. 'Para Laía' desplaza unas notas cotidianas de sus padres, guardadas durante años, hacia las voces con que ellos mismos las leen: la artista les indica un ritmo y deja que la primera toma sea la definitiva. El trabajo concienzudo se revela precisamente en esas transiciones entre dibujo, imagen, escritura y sonido. Chiquita Room les concede tiempo y espacio para que lo heredado adquiera sentidos nuevos.Con la voz y las manosBombon Projects, por su parte, aborda también la herencia del gesto con una energía expansiva. En 'Yalla Tnam, Yalla', Mounira Al Solh toma un recuerdo de infancia de la guerra civil libanesa: durante los bombardeos nocturnos, su madre la animaba a bordar en torno a pequeños agujeros hechos en el pijama para distraerla del miedo. Décadas después, aquel gesto se convirtió en la instalación colectiva 'Nami Nami Noooom, Yalla Tnaaam'. Mujeres de distintos lugares añadieron bordados y prendas; las niñas aportan canciones de cuna y pasan de escucharlas a cantarlas. La memoria se transmite aquí con las manos y la voz.Obras de Laía Argüelles en Chiquita Room Roberto RuizLos agujeros siguen visibles entre los hilos de colores. La herida permanece, aunque su contorno pueda compartirse. Alrededor de la instalación, pinturas recortadas y dibujos dejan entrar rostros, figuras inestables y una paleta exuberante. Las pinturas crecen al compás de la música popular árabe que acompañó a la artista durante la guerra, sonando entre los boletines de radio. De ahí la frescura de Bombon: la propuesta encuentra juego y expansión formal en un material doloroso. Frente a la concentración de Argüelles, Al Solh convoca otras manos y permite que las historias se multipliquen. Ambas exposiciones muestran que recibir algo implica también transformarlo.arte_abc_0724La distancia entre ambas merece permanecer visible. Las notas familiares de Argüelles y el recuerdo infantil de la guerra que recupera Al Solh no cargan con el mismo peso. Una concentra la mirada en pequeños desplazamientos; la otra dispersa el recuerdo entre telas, voces y una pintura vehemente. Su afinidad aparece en el modo de responder a lo recibido. Laía Argüelles Folch 'Lo que tiene vuelo' Lugar: Galería Chiquita Room (Barcelona) Dirección: C/ Villarroel, 25 Clausura: Hasta el 6 de noviembre Valoración: ****Mounira Al Solh 'Yalla Tnam, Yalla' Lugar: Galería Bombón Projects (Barcelona) Dirección: C/ Trafalgar, 53, local B Clausura: Hasta el 21 de noviembre Valoración: ****Frotar, releer y bordar prolongan una marca anterior sin clausurarla. En cada caso, repetir abre una posibilidad imprevista. Ahí se cifra la apuesta de estas galerías: acompañar prácticas que permiten al pasado adquirir nuevas formas sin exigirle que se vuelva inocuo ni que permanezca intacto.

Chiquita Room y Bombon Projects pertenecen a una nueva generación de galerías barcelonesas: su recorrido por ferias internacionales convive con una atención sostenida a las búsquedas de sus artistas.

En la primera, 'Lo que tiene vuelo', de Laía Argüelles, que trabaja ... con materiales encontrados y gestos heredados, pero los pone en movimiento al hacerlos pasar de un lenguaje a otro. Esa labor minuciosa exige atender tanto a la huella como a lo que puede llegar a ser.

Un corazón grabado en el mortero de un muro revive al ser transferido al papel por 'frottage'. En 'Vuelo (eres tú)', los pájaros que la artista dibujaba de niña, reducidos a dos trazos, se superponen y dialogan con una fotografía encontrada cuyo reverso dice 'eres tú'.

Barcelona Gallery Weekend 2026: El efecto mariposa (y otros empujones)

Su eco sonoro aparece en 'Hinterhof', con cantos de pájaros registrados desde una ventana en Berlín. 'Para Laía' desplaza unas notas cotidianas de sus padres, guardadas durante años, hacia las voces con que ellos mismos las leen: la artista les indica un ritmo y deja que la primera toma sea la definitiva. El trabajo concienzudo se revela precisamente en esas transiciones entre dibujo, imagen, escritura y sonido. Chiquita Room les concede tiempo y espacio para que lo heredado adquiera sentidos nuevos.

Bombon Projects, por su parte, aborda también la herencia del gesto con una energía expansiva. En 'Yalla Tnam, Yalla', Mounira Al Solh toma un recuerdo de infancia de la guerra civil libanesa: durante los bombardeos nocturnos, su madre la animaba a bordar en torno a pequeños agujeros hechos en el pijama para distraerla del miedo. Décadas después, aquel gesto se convirtió en la instalación colectiva 'Nami Nami Noooom, Yalla Tnaaam'. Mujeres de distintos lugares añadieron bordados y prendas; las niñas aportan canciones de cuna y pasan de escucharlas a cantarlas. La memoria se transmite aquí con las manos y la voz.

Los agujeros siguen visibles entre los hilos de colores. La herida permanece, aunque su contorno pueda compartirse. Alrededor de la instalación, pinturas recortadas y dibujos dejan entrar rostros, figuras inestables y una paleta exuberante.

Las pinturas crecen al compás de la música popular árabe que acompañó a la artista durante la guerra, sonando entre los boletines de radio. De ahí la frescura de Bombon: la propuesta encuentra juego y expansión formal en un material doloroso. Frente a la concentración de Argüelles, Al Solh convoca otras manos y permite que las historias se multipliquen. Ambas exposiciones muestran que recibir algo implica también transformarlo.

La distancia entre ambas merece permanecer visible. Las notas familiares de Argüelles y el recuerdo infantil de la guerra que recupera Al Solh no cargan con el mismo peso. Una concentra la mirada en pequeños desplazamientos; la otra dispersa el recuerdo entre telas, voces y una pintura vehemente. Su afinidad aparece en el modo de responder a lo recibido.

Lugar: Galería Chiquita Room (Barcelona)

Lugar: Galería Bombón Projects (Barcelona)

Frotar, releer y bordar prolongan una marca anterior sin clausurarla. En cada caso, repetir abre una posibilidad imprevista. Ahí se cifra la apuesta de estas galerías: acompañar prácticas que permiten al pasado adquirir nuevas formas sin exigirle que se vuelva inocuo ni que permanezca intacto.

Renovables y territorio: desmontar mitos para descubrir una convivencia que suma

Fernando Lara, profesor de autoescuela: «Si vas en coche y quieres adelantar a un ciclista, ahora tienes que bajar la velocidad 20 km/h sí o sí, y me parece perfecto porque protege al débil»

El Kindle más ligero de Amazon está ahora con descuento

Carlos Herrera: «Tengo serias dudas de que los decretos de vivienda vayan a tener apoyos en el Congreso. Ha sido un postureo ridículo y una estafa a los votantes de izquierda»

Espinosa de los Monteros: «Si fuera presidente, cambiaría la ley para hacer devoluciones en caliente»

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

La memoria de Laía Argüelles y M. Al Solh

La memoria de Laía Argüelles y M. Al Solh

Fuente original: Leer en ABC - Cultura
Compartir