Defiende que este es el tiempo en que «hay que dejar trabajar a la justicia» y responde a la petición de elecciones lanzada por el PNV con la necesidad de estabilidad para el crecimiento del país
Regala esta noticia Añádenos en Google La ministra Elma Saiz, este jueves, en Málaga. (Migue Fernández) 28/05/2026 a las 14:47h.Los miembros del Gobierno continúan con su agenda de trabajo, pero ésta se ve opacada por los casos de corrupción en proceso de investigación que ... rodean al Partido Socialista. Los periodistas piden explicaciones, y los ministros socialistas se ciñen al guion marcado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Siempre es así. Ahora con mayor motivo. En este contexto, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que también es ministra portavoz del Gobierno, estuvo este jueves de visita en Málaga para mantener una reunión de trabajo con alrededor de sesenta entidades colaboradoras en materia de extranjería que actúan en la provincia, sindicatos y patronal incluidos. «Una reunión muy productiva donde ha habido una coincidencia, un aplauso unánime, un reconocimiento a la importancia de este procedimiento de regularización extraordinaria de personas migrantes en nuestro país», valoró Saiz a la salida de ese encuentro. La ministra destacó también que esta visita de este jueves a Málaga tiene lugar después de que el Tribunal Supremo haya dado un espaldarazo al decreto de regularización de inmigrantes, que habían pedido suspender la Comunidad de Madrid, Vox y tres asociaciones derechistas. Este proceso de regularización, siguió la ministra, «tiene una triple legitimidad», «la social, porque coge el testigo de esa iniciativa legislativa popular con más de 700.000 firmas y 900 entidades que la respaldaban; la política, porque vio la luz con una importante mayoría en el Congreso de los Diputados; y la económica porque no son pocos los sectores productivos que aplauden este procedimiento y que reconocen la necesidad de incorporar y dar derechos y obligaciones a personas que ya están viviendo en nuestro país, que ya están aquí en Málaga».
La ministra, contra las palabras de Esteban, reiteró la petición de estabilidad a los socios parlamentarios del Gobierno porque el Ejecutivo, afirmó, tiene una hoja de ruta clara de aquí a 2027 y más allá, porque volverá a pedir la confianza de los ciudadanos en las próximas elecciones generales que, insistió, sólo tendrán lugar el próximo año, cuando toca porque ahí acaba la legislatura: «Respeto las declaraciones de los diferentes líderes políticos, pero también les digo que no las comparto: la estabilidad es la herramienta fundamental para seguir haciendo política que da respuesta a los desafíos de la ciudadanía».
Al dibujo que se hace de un Gobierno débil e inestable, al albur de la construcción de mayorías parlamentarias cada vez más difíciles tanto por cuestiones de contenido de las propias normas (como sucedió con el decreto del alquiler) como por los casos de corrupción que atenazan al PSOE, Saiz contrapuso un relato en el que España es un ejemplo de estabilidad: «No hay más que mirar otros países de nuestro entorno que no pueden hablar de estabilidad. La composición del Congreso de los Diputados la deciden los españoles, pero este Gobierno está buscando, tejiendo, acuerdos y mayorías, siempre con un objetivo de mejorar la vida de la gente». Saiz insistió en esa idea: «La estabilidad del Gobierno está siendo la herramienta fundamental para hacer crecer a nuestro país». Y comenzó a tirar del argumentario clásico lleno de números: los 22,4 millones de trabajadores que hay en España «cuando hace pocos años el empleo era la principal preocupación de la ciudadanía», el precio de la luz, más bajo por el peso en España de las renovables, un plan de acción social por el clima dotado de más de 9.000 millones de euros para acompañar a la ciudadanía en la transición ecológica, los 5.000 millones de euros desplegados para contrarrestar los efectos de la guerra de Irán, la reducción de pobreza y las oportunidades a los jóvenes. «Sabemos gestionar la economía con responsabilidad fiscal, pero sin dar ni un solo paso atrás en protección social. Este es el Gobierno del diálogo y vamos a seguir trabajando con la mirada puesta en 2027, buscando la confianza de la ciudadanía», remarcó.
Otra cosa es si todo esto es suficiente, porque los periodistas insistían: ¿no van a asumir responsabilidades por las noticias que se están conociendo?, ¿hasta cuándo puede aguantar un Gobierno cuando hasta la UCO entra en la sede de Ferraz? Tampoco aquí se salió del guion marcado por el presidente Pedro Sánchez: «Hay que dejar trabajar a la justicia con respeto y colaboración. Desde el Gobierno, tolerancia cero con la corrupción y colaboración total con la justicia. Dejemos trabajar a la justicia, ahora es su tiempo. Eso no es un eslogan vacío», zanjó Saiz. Contra la desafección que reconoció que conllevan los casos de corrupción, contra el alejamiento de la política que implican entre la ciudadanía estos escándalos, apuntó que se ha puesto encima de la mesa «un plan de lucha contra la corrupción con medidas muy concretas».
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