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Adobe Stock Vivir | Tendencias La mudanza, mucho mejor en primavera. Trucos para que el cambio de casa no se convierta en tu peor pesadillaPara un piso completo de tres habitaciones y dos baños suelen llenarse unas 150 cajas de diferentes tamaños
Viernes, 24 de abril 2026, 19:12
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Te cambias de casa y solo de pensarlo te entran sudores fríos? Es normal. Según varios estudios, hacer una mudanza está considerado como una de ... las situaciones que mayor estrés producen solo superada por la pérdida de un ser querido o un despido laboral. Así que teniendo esto en cuenta, lo de los sudores fríos es lo mínimo que te puede pasar. Vaciar armarios, seleccionar lo que te vas a llevar, tirar lo que ya no quieres... Meter una casa entera en cajas y transportar muebles de un tamaño considerable requiere tiempo, paciencia y también un presupuesto mínimo si se contrata una mudanza profesional.
La meteorología influye mucho a la hora de hacer una mudanza, tanto desde el punto de vista logístico como anímico. «Puede parecer una tontería, pero las mudanzas son realmente agotadoras y estresantes. El frío del invierno es una muy mala compañía para un traslado. Y como nos vamos a pasar muchas horas cargando cajas, el calor sofocante del verano tampoco ayuda demasiado», reconocen en Mudanzas Cano.
En este sentido, abril, mayo o junio son perfectos para organizar un traslado. «La primavera tiene, además, ese efecto de 'reset' mental que hace que nos activemos y que actividades como un cambio de casa no se nos hagan tan cuesta arriba», añaden. A esto se suma otra ventaja: «Mudarse en estos meses nos permite tener todo listo antes de que empiece el verano, por lo que podremos disfrutar las vacaciones sin preocuparnos por cambios de armario o traslados de muebles».
Tira «sin piedad»
En un contexto en el que mudarse será cada vez más habitual -los jóvenes de la generación Z se cambiarán de casa una media de entre diez y doce veces, justo el doble que sus padres, según un estudio realizado por la empresa Porter Delivery-, es importante saber cómo organizarse sin perder los papeles. Estas son las recomendaciones de los expertos.
Una mudanza empieza «semanas o incluso meses antes de la fecha oficial de la entrada en la nueva casa», coinciden los organizadores profesionales. Porque antes de recoger y embalar, tenemos mucho de lo que deshacernos. Alicia Iglesias, responsable de la marca Orden y limpieza en casa, lo llama hacer un 'sin piedad'. Podemos empezar por la cocina y continuar después por el baño, salón, dormitorios... La idea es hacerlo en diferentes días para no agobiarnos. Las empresas de mudanzas cobran por volumen, así que cuantas menos cajas tengamos que trasladar, más barato y rápido será el servicio.
¿Contrato a un profesional?
Si el traslado es de una habitación o unos pocos bultos, puede que sea suficiente con alquilar una furgoneta o pedírsela prestada a un amigo. Ahora bien, si tenemos muchas cosas que transportar y no estamos acostumbrados a mover, montar y desmontar muebles o manejarnos con piezas delicadas como un televisor o cuadros de grandes dimensiones, hacerlo nosotros mismos puede pasarnos factura. Una mudanza profesional suele costar entre 500 y 2.000 euros.
Independientemente de si contratamos a un profesional o nos encargamos nosotros, tenemos que hacer un inventario de todo lo que nos vamos a llevar para calcular el número de cajas necesaria. Para que te hagas una idea y según los cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), para un piso completo de tres habitaciones y dos baños suelen llenarse unas 150 cajas de diferentes tamaños.
Muchas empresas ofrecen el servicio de embalaje, pero no es barato. Empieza empaquetando los artículos básicos, los que usas a diario para tenerlos bien localizados y así poder utilizarlos desde el primer día: cubiertos, sartenes, utensilios de baño, ropa de cama, toallas... Y cada cosa en su caja. Esto es muy importante. «No mezcles sábanas con camisetas ni cepillos de dientes con vasos y platos. No importa que quede un hueco libre en una caja. No la rellenes con objetos de otras categorías: deben ser temáticas e ir bien rotuladas para facilitar la recolocación de las cosas en la nueva casa según nuestro orden de prioridad. Lo más eficaz es hacer este trabajo de embalaje e identificación de las cajas habitación por habitación», explican los expertos.
¿Qué hacemos con la ropa?
En este caso, la respuesta varía no solo en función de la cantidad que necesitemos trasladar sino también de la distancia entre las casas. Si no es mucha cantidad y la otra vivienda está cerca, se puede meter la ropa en maletas y llevarlas nosotros mismos. Si es la ropa de varias personas, una opción muy socorrida es comprar un armario portátil, una caja de cartón con una barra para colgar las prendas y una apertura lateral. Tiene la ventaja de que se puede reutilizar para colocar en un trastero. Dos armarios de este tipo cuestan unos 40 euros.
Los cántabros, los que más se estresan
Los cántabros son los españoles que más se estresan a la hora de cambiar de casa, seguidos de valencianos, vascos y madrileños, según una encuesta realizada por la empresa de mudanzas Gil Stauffer. En el otro lado de la balanza se sitúan los riojanos, que se lo toman con mucho mejor humor que el resto. Quizá uno de los motivos para no estresarse tanto como el resto es que son los que más tardan en finiquitar el traslado. Según el estudio, siete de cada diez emplean entre una semana y dos meses en colocar todas las cajas.
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