La Tribuna
La polarización de las relaciones laborales Regala esta noticia Añádenos en GoogleFernando Cubillo
Secretario general de CC. OO. Málaga
01/08/2026 a las 02:00h.Fruto de un importante diálogo social en nuestra provincia, hacía tiempo que no se organizaba en Málaga una huelga en el sector del comercio, con ... un impacto tan limitado a un centro comercial: Plaza Mayor, propiedad de Mc Arthur Glen, ha sido el último. En Málaga conviven un empresariado local, más sensible a la realidad social de sus trabajadores, aunque no exento de interés de parte en su lucha de clases para la apropiación máxima de la plusvalía o beneficio; y otro empresariado foráneo que sólo viene a extraer la riqueza producida en nuestra tierra, sin importarle lo mas minimo la situación ni las condiciones laborales de quienes la producen.
La cadena de explotación continúa con las trabajadoras en las empresas, algunas a quienes se les aplica un convenio de sector, otras de empresa, o jornadas parciales que en el caso de la limpieza o seguridad privada, apenas les llega a cubrir sus necesidades básicas vitales: contratos inferiores a 4 horas, ¿a quién le puede interesar?
En la pasada huelga del dia 30 de julio, he asistido personalmente a la concentración convocada por los dos sindicatos mayoritarios del sector. Pero nunca había visto cómo con total descaro se ha intentado fabricar denuncias contra algunas personas que acudían a esa concentración. Y digo «fabricar denuncias» porque hemos visto con total descaro al director del centro ponerse a 'grabar' a quienes estábamos allí, en una actitud intimidatoria y agresiva. Incluso mas parecía el jefe de equipo de la Policía Nacional señalándoles a quién debían solicitar el DNI y acusándoles de viva voz de delitos no cometidos. Un nerviosismo que se debe a su incapacidad de llegar a un acuerdo social. He visto cómo el equipo casi al completo que dirije ese centro comercial ha tomado una actitud muy activa entrando en los comercios, incluso antes de que los allí concentrados pasaran delante de ellos e intentaran informar a las trabajadoras de su derecho a la huelga.
Pero más grave aún, he visto cómo llamaban a algún policía nacional para señalar a alguna persona acusándole de acciones que no había cometido, ... es decir, ese equipo directivo se ha dedicado a fabricar denuncias utilizando a la Policía Nacional que en el uso de sus funciones le ha apoyado: entrar comercio tras comercio, un miembro del equipo directivo, acompañado de un policía nacional, buscar al encargado y preguntarle si se siente amenazado, si va a cerrar de manera forzada y obligada por ese piquete informativo, y haciéndole firmar la denuncia delante del equipo directivo, y bajo la presencia y asesoramiento de la Policía Nacional, es una actitud cuando no de coacciones sí de amenazas de la dirección de Mc Arthur glen contra las empresas allí instaladas.
En ningún caso jamás, ni incluso ante la ausencia de los cuerpos de seguridad del Estado, se ha impedido el acceso a ningún establecimiento. En ninguno. Pero sí se han querido fabricar pruebas contra algunas persona que dentro del establecimiento, estaban informando a la plantilla de la huelga.
Estamos pues ante un empresariado muy envalentonado por el arrope político de las derechas y los discursos de odio contra quienes representamos a los trabajadores, un empresariado que no tiene escrúpulos en las mesas de negociación o en las comisiones extrajudiciales de mediación de conflictos, de acusar al Gobierno de España de las subidas permanentes del salario mínimo interprofesional, como ha ocurrido en el sector de la automoción, no tienen escrúpulos en afirmar que salarios de 1.221 o 1.400 son buenos sueldos, aunque ellos ganen muchísimo más, y que hace falta que cambie el gobierno de España para que lleguen al poder 'los suyosí y todo eso, lo afirman con luz y taquígrafos en mesas de negociación, sin complejos.
En este país, el diálogo social y la búsqueda de acuerdos ha sido la mejor herramienta de esta etapa democrática que hemos ido construyendo. Pero la polarización política y el odio que generan y amparan los partidos de derechas, sin poner limite al beneficio empresarial, y destruyendo con sus políticas el reparto de la riqueza, está llevando a una situación limite de bajos salarios, precariedad laboral, que puede estallar sin control alguno: automoción, y el centro comercial McArthur Glenn son dos buenos ejemplos, en estos momentos, de un empoderamiento empresarial que puede polarizar las relaciones laborales. Y eso no es bueno para el crecimiento sostenible de nuestra economía malagueña.
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