Un policía local de Benidorm, este sábado por la noche, rescatando a un niño sentado en un equipo de aire acondicionado. Cedida
Reportajes La Policía de Benidorm salva a un niño autista sentado en el aire acondicionado de una planta 21: "El padre lo dejó solo"EL ESPAÑOL accede a las diligencias por la detención de Antón, un turista búlgaro de 50 años, por un delito de abandono temporal de menor.
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Jorge García Badía Publicada 26 julio 2026 13:51h Actualizada 26 julio 2026 13:58hAntón aseguró a la Policía Local de Benidorm que había salido a comprar una Coca-Cola y a dar una vuelta porque su hijo, de 8 años, con síndrome del espectro autista se había quedado dormido. Pero lo cierto es que los agentes rescataron al niño sentado sobre el aire acondicionado de la planta 21.
Todo ha ocurrido en un piso turístico de la Torre Coblanca y la Policía Local de Benidorm ha salvado la vida del pequeño gracias a la llamada de un conserje y de un vecino, pasados cinco minutos de las once de la noche de este sábado.
“Un indicativo policial es requerido por el conserje del edificio situado en la avenida de Bilbao”, tal y como detallan fuentes policiales a EL ESPAÑOL.
“El conserje explicó a los agentes que casualmente había observado en la planta 21 a un niño, de corta edad, sentado sobre el aparato exterior del aire acondicionado”. “Por tal motivo llamó a la puerta y no ha abierto nadie por lo que ha llamado a la Policía”.
El apartamento en cuestión lo gestiona una agencia para alquilarlo a turistas y tampoco fue posible localizar a ningún responsable de la empresa. De forma que era crucial tomar decisiones ante el enorme riesgo vital que corría el menor, agarrado al equipo de aire acondicionado a cientos de metros de altura y con la playa de fondo.
El niño, de 8 años, encaramado al equipo de aire acondicionado de la planta 21 de una torre de Benidorm.
Los policías locales subieron a la carrera hasta la planta 21 y llamaron al piso de lado. Su inquilino, otro turista llegado de Madrid, confirmó que el conserje estaba en lo cierto: “He visto a un menor sentado sobre el aire acondicionado”. Incluso les mostró una imagen del pequeño.
De forma que los agentes le pidieron permiso para entrar a su piso para asomarse al balcón y, de inmediato, aseguraron al menor: “Un agente se asoma y observa a un menor, de unos 8 años, sentado sobre el aire acondicionado. Primero, el agente lo sujeta con el brazo porque había un riesgo grave y evidente de que pudiera precipitarse”.
“Se intentó comunicar con el menor en varios idiomas sin recibir contestación”. Para asegurar la posición de este policía local y la integridad física del niño, su compañero le agarró “ante el riesgo evidente de caída del menor y del agente”, según fuentes policiales.
“Finalmente, se logró asegurar al menor entre el aparato de aire acondicionado y la barandilla sin soltarlo. El menor llevaba pañales, algo que no es habitual para su edad, por lo que se dedujo que podría tener algún tipo de discapacidad”.
En la torre de pisos también fueron movilizados los bomberos para acceder dentro del piso turístico donde el pequeño estaba solo, en plena noche de sábado. Entretanto, el conserje localizó una copia de la llave del inmueble y al entrar comprobaron que estaba “revuelta” la vivienda.
El niño fue entregado a los Servicios Sociales de Benidorm y entonces trascendió que está diagnosticado del síndrome del espectro autista, tal y como reflejan las diligencias a las que ha accedido este diario.
Posteriormente, el padre, llamado Antón (Bulgaria, 1976), regresó al edificio y el conserje avisó a la Policía Nacional que se personó de inmediato para arrestar a este turista por un delito de abandono de menor nada más escuchar sus explicaciones.
"Mi hijo tiene autismo, sigue tratamiento en Bulgaria. Su madre se ha desatendido de él, por lo que mi hijo está todo el tiempo a mi cargo". El viernes este niño celebró su cumpleaños con el progenitor, el mismo que este sábado lo dejó solo en la planta 21 de una de las míticas torres de Benidorm, a pesar de que padece autismo.
"Mi hijo se había quedado durmiendo y he salido a dar una vuelta y comprar una Coca-Cola".