El candidato presidencial de Perú, Rafael López Aliaga, reúne a sus fieles frente a la sede electoral de Perú. Manuel Orbegozo Reuters
América La suspensión de las elecciones sobrevuela las presidenciales en Perú: el recuento sigue tras 10 días y denuncias de fraudeEl jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, presenta su renuncia y la Fiscalía pide su detención preliminar por las irregularidades del proceso.
El candidato ultraconservador Rafael López-Aliaga exige anular las elecciones y su principal rival por entrar en segunda vuelta, el izquierdista Roberto Sánchez, le acusa de bloquear su candidatura.
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Álvaro Escalonilla Publicada 22 abril 2026 19:24h Actualizada 22 abril 2026 19:43h Las clavesLas claves Generado con IA
Perú estaba sumido en el caos institucional mucho antes de la primera vuelta de las presidenciales del pasado domingo 12 de abril. El tumultuoso proceso electoral sólo agudizó la crisis. Diez días después de que abrieran las urnas, el país andino sigue sin conocer la identidad del candidato que acompañará en segunda vuelta a Keiko Fujimori, la hija del expresidente Alberto Fujimori, que obtuvo el 17% de los votos en primera ronda.
Los fallos en el recuento, la lentitud del proceso y las insistentes denuncias de fraude provocaron la dimisión del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto. No le quedaron más opciones que asumir su responsabilidad y presentar este martes su renuncia.
"Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones, y estoy seguro de que quien me suceda va a contribuir a construir un contexto político adecuado para la celebración exitosa de la segunda vuelta presidencial", manifestó el politólogo a través de un comunicado que hizo público en la red social X.
La Junta Nacional de Justicia (JNJ), el órgano de control de la Judicatura que también se encarga de nombrar al jefe de la ONPE, aceptó su dimisión contraviniendo la normativa, que señala de forma explícita que el titular no puede abandonar el cargo en mitad de un proceso electoral.
La JNJ precisó, sin embargo, que "no se han interrumpido ni se interrumpirán las labores propias del proceso electoral en curso —consistentes en el procesamiento y la contabilización de actas—, así como los preparativos de una segunda elección presidencial", pese a la salida de Corvetto.
Su sucesor en el cargo, Bernardo Pachas, aseguró este miércoles en rueda de prensa que su equipo trabaja con la expectativa de "cerrar este viernes" el recuento de la primera vuelta con todas las actas de votación procesadas.
Fueron varios los colegios electorales que abrieron en Lima con hasta cinco horas de retraso por falta de material durante la jornada de votación. Las autoridades trasladaron votos en urnas metidas en taxis comunes sin la debida custodia. Un método poco ortodoxo que ocasionó el extravío de cuatro cajas con 1.200 sufragios ya contabilizados.
Un canal de televisión aseguró haber encontrado las papeletas en la basura. El ministerio público abrió una investigación para esclarecer los incidentes y pidió la detención preliminar de Corvetto, que entregó a la Fiscalía Anticorrupción sus pasaportes italiano y peruano, según la radio pública RPP.
Fujimori valoró la renuncia del ya exjefe de la ONPE como "una buena noticia para el Perú". "Para mí lo más importante es conocer la verdad, qué pasó en el proceso de la primera vuelta", remató la líder derechista, que lidera con holgura el recuento. Ninguno de los 34 candidatos en liza superó el umbral del 20% de los votos.
Dos aspirantes mantienen opciones de medir fuerzas con el fujimorismo en segunda vuelta. El ultraderechista Rafael López-Aliaga, candidato de Renovación Nacional (RN) y antiguo alcalde de Lima, y el izquierdista Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú (JP) y hombre de confianza del expresidente Pedro Castillo, que permanece en prisión desde su intentona golpista de diciembre de 2022.
El primero registra un 11,9%. El segundo, un 12%. El margen es ajustado. Son poco más de 17.000 votos de diferencia.
El recuento sigue su curso con poco más del 94% de las papeletas escrutadas. Un hecho que indigna al exalcalde de la capital, López-Aliaga, que incita a la rebelión a sus seguidores en caso de que las autoridades no repitan el proceso electoral. El candidato de Renovación Nacional considera que le perjudicaron los incidentes que impidieron el voto en Lima, su bastión electoral.
Sánchez, en cambio, consideró "ilegal" la dimisión de Corvetto, y pidió a su base permanecer vigilante. El candidato de Juntos por el Perú, exministro del golpista Castillo, a quien pretende indultar en caso de ser el próximo inquilino de la Casa de Pizarro, acusa a López-Aliaga y Fujimori de espolear las denuncias de fraude para anular el proceso y bloquear, de este modo, su pase a la segunda vuelta.
Fujimori respalda la estrategia de López-Aliaga porque "teme que la elección de 2026 se parezca demasiado a la de 2021 que perdió ante Pedro Castillo", sostiene el analista James Bosworth en su newsletter Latin America Risk Report.
"También puede creer que una repetición de las elecciones la colocaría en una posición más fuerte tanto en la carrera presidencial como en el Congreso, ahora que su partido ha sido confirmado como el más grande del país", sentencia Bosworth. "Y, además, necesita el apoyo de López Aliaga para ganar la elección y tener una mayoría de trabajo simple en el Congreso. No puede permitirse alienarlo".