El presidente ruso, Vladímir Putin, en una imagen tomada este jueves Reuters
Europa La UE aprueba un 21º paquete de sanciones contra Rusia descafeinado por las presiones de Grecia y otros sociosAtenas logra salvar a los transportistas de GNL, mientras que el veto a los soldados rusos y la prohibición de productos pesqueros desaparecen.
Más información: Von der Leyen lanza el 21º paquete de sanciones a Rusia: veto a los soldados que hayan combatido en Ucrania
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 23 julio 2026 13:04h Las clavesLas claves Generado con IA
Cuando en Bruselas se daba por descontado que la salida de Viktor Orbán, el principal aliado de Rusia en la UE, del Gobierno húngaro iba a facilitar la aprobación de nuevas sanciones contra el Kremlin por su guerra de agresión contra Ucrania, ha ocurrido justo lo contrario.
Tras una larga y tortuosa negociación, los embajadores de los Veintisiete en Bruselas han aprobado este jueves, ya en el tiempo de descuento, el vigesimoprimer paquete de medidas de castigo contra el Kremlin.
Sin embargo, el acuerdo final rebaja de forma considerable la propuesta original de Ursula von der Leyen debido a la presión de Grecia y otros socios, que han logrado diluir varias de las medidas para proteger sus intereses económicos.
Von der Leyen lanza el 21º paquete de sanciones a Rusia: veto a los soldados que hayan combatido en UcraniaEn concreto, Atenas -que esgrimió su derecho de veto hasta el final- ha logrado excluir del paquete la prohibición a los armadores europeos de transportar gas natural licuado ruso (GNL) fuera de la UE.
El Gobierno griego sostuvo durante la negociación que el veto abocaría a la quiebra a una de sus principales navieras, Dynagas, y acabaría desplazando ese negocio a compañías de países extracomunitarios.
Finalmente, las navieras europeas podrán seguir transportando GNL ruso a terceros países cuando las operaciones respondan a contratos firmados antes del 24 de febrero de 2022, fecha del inicio de la invasión de Ucrania. La excepción no permitirá ampliar esos contratos ni aumentar estos tráficos y será revisada anualmente por el Consejo.
Von der Leyen también pretendía vetar la entrada en la UE de todos los militares rusos que hubieran participado en la invasión de Ucrania. Sin embargo, las reservas de Francia e Italia -dos de los principales destinos del turismo ruso en Europa- ha obligado a diluir la medida.
Al final, los Veintisiete se limitan a asumir el compromiso de impulsar "las medidas necesarias para restringir la concesión de visados a los excombatientes rusos", sin fijar un calendario ni concretar el alcance de esa futura iniciativa.
También ha desaparecido del vigesimoprimer paquete de sanciones la prohibición de importar pescado ruso. Alemania y Portugal reclamaron su retirada alegando la necesidad de proteger a sus industrias de transformación de productos pesqueros.
Por su parte, Bulgaria impidió la inclusión del patriarca Kirill en la lista de sancionados, mientras que Austria obtuvo el compromiso de revisar su petición para compensar a Raiffeisen Bank por una multa impuesta por Moscú.
Una de las principales propuestas de la Comisión sí ha sobrevivido intacta: mantener durante el próximo año en 44 dólares por barril el tope al precio del petróleo ruso. Sin este acuerdo, el límite habría aumentado en los próximos días hasta los 58 dólares por barril debido al encarecimiento del crudo en los mercados internacionales tras la guerra de Irán.
"Esta medida privará a Rusia de una parte significativa de sus ingresos petroleros en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos", destacan fuentes diplomáticas.
"En un momento en que Ucrania ha recuperado la iniciativa militar, nuestras sanciones siguen debilitando los cimientos económicos del esfuerzo bélico de Rusia", ha celebrado Von der Leyen.
El vigesimoprimer paquete incorpora otros 32 bancos rusos a las entidades sujetas a la prohibición de transacciones, además de empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo.
Bruselas añade también a su lista negra un total de 218 personas y entidades, entre ellas más de 40 buques de la flota fantasma rusa y varias refinerías de petróleo en Rusia y Bielorrusia, a las que acusa de contribuir a financiar y sostener la maquinaria de guerra del Kremlin.
"También respondemos a los incesantes ataques de Rusia contra la población civil, las infraestructuras y el patrimonio cultural con la inclusión en la lista de más de 50 entidades del complejo militar-industrial ruso, entre ellas actores clave en la fabricación de drones de largo alcance", ha destacado la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas.