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Las empresas avisan de alzas de precios, freno a la inversión y financiación más cara

Las empresas avisan de alzas de precios, freno a la inversión y financiación más cara
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Los efectos del conflicto pueden derivar en una pérdida de competitividad con contagio a las exportaciones. Logística, transportes, industria intensiva y agricultura, entre los sectores más afectados por el encarecimiento de la energía. La reconfiguración de los flujos comerciales obliga a acelerar los planes de contingencia. Leer
ECONOMÍALas empresas avisan de alzas de precios, freno a la inversión y financiación más cara 6 MAR. 2026 - 00:12Antonio Garamendi, presidente de CEOE; Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme; Lorenzo Amor, presidente de ATA; José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España; Paloma Cabrera, presidenta de Multinacionales con España; José Miguel Guerrero, presidente de Confemetal; Marta Blázquez, presidenta de Faconauto; Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores; Begoña Villacís, directora ejecutiva de SpainDC; Miguel Garrido, presidente de CEIM; Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), y Francisco Aranda, presidente de UNO Logística.

Los efectos del conflicto pueden derivar en una pérdida de competitividad con contagio a las exportaciones. Logística, transportes, industria intensiva y agricultura, entre los sectores más afectados por el encarecimiento de la energía. La reconfiguración de los flujos comerciales obliga a acelerar los planes de contingencia.

Una doble amenaza se cierne sobre el tejido productivo derivado del conflicto bélico en Oriente Próximo. Al incremento de costes de la energía que ya se ha producido por la subida de precios del gas y el petróleo se suma también la amenaza de un choque comercial con Estados Unidos de materializarse las amenazas vertidas por Donald Trump a cuenta de la postura del Gobierno sobre la guerra en Irán. Los empresarios españoles dan por descontadas las tensiones inflacionistas que pueden derivar del aumento de los costes de la energía, si bien advierten igualmente de daños colaterales que pueden sustanciarse en un freno de las decisiones de las inversión internacional y un encarecimiento de los costes de la financiación. En definitiva, un zarpazo a los márgenes empresariales y la competitividad del tejido productivo con consecuencias de difícil prospección también sobre la actividad exportadora, uno de los pilares del crecimiento económico de los últimos años.

No obstante, las principales patronales españolas consultadas por EXPANSIÓN señalan también que la reiteración de los vaivenes geopolíticos y conflictos comerciales acontecidos en los últimos años han reforzado la resiliencia de las compañías, por lo que esperan poder sortear las peores consecuencias del impacto económico de la guerra. Además, recuerdan que la exposición comercial de España con los países más próximos al conflicto es limitada aunque igualmente llaman a mantener una actitud vigilante y elaborar planes de contingencia ante un posible alargamiento y recrudecimiento del conflicto.

En este sentido, el sentir general de los empresarios es la "preocupación" por las consecuencias económicas. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, advierte de un posible proceso "inflacionario", como ya ocurrió tras la invasión de Ucrania. Eso sí, pide al Gobierno que se analicen los sectores económicos y de población más afectados a la hora de establecer ayudas.

"La guerra está teniendo un importante impacto en los mercados energéticos globales que se traduce en los precios del petróleo y, especialmente, del gas natural. Unas alzas que pueden trasladarse a los precios de la electricidad", explica la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel. La presidenta de la patronal de la pequeña y mediana empresa avisa de que si se prolonga el escenario bélico las pymes afrontarán importantes alzas de costes y distorsiones en sus cadenas de aprovisionamiento, "lo cual estresará sus márgenes en un contexto de previsible endurecimiento de la financiación".

Financiación

El eventual encarecimiento de la financiación es precisamente uno de los aspectos que mayor temor genera entre los empresarios. "El mayor temor es un incremento de la inflación, especialmente de los costes operativos energéticos, que afecte a la producción y el transporte, así como un posible endurecimiento de las condiciones de financiación en el entorno", señala el presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero.

Ante esta situación, el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, hace un llamamiento a la vigilancia "ante un escenario de volatilidad en el corto plazo" y al previsión a medio de plazo de una reconfiguración de los flujos comerciales "que obligará a las empresas españolas a extremar la prudencia y acelerar sus planes de contingencia".

"En el actual escenario de incertidumbre geopolítica es esencial que Europa acelere su agenda de competitividad, base de la autonomía estratégica que nos permitirá financiar las necesidades de energía, innovación y Defensa", reclama la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán.

Decisiones de inversión

El escenario de incertidumbre también pone en riesgo la necesaria seguridad y estabilidad para crear un entorno favorable para la captación de inversión, lo que puede repercutir en un freno sobre ciertas operaciones.

"La escalada de los costes y la inestabilidad geopolítica presionan los márgenes y pueden afectar las decisiones de inversión de las multinacionales en España. Cuando la energía deja de ser predecible, también lo hacen los planes de crecimiento", explica la presidenta de Multinacionales con España, Paloma Cabrera, advirtiendo de que en tanto el capital compite a escala global, cualquier incertidumbre regulatoria o volatilidad sostenida en los costes operativos puede retrasar proyectos y "reducir nuevas inversiones".

"El capital inversor es especialmente sensible a la incertidumbre, por lo que en un primer momento podría producirse una ralentización o congelación temporal de nuevas inversiones en centros de datos hasta que se clarifique el alcance y la duración de la situación", señala en la misma línea la directora ejecutiva Asociación Española de Centros de Datos (SpainDC), Begoña Villacís. Aunque, no obstante, asegura sobre este sector en concreto que a medio y largo plazo la necesidad estratégica de infraestructura digital y la posición energética de España podrían reforzar el papel del país como hub europeo de centros de datos.

En cuanto al capital generado por las ventas al exterior, una prolongación del conflicto también haría mella. "Una desaceleración global reduciría la demanda externa y contribuiría a desacelerar las exportaciones", señala José Luis Bonet.

Desde el Club de Exportadores señalan al respecto que aunque la exposición es limitada ya que las ventas hacia los países más golpeados por el conflicto bélico supone apenas entre 2.000 y 3.000 millones de euros anuales, sí advierte de que un alza de precios acabaría impactando "a la generalidad de las empresas exportadoras", apunta su presidente Antonio Bonet. Y asegura que entre los sectores más afectados está la industria intensiva.

"El impacto directo sobre las importaciones y exportaciones es inmediato, lo que limita, por un lado, que los ciudadanos puedan acceder a productos de calidad a un precio competitivo, y por otro lado, a que las empresas españolas puedan internacionalizarse, crecer y crear nuevos puestos de trabajo", subraya el presidente de Ceim, Miguel Garrido.

Sectores

En última instancia, pymes y autónomos serían los empresarios más afectados al contar con los márgenes más reducidos. "La subida del carburante es algo muy complejo para el sector del taxi, para el sector del transporte, la agricultura y resto de sectores productivos que pues utilizan el carburante para ejercicio de su actividad", señal el presidente ATA, Lorenzo Amor.

Por su papel como columna vertebral de la economía, la logística y el transporte se sitúan entre los sectores más afectados, donde el diésel representa alrededor del 40% de los costes de explotación.

"El encarecimiento del gas también eleva el coste de la energía eléctrica en plataformas logísticas, almacenes y centros de distribución, a lo que se suma el encarecimiento del transporte aéreo", explica Francisco Aranda Manzano Presidente de UNO, Organización Empresarial de Logística y Transporte. Entre los productos más afectados se encuentran la electrónica y semiconductores, productos farmacéuticos, moda rápida, repuestos industriales y mercancías de ecommerce.

"En el caso de los concesionarios, un encarecimiento sostenido impactaría en la demanda y podría frenar la renovación del parque", señala por su parte Marta Blázquez, presidenta de Faconauto. Aunque confía en la fortaleza del sector también subraya la necesidad de certidumbre para la inversión y mantenimiento del empleo.

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Fuente original: Leer en Expansión
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