“A medida que las tareas laborales se automatizan, los roles evolucionarán y surgirán nuevas actividades, lo que provocará cambios profundos en la manera en que los trabajadores aplican sus habilidades”, señala el documento.
competencias relacionadas con IA requeridas por las empresas se aplican en entornos híbridos, donde la tecnología actúa como complemento y no como sustituto de las personas.Bajo esta perspectiva, la consultora sostiene que la IA en España dejó de ser un conocimiento altamente especializado para convertirse en una habilidad transversal dentro del mercado laboral.
El informe concluye que la integración eficiente entre personas y tecnología será determinante para que España y el resto de Europa mantengan niveles adecuados de competitividad. También advierte que el continente enfrenta una fuerza laboral cada vez más reducida y envejecida, además de una escasez persistente de mano de obra y un crecimiento de la productividad más lento que el registrado en países como Estados Unidos.
De esta manera, el documento plantea que una adopción equilibrada, ética e inclusiva de herramientas como la IA y la robótica podría favorecer un crecimiento sostenido en la región. Sin embargo, para lograrlo, será necesario diseñar programas de capacitación y flujos de trabajo que permitan a los empleados adaptarse con facilidad a un entorno profesional donde colaborarán cada vez más con agentes inteligentes y robots con mayores niveles de autonomía.