Los fallecidos en el incendio forestal declarado este jueves en la localidad almeriense de Los Gallardos intentaron huir en varios coche a través de un camino forestal en el término municipal de Bédar. Era un camino de tierra sin salida que se convirtió en una ratonera. Los coches implicados son seis, dos de ellos completamente derretidos.
Resulta muy difícil describir con palabras lo desolador que es el ambiente. Todo está gris alrededor. Quemado. Ardido. Un parecido olor a plástico quemado y a neumático inunda el camino donde se encuentran cuatro coches y una moto calcinados y otros dos aún enteros, aunque con algunos restos derretidos. De ellos, además, uno tiene el volante al lado derecho. Es un Honda Accord y su matrícula es española.
Según fuentes de la Guardia Civil algunos de los ocupantes abandonaron los vehículos para continuar la huida a pie, una misión imposible.
El incendio ha dejado al menos doce fallecidos, la mayoría británicos y belgas, y ocho heridos, cuatro de ellos graves, según la última actualización difundida por el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz.
Cuatro de los fallecidos iban en un coche, y al parecer todos son extranjeros, pero aún están pendientes de identificar. El resto iban en grupo y sólo dos de ellos pudieron salvarse, según ha desvelado Sanz, que ha detallado que uno de ellos es de nacionalidad española y el resto podrían ser también extranjeros -belgas o británicos-.
Las víctimas encontradas atrapadas en el interior del coche trataban de huir de las llamas desde uno de los varios cortijos y diseminados del pueblo de Bédar por un camino alternativo al señalado por los servicios de emergencia, eligiendo una rambla que ha terminado por convertirse en una "verdadera trampa", según ha detallado el propio Sanz.
"Lamentablemente la decisión de coger por otro camino que no era el de evacuación y buscar una salida propia a través de una rambla realmente fue una verdadera trampa escogida por las personas que finalmente han fallecido", ha añadido el consejero.
Los cuatro heridos más graves presentan quemaduras de distinta tipología y la previsión es que terminen siendo trasladados en helicóptero desde el Hospital Torrecárdenas de Almería al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
Coches calcinados en los que intentaron huir las víctimas del incendio.Abel F. RosÁraba PressSanz ha subrayado que se trata de un "terrible incendio muy complejo en una zona con muchísimos diseminados y viviendas incrustadas en zona forestal con una velocidad de propagación altísima" y ha detallado que los once fallecidos, aparentemente de origen británico, se han localizado en el entorno del municipio de Bédar, que se decidió confinar ante la cercanía de las llamas, lo que ha evitado "situaciones de mayor gravedad".
Identificación de las víctimas
La Guardia Civil ha habilitado una oficina de denuncias para familiares de desaparecidos en el puesto de Garrucha (Almería), a raíz del trágico incendio forestal.
Según fuentes del instituto armado, el objetivo prioritario de este dispositivo es la localización de las personas en paradero desconocido y proceder a la toma de las muestras de ADN necesarias entre sus allegados.
Con esta medida, buscan lograr la identificación oficial de las víctimas mortales en el plazo más breve posible.
En paralelo a las labores de identificación, y para dar soporte en estos momentos de máxima gravedad, la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y el 112 han puesto a disposición el teléfono de atención a familiares 677 904 624.
Este servicio telefónico ha sido habilitado específicamente por el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED). Su finalidad es ofrecer atención continuada, apoyo psicológico e información actualizada a los familiares de las personas afectadas por el fuego.